Estados por: Equipo de redacción La vida de Noelia Castillo: infancia feliz, sufrimiento psicológico y el camino hacia la eutanasia 2026-03-26

La historia de Noelia Castillo, la joven de 25 años que recibirá la eutanasia tras más de dos años de batalla judicial, está marcada por fuertes contrastes. Su biografía, relatada por ella misma, transita desde una infancia que recuerda como luminosa hasta una adolescencia y juventud atravesadas por la inestabilidad emocional, episodios traumáticos y un deterioro psicológico progresivo que condicionaron su decisión final.

En una entrevista concedida al programa televisivo Y ahora Sonsoles, Noelia evocó los recuerdos más felices de su niñez, situados principalmente en los veranos que pasaba junto a su hermana en casa de su abuela. Describe ese periodo como un refugio emocional, donde la tranquilidad, la convivencia familiar y pequeñas actividades cotidianas —como vender pulseras hechas a mano en ferias o cenar al aire libre en la terraza— representaron una etapa de bienestar y seguridad que contrasta con el resto de su vida.

El vínculo con su abuela permanece como uno de los apoyos afectivos más sólidos en su relato. Incluso en los últimos días previos a la eutanasia, Noelia ha decidido conservar fotografías de su infancia para tenerlas consigo: imágenes de su primer día de colegio, de una mascota querida, de momentos familiares y de una pintura dedicada a su madre. Son recuerdos que, según expresa, representan los escasos espacios de luz dentro de una trayectoria marcada por el dolor.

El punto de ruptura llega durante la adolescencia. La pérdida de la vivienda familiar por problemas económicos, la separación de sus padres y un régimen de custodia compartida que describe como conflictivo alteraron profundamente su entorno. Relata experiencias de abandono emocional, largas noches esperando en bares mientras su padre bebía alcohol y una sensación constante de inestabilidad que, desde entonces, comenzó a afectar de forma severa su salud mental.

A partir de los 13 años, Noelia inició tratamiento psiquiátrico. Con el paso del tiempo recibió diagnósticos como trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno límite de la personalidad, condiciones que, según su testimonio, influyeron de manera decisiva en su forma de relacionarse consigo misma y con el mundo. A ello se sumaron episodios especialmente traumáticos, entre ellos dos agresiones sexuales, una en el contexto de una relación de pareja y otra de carácter múltiple, que no llegó a denunciar.

La acumulación de estas vivencias derivó en varios intentos de suicidio. El más grave ocurrió en 2022, cuando cayó desde un quinto piso, un suceso que la dejó en situación de paraplejia. Lejos de representar un punto de recuperación, este hecho profundizó su sufrimiento físico y psicológico, al que se añadieron dolor crónico, pérdida de autonomía y una percepción total de falta de futuro.

“El mundo siempre lo he visto muy oscuro”, afirmó Noelia al describir una vida sin metas ni proyectos. Su decisión de solicitar la eutanasia, avalada tras un largo proceso legal, se inscribe en este recorrido vital que ella misma define como una sucesión de baches, vacío y desesperanza, en contraste con los breves recuerdos de felicidad que aún conserva de su infancia.