Internacional por: BT Nueva audiencia de Nicolás Maduro en Nueva York definirá pago de su defensa legal 2026-03-24

El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, comparecerá este jueves 26 de marzo ante un tribunal federal en Nueva York, Estados Unidos. En la audiencia se espera que se determine si el gobierno venezolano puede cubrir los honorarios de su equipo de defensa y el de su esposa, Cilia Flores. Según informó la agencia AFP, se prevé un fuerte dispositivo de seguridad alrededor del edificio judicial, similar al desplegado en la primera comparecencia. Uno de los puntos centrales será resolver quién asumirá los costos legales del exmandatario y su cónyuge. El abogado defensor Barry Pollack señaló que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro concedió licencias el pasado 9 de febrero para recibir pagos por la defensa. Sin embargo, posteriormente emitió una autorización enmendada que frenó dicha licencia, impidiendo el uso de recursos venezolanos para honrararios. Pollack argumentó ante el tribunal que este bloqueo viola el derecho constitucional de Maduro a tener representación legal y ha exigido que el caso sea desestimado por motivos procesales. Los fiscales respondieron en un escrito judicial que, aunque pudieran existir vulneraciones constitucionales, desestimar la acusación por narcotráfico sería una 'medida excesivamente drástica'. En esta nueva audiencia, la defensa también buscará que se descarten los cargos por narcotráfico contra Nicolás Maduro. El exmandatario y su esposa fueron detenidos el 3 de enero del presente año durante una operación militar estadounidense en Caracas y enfrentan cuatro cargos relacionados con conspiración para importar cocaína, narcoterrorismo y posesión de armas. Maduro se declaró no culpable en una audiencia preliminar dos días después de su captura, afirmando ser un 'prisionero de guerra'. Actualmente se encuentra recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, prisión conocida por sus condiciones extremas. De acuerdo con reportes, el expresidente permanece solo en una celda sin acceso a internet ni periódicos. Pasa su tiempo leyendo la biblia y algunos internos se refieren a él como 'presidente'. Las autoridades penitenciarias solo le permiten comunicarse por teléfono con familiares y abogados durante un máximo de 15 minutos por llamada.