Los precios del crudo registraron un avance superior al 4% en los mercados internacionales, impulsados por el aumento del riesgo geopolítico relacionado con Irán. La reacción del mercado siguió a declaraciones de la Casa Blanca sobre un posible escenario de confrontación y al despliegue de recursos militares estadounidenses en Medio Oriente, factores que generaron preocupación sobre la estabilidad del suministro energético global.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que existen argumentos a favor de un ataque contra Irán, aunque también señaló que el país asiático podría optar por un acuerdo con el presidente Donald Trump. Estas declaraciones se produjeron tras una segunda ronda de negociaciones indirectas en Suiza. El vicepresidente estadounidense JD Vance indicó que persisten diferencias sobre las 'líneas rojas' de Estados Unidos, mientras que Irán informó haber avanzado en un conjunto de 'principios rectores' con Washington.
El analista John Kilduff, de Again Capital, explicó que la tensión en el mercado responde también al despliegue militar estadounidense en la región. Estados Unidos ha enviado dos portaaviones al Golfo y mantiene decenas de miles de soldados en bases distribuidas en Medio Oriente. Según Kilduff, este escenario representa una amenaza directa para una parte significativa del suministro global de petróleo.
Uno de los focos principales de preocupación es el posible bloqueo del estrecho de Ormuz en caso de una escalada militar. Por este paso marítimo transita alrededor del 20% de la producción mundial de crudo. Los operadores también observan el impacto potencial sobre las infraestructuras petroleras iraníes, ya que Irán es uno de los diez principales productores mundiales. Además, una confrontación regional podría afectar la producción de otros países clave como Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.