El reconocido director Sam Raimi, creador de sagas como 'Spider-Man' y 'Evil Dead', regresa a la pantalla grande con su nueva película '¡Ayuda!'. Este proyecto marca su retorno tras dirigir 'Doctor Strange en el Multiverso de la Locura' y supone un regreso a su estilo clásico, mezclando comedia y terror. La cinta cuenta la historia de Lisa (Rachel McAdams), quien queda varada en una isla desierta con su odioso jefe Bradley (Dylan O'Brien), obligándolos a convivir y sobrevivir en esa situación extrema.
Raimi destacó que la fusión de géneros es una característica distintiva de su cine, explicando cómo logra combinar el terror y la comedia. 'Me pareció muy efectivo e interesante lo similares que son, de la misma forma en que están conectados. Así que es parte de mi ADN que tengamos terror y comedia juntos', señaló el director. Tanto él como la productora Zanib Azizi elogiaron el trabajo de los protagonistas. Raimi reveló que Dylan O'Brien aprovechó sus propias experiencias laborales negativas para dar vida a su personaje: 'Había sido asistente de gente horrible e injusta y como comediante, él pudo satirizar eso en su personaje'. Por su parte, Azizi alabó a Rachel McAdams por encarnar a 'la chica linda y peculiar de la oficina', afirmando que 'se transformó completamente en esa persona' y logró crear un antihéroe muy agradable.
El rodaje presentó desafíos logísticos significativos, ya que la película se desarrolla en una playa y fue grabada en Tailandia. La producción tuvo que construir una escalera para cubrir necesidades elementales, como ir al baño. 'Tenías que subir todas esas escaleras. Y creo que eso fue lo que fue muy, muy desafiante, pero un gran ejercicio en la playa', comentó Raimi sobre esta dificultad técnica.
En cuanto a la actual temporada de premios, los involucrados en el proyecto compartieron sus pronósticos para los Oscar. La productora Zanib Azizi aseguró que 'Una batalla tras otra' será la gran ganadora, definiéndola como 'una obra maestra', aunque también alabó el trabajo de Michael B. Jordan en 'Sinners'. Por el contrario, Sam Raimi admitió no haber visto ninguna película nominada este año, argumentando que, a diferencia de los productores, él ha estado ocupado trabajando.