El Servicio de Administración Tributaria (SAT) dio a conocer su Plan Maestro 2026, el cual establece la hoja de ruta para los próximos años con el objetivo central de alcanzar una recaudación fiscal de 5.8 billones de pesos. La estrategia se enfoca en tres pilares fundamentales: mejorar la atención al contribuyente, implementar una fiscalización transparente y combatir de manera decidida la compra-venta de facturas falsas, una práctica que erosiona las finanzas públicas.
En el eje de atención al contribuyente, el SAT planea una expansión significativa de sus servicios presenciales y digitales. Esto incluye la apertura de nuevas oficinas y el fortalecimiento del programa Oficina Móvil para cubrir las 32 entidades federativas. Para reducir tiempos de espera y filas, se ampliará la oferta de trámites en línea. Además, se ofrecerá asistencia especializada para procesos como devoluciones de impuestos, y se renovarán sistemas clave como el de citas y el Servicio de Aclaración al Contribuyente (Ventana Virtual), todo ello sin modificar derechos o procedimientos legales existentes.
Respecto a la fiscalización, el plan promueve esquemas transparentes y objetivos. Las auditorías serán programadas con base en criterios específicos y se enfocarán en contribuyentes con indicios claros de irregularidades, evitando así revisiones indiscriminadas hacia quienes cumplen con sus obligaciones. El SAT empleará esquemas inteligentes contra la evasión y el contrabando, con el propósito de concentrar sus recursos en los casos de mayor riesgo fiscal y fomentar el cumplimiento voluntario.
El combate a las facturas falsas constituye el tercer eje estratégico. El SAT implementará procesos de revisión oportunos para detectar esta práctica ilícita. Cuando se identifiquen comprobantes fiscales declarados como falsos, se otorgará al contribuyente un plazo máximo de 30 días para corregir su situación fiscal. Paralelamente, se procederá al cobro forzoso de las contribuciones omitidas derivadas del uso de dichas facturas. Estas medidas buscan fortalecer la cultura contributiva y reducir drásticamente los esquemas de evasión fiscal.