AUTONOMÍA DEL IPN DEUDA HISTÓRICA
_ Derivado de las recientes movilizaciones que han detenido el intento de reformas educativas regresivas, se hace necesario entrar a la discusión sobre la autonomÃa del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Asà lo consideró el diputado Alejandro Ojeda, quien aseveró que el intento de las autoridades del IPN, respecto a imponer un modelo educativo regresivo ha dejado al descubierto la imperiosa necesidad de revisar la naturaleza jurÃdica de esta casa de estudios, ello para garantizar su libertad de cátedra y que se incremente su función de aportación en la investigación y en la ciencia.
Resulta ilógico, dijo, que hasta la fecha sólo un puñado de burócratas nombrados por el gobierno federal determine el quehacer del conocimiento, como si esto fuera un asunto de polÃtica, cuando es un tema netamente de educación y ciencia.
La autonomÃa es una deuda histórica que se tiene con el IPN, y representa la posibilidad para alcanzar la facultad y la responsabilidad de gobernarse a sà mismo; cumplir con los fines de educar, investigar y difundir la cultura; respetando la libertad de cátedra e investigación, asà como el libre examen y discusión de las ideas, detalló.
Declaró que la autonomÃa llevará a que la comunidad politécnica determine sus planes y programas de estudio, formas de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico; y administrarán su patrimonio, más allá de los vaivenes polÃticos.
Por lo tanto, llamó a la comunidad politécnica a entrar al estudio de la normatividad interna del IPN, sin quedarse en la parte superficial del tema; sino que se debe analizar el cumplimiento de los fines y principios antes mencionados; pero, ante las actuales polÃticas en materia energética y económica del Ejecutivo Federal, vemos con muy pocas posibilidades que la burocracia federal cumpla con el espÃritu de la constitución.
Recordó que el en artÃculo 3 constitucional, se señala que el Estado debe promover y atender la educación superior, misma que se reconoce como necesaria para el desarrollo de la nación; también debe apoyar la investigación cientÃfica y tecnológica.
Por el contrario, sostuvo, las decisiones entreguistas de los recursos energéticos y ahora el intento de reformas regresivas en la educación superior, ha provocado que se enciendan las alertas y exigir que se entre a la discusión en el tema de la autonomÃa en institutos de educación superior como lo es el IPN.
Declaró que el discurso de las autoridades federales en el sentido de analizar el pliego de peticiones de los estudiantes del IPN, denotan la posición autoritaria y centralista, ya que los temas de educación más allá se der simples decisiones burocráticas, trascienden hacia aspectos del desarrollo cientÃfico y tecnológico nacional y no pueden decidirse por una camarilla de polÃticos que al dÃa de hoy han demostrado estar a favor de la extranjerización del paÃs.
Asà lo consideró el diputado Alejandro Ojeda, quien aseveró que el intento de las autoridades del IPN, respecto a imponer un modelo educativo regresivo ha dejado al descubierto la imperiosa necesidad de revisar la naturaleza jurÃdica de esta casa de estudios, ello para garantizar su libertad de cátedra y que se incremente su función de aportación en la investigación y en la ciencia.
Resulta ilógico, dijo, que hasta la fecha sólo un puñado de burócratas nombrados por el gobierno federal determine el quehacer del conocimiento, como si esto fuera un asunto de polÃtica, cuando es un tema netamente de educación y ciencia.
La autonomÃa es una deuda histórica que se tiene con el IPN, y representa la posibilidad para alcanzar la facultad y la responsabilidad de gobernarse a sà mismo; cumplir con los fines de educar, investigar y difundir la cultura; respetando la libertad de cátedra e investigación, asà como el libre examen y discusión de las ideas, detalló.
Declaró que la autonomÃa llevará a que la comunidad politécnica determine sus planes y programas de estudio, formas de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico; y administrarán su patrimonio, más allá de los vaivenes polÃticos.
Por lo tanto, llamó a la comunidad politécnica a entrar al estudio de la normatividad interna del IPN, sin quedarse en la parte superficial del tema; sino que se debe analizar el cumplimiento de los fines y principios antes mencionados; pero, ante las actuales polÃticas en materia energética y económica del Ejecutivo Federal, vemos con muy pocas posibilidades que la burocracia federal cumpla con el espÃritu de la constitución.
Recordó que el en artÃculo 3 constitucional, se señala que el Estado debe promover y atender la educación superior, misma que se reconoce como necesaria para el desarrollo de la nación; también debe apoyar la investigación cientÃfica y tecnológica.
Por el contrario, sostuvo, las decisiones entreguistas de los recursos energéticos y ahora el intento de reformas regresivas en la educación superior, ha provocado que se enciendan las alertas y exigir que se entre a la discusión en el tema de la autonomÃa en institutos de educación superior como lo es el IPN.
Declaró que el discurso de las autoridades federales en el sentido de analizar el pliego de peticiones de los estudiantes del IPN, denotan la posición autoritaria y centralista, ya que los temas de educación más allá se der simples decisiones burocráticas, trascienden hacia aspectos del desarrollo cientÃfico y tecnológico nacional y no pueden decidirse por una camarilla de polÃticos que al dÃa de hoy han demostrado estar a favor de la extranjerización del paÃs.