Invita INJUVE a conocer talento de emprendedores y adquirir productos únicos en Sexto Bazar Capital
_ · Este fin de semana 80 expositores harán gala de su talento de 10:00 a 18:00 horas en el Museo Interactivo de EconomÃa
La inventiva de los jóvenes capitalinos presenta diversos rostros: macetas de PET y yute, encuadernación en piel o helados artesanales de arándanos con queso, acompañados de música viva de la Big Band que inunda el Museo Interactivo de EconomÃa (MIDE). Asà recibe el Bazar Capital a los visitantes dispuestos a conocer el talento de los emprendedores.
Este fin de semana, el Instituto de la Juventud de la Ciudad de México (Injuve CDMX) invita a la sexta edición del Bazar Capital que permite a los jóvenes exhibir y vender sus productos de manera gratuita. Entre las 10:00 y las 18:00 horas, 80 expositores harán gala de diseños exclusivos en muebles, joyerÃa, confiterÃa, calzado, bolsas e incluso cupcakes y tacos de canasta.
Cada proyecto tiene impreso los intereses de los jóvenes capitalinos: reciclaje, mermeladas orgánicas, cráneos con diseños artÃsticos o contestatarios, que hablan de la muerte con un acento muy mexicano y pueden comprarse con tarjeta de crédito, porque su diseñador, Jorge Prieto, encontró en Internet un dispositivo -similar a un llavero- que conecta a su celular y permite deslizar el plástico y hacer el cargo en segundos.
Carmen Quezada, Fernando Juárez, Elena Higareda y Jorge Prieto, algunos de los expositores, muestran que la tecnologÃa se impone como eje conductor, pues encontraron la convocatoria para participar a través de redes sociales y también asà los contactan los clientes que compraron sus productos o quieren adquirirlos de nuevo.
“Es un excelente lugar para nosotros. La gente reconoce mucho nuestro trabajo. El público al que aquà se dirigen es muy bueno para nosotros, porque son personas interesadas en la cultura, personas que les gusta leerâ€, aseguró Carmen Quezada, quien ha participado tres veces vendiendo encuadernación artesanal en piel y tela.
“De hecho nosotros en las redes sociales divulgamos mucho esta parte que es la cultura. Nos importa mucho que también la gente trabaje en esoâ€, abundó
En los stands y las tarjetas de presentación destacan el sÃmbolo de Facebook y Twitter, porque el bazar no termina aquÃ, se cuela en Internet para aumentar el número de clientes potenciales interesados en productos especÃficos y diseños originales elaborados con la calidad de jóvenes comprometidos con su profesión o la preservación de la naturaleza.
Como el proyecto Flor y Canto en el que su diseñadora, Elena Higareda, utiliza todo tipo de de botellas de PET para elaborar macetas colgantes que promuevan la cultura de reciclar al tiempo que cultiva plantas ornamentales y aromáticas.
“La primera vez que vinimos fue como los “pininosâ€, trajimos pocas macetas, pero vimos que sà se vendieron; entonces decidimos meterle más calidad, remaches, cuentas, hacerlo más decorativo. Ahora ya tenemos trabajo, estamos decorando un restaurante en la Condesa que se llama Mamma Gauchaâ€, añadió Elena.
Para los jóvenes encontrar un espacio gratuito dónde dar a conocer sus productos es una oportunidad única, que permite obtener ganancias reales y promoción.
“En otros bazares que nosotros llegamos a participar son muy costosos y no te dan la oportunidad de poder crecer, o sea, te dicen que te ayudan en cuanto a propagar el diseño y este tipo de cosas, pero a la mera hora con los pagos te quitan todo y prácticamente trabajas para pagar el espacio. Tarifas de hasta dos mil, tres mil pesos por un fin de semana es muchoâ€, explicó Carmen Quezada.
Para Gloria Flores y Fernando Juárez, ambos egresados del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), representa la oportunidad de hacer crecer su negocio y constituir una empresa.
“Me parece muy bueno, porque en el paÃs no hay tantas oportunidades para los diseñadores independientes y como jóvenes tenemos ese deseo de poner nuestra propia empresa, nuestra propia marca. Entonces, oportunidades asà en las que no se cobra un espacio, es nuestra plataforma para que otro público nos conozca y de ahà podamos empezar cosas nuevasâ€, aseguró Gloria Flores.
En el Bazar Capital los compradores pueden encontrar objetos que hace tiempo no veÃan con toques de actualidad, como muebles de madera y libretas encuadernadas en piel, que sorprendieron a Rosario Núñez en ediciones pasadas y la hicieron volver este año.
“Me resulta interesante, primera porque los jóvenes traen nuevas propuestas para que la gente compre cosas novedosas y originales: joyerÃa, confiterÃa, ropa. Parece importante que le den impulso a los jóvenes, porque realmente ellos son el motor de nuestro paÃsâ€, concluyó.
La inventiva de los jóvenes capitalinos presenta diversos rostros: macetas de PET y yute, encuadernación en piel o helados artesanales de arándanos con queso, acompañados de música viva de la Big Band que inunda el Museo Interactivo de EconomÃa (MIDE). Asà recibe el Bazar Capital a los visitantes dispuestos a conocer el talento de los emprendedores.
Este fin de semana, el Instituto de la Juventud de la Ciudad de México (Injuve CDMX) invita a la sexta edición del Bazar Capital que permite a los jóvenes exhibir y vender sus productos de manera gratuita. Entre las 10:00 y las 18:00 horas, 80 expositores harán gala de diseños exclusivos en muebles, joyerÃa, confiterÃa, calzado, bolsas e incluso cupcakes y tacos de canasta.
Cada proyecto tiene impreso los intereses de los jóvenes capitalinos: reciclaje, mermeladas orgánicas, cráneos con diseños artÃsticos o contestatarios, que hablan de la muerte con un acento muy mexicano y pueden comprarse con tarjeta de crédito, porque su diseñador, Jorge Prieto, encontró en Internet un dispositivo -similar a un llavero- que conecta a su celular y permite deslizar el plástico y hacer el cargo en segundos.
Carmen Quezada, Fernando Juárez, Elena Higareda y Jorge Prieto, algunos de los expositores, muestran que la tecnologÃa se impone como eje conductor, pues encontraron la convocatoria para participar a través de redes sociales y también asà los contactan los clientes que compraron sus productos o quieren adquirirlos de nuevo.
“Es un excelente lugar para nosotros. La gente reconoce mucho nuestro trabajo. El público al que aquà se dirigen es muy bueno para nosotros, porque son personas interesadas en la cultura, personas que les gusta leerâ€, aseguró Carmen Quezada, quien ha participado tres veces vendiendo encuadernación artesanal en piel y tela.
“De hecho nosotros en las redes sociales divulgamos mucho esta parte que es la cultura. Nos importa mucho que también la gente trabaje en esoâ€, abundó
En los stands y las tarjetas de presentación destacan el sÃmbolo de Facebook y Twitter, porque el bazar no termina aquÃ, se cuela en Internet para aumentar el número de clientes potenciales interesados en productos especÃficos y diseños originales elaborados con la calidad de jóvenes comprometidos con su profesión o la preservación de la naturaleza.
Como el proyecto Flor y Canto en el que su diseñadora, Elena Higareda, utiliza todo tipo de de botellas de PET para elaborar macetas colgantes que promuevan la cultura de reciclar al tiempo que cultiva plantas ornamentales y aromáticas.
“La primera vez que vinimos fue como los “pininosâ€, trajimos pocas macetas, pero vimos que sà se vendieron; entonces decidimos meterle más calidad, remaches, cuentas, hacerlo más decorativo. Ahora ya tenemos trabajo, estamos decorando un restaurante en la Condesa que se llama Mamma Gauchaâ€, añadió Elena.
Para los jóvenes encontrar un espacio gratuito dónde dar a conocer sus productos es una oportunidad única, que permite obtener ganancias reales y promoción.
“En otros bazares que nosotros llegamos a participar son muy costosos y no te dan la oportunidad de poder crecer, o sea, te dicen que te ayudan en cuanto a propagar el diseño y este tipo de cosas, pero a la mera hora con los pagos te quitan todo y prácticamente trabajas para pagar el espacio. Tarifas de hasta dos mil, tres mil pesos por un fin de semana es muchoâ€, explicó Carmen Quezada.
Para Gloria Flores y Fernando Juárez, ambos egresados del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), representa la oportunidad de hacer crecer su negocio y constituir una empresa.
“Me parece muy bueno, porque en el paÃs no hay tantas oportunidades para los diseñadores independientes y como jóvenes tenemos ese deseo de poner nuestra propia empresa, nuestra propia marca. Entonces, oportunidades asà en las que no se cobra un espacio, es nuestra plataforma para que otro público nos conozca y de ahà podamos empezar cosas nuevasâ€, aseguró Gloria Flores.
En el Bazar Capital los compradores pueden encontrar objetos que hace tiempo no veÃan con toques de actualidad, como muebles de madera y libretas encuadernadas en piel, que sorprendieron a Rosario Núñez en ediciones pasadas y la hicieron volver este año.
“Me resulta interesante, primera porque los jóvenes traen nuevas propuestas para que la gente compre cosas novedosas y originales: joyerÃa, confiterÃa, ropa. Parece importante que le den impulso a los jóvenes, porque realmente ellos son el motor de nuestro paÃsâ€, concluyó.