APOYAN A NIÑOS CON PROBLEMAS DE LENGUAJE
_ Brindan terapias especializadas en el CDC Gabriela Brimmer
Diego, Pamela y Luz corren en el salón al sonido de un pandero, relacionan colores y realizan gimnasia; después ejecutan ejercicios de respiración y vocalizan sÃlabas con la “r†y la “lâ€, mientras observan y perciben la posición de su lengua y labios. Todas estas dinámicas forman parte de la Terapia de Lenguaje, que se brinda los viernes de 13 a 14 horas a niños con dislalia funcional en el Centro de Desarrollo Comunitario (CDC) Gabriela Brimmer, en la colonia Ex Hacienda El Rosario.
A cargo de la psicóloga con especialidad en Neurodesarrollo, Tania ColÃn MartÃnez, las sesiones rehabilitan a niñas y niños que, previa recomendación escolar y examen psicológico, presentan algún retraso del habla, que no sea generado por alguna malformación bucal o fÃsica.
“Atendemos principalmente a hijos de personas de bajos recursos, y según el tipo de problema que presenten es la terapia que le aplicamos. En el caso de este grupo es porque todos tienen dislalia funcional, pero actualmente también damos sesiones especializadas a niños con padecimientos más serios e incluso los canalizamos al neurólogo, en caso de ser necesarioâ€, señaló la profesora con ocho años de experiencia.
La sesión se divide en dos segmentos: Actividades Gruesas, para estimular el oÃdo, incitar la reacción cerebral a diferentes estÃmulos y regular la respiración, y Finas, que consisten en llevar a cabo dinámicas relacionadas directamente con el lenguaje y la fonetización, ambas realizadas de manera lúdica para evitar la distracción de los menores.
La terapia se auxilia de una serie de ejercicios integrados en el libro “Para pronunciar mejorâ€, de la profesora MarÃa Paz Berruecos, que trabaja directamente en la articulación de la “r†y “lâ€, consonantes que se dificultan en estos pacientes. Finalmente, los menores interpretan una canción al tiempo que la leen y escuchan para correlacionar sÃmbolos con sonidos y percepción visual.
“Tenemos tres meses viniendo y he visto cómo mi hija mejora poco a poco su pronunciación. Esto también les ayuda en su desarrollo cotidiano, ya que anteriormente era vÃctima hasta de bullying por sus compañeros de su escuela, por eso su maestra nos recomendó venir a la terapia y hoy es una niña más segura en todos los sentidosâ€, comentó MarÃa de Lourdes Hernández, madre de Pamela y vecina de la Unidad Habitacional El Rosario.
Diego, Pamela y Luz corren en el salón al sonido de un pandero, relacionan colores y realizan gimnasia; después ejecutan ejercicios de respiración y vocalizan sÃlabas con la “r†y la “lâ€, mientras observan y perciben la posición de su lengua y labios. Todas estas dinámicas forman parte de la Terapia de Lenguaje, que se brinda los viernes de 13 a 14 horas a niños con dislalia funcional en el Centro de Desarrollo Comunitario (CDC) Gabriela Brimmer, en la colonia Ex Hacienda El Rosario.
A cargo de la psicóloga con especialidad en Neurodesarrollo, Tania ColÃn MartÃnez, las sesiones rehabilitan a niñas y niños que, previa recomendación escolar y examen psicológico, presentan algún retraso del habla, que no sea generado por alguna malformación bucal o fÃsica.
“Atendemos principalmente a hijos de personas de bajos recursos, y según el tipo de problema que presenten es la terapia que le aplicamos. En el caso de este grupo es porque todos tienen dislalia funcional, pero actualmente también damos sesiones especializadas a niños con padecimientos más serios e incluso los canalizamos al neurólogo, en caso de ser necesarioâ€, señaló la profesora con ocho años de experiencia.
La sesión se divide en dos segmentos: Actividades Gruesas, para estimular el oÃdo, incitar la reacción cerebral a diferentes estÃmulos y regular la respiración, y Finas, que consisten en llevar a cabo dinámicas relacionadas directamente con el lenguaje y la fonetización, ambas realizadas de manera lúdica para evitar la distracción de los menores.
La terapia se auxilia de una serie de ejercicios integrados en el libro “Para pronunciar mejorâ€, de la profesora MarÃa Paz Berruecos, que trabaja directamente en la articulación de la “r†y “lâ€, consonantes que se dificultan en estos pacientes. Finalmente, los menores interpretan una canción al tiempo que la leen y escuchan para correlacionar sÃmbolos con sonidos y percepción visual.
“Tenemos tres meses viniendo y he visto cómo mi hija mejora poco a poco su pronunciación. Esto también les ayuda en su desarrollo cotidiano, ya que anteriormente era vÃctima hasta de bullying por sus compañeros de su escuela, por eso su maestra nos recomendó venir a la terapia y hoy es una niña más segura en todos los sentidosâ€, comentó MarÃa de Lourdes Hernández, madre de Pamela y vecina de la Unidad Habitacional El Rosario.