Se inaugura en el Museo Nacional de Antropología la exposición Caminos de Luz Universos Huicholes
_ Durante la inauguración en el Museo Nacional de AntropologÃa, el antropólogo Diego Prieto, secretario técnico y encargado de la Dirección General del INAH, expresó que con esta exposición “podremos saber que la comunidad wixarika se teje en el origen, en el espacio y en el mito. Y que de acuerdo con su creencia, gracias a ellos, el sol, el ritual y su arte mantienen la eternidad de las fuerzas con las que la vida se conservaâ€.
Al centro de la Sala A1 del recinto, sobre una pared que se despliega como un libro, los mitos de esta cultura que hermana a los estados de Nayarit, Jalisco, Durango, Zacatecas y San Luis PotosÃ, en un solo territorio, el Gran Nayar, se reproducen a través de una proyección monumental. Una forma creativa y entretenida de adentrar al público en la visión de este pueblo.
Acompañado en el presÃdium por José Enrique Ortiz Lanz y Antonio Saborit, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del INAH y director del Museo Nacional de AntropologÃa, respectivamente, Diego Prieto recalcó que Caminos de luz. Universos huicholes, celebra las nuevas miradas que el INAH ofrece sobre las culturas vivas de México, “poniendo asÃ, al alcance de los más jóvenes, la posibilidad de resignificar la pieza como sÃntesis y portavoz de la cultura a la que perteneceâ€.
En esto coincidió Pilar Cuairán ChavarrÃa, curadora de la exposición, al señalar que de la colección que integra la Sala Gran Nayar, La visión de ‘Tatutsi Xuweri Timaiweme’ es, sin duda, de la que se desprenden más lecturas para el público. Se trata de un “enorme mosaico que contiene fragmentos de las ideas más representativos de la cosmovisión wixarika, identificándose al menos nueve sÃmbolos, trece deidades y diez de sus episodios mitológicos más importantesâ€.
La curadora de Caminos de luz. Universos huicholes, explicó que mediante un lenguaje asequible, la muestra gira sobre cinco ideas para encontrarse con la cultura wixarika: El origen, sección en que se abstrae su pasado mitológico y su vivencia en el presente; El espacio, dedicado a la geografÃa sagrada, escenario de su acontecer ancestral y contemporáneo; y La comunidad, en donde se revela cómo se entrelaza la vida cotidiana de las comunidades huicholas (una población estimada en 48 mil habitantes).
Las dos ideas que concluyen el recorrido curatorial son El ritual, acercamiento a la manera en que su acontecer cobra sentido mediante un conjunto de ritos; y El Destino, un concepto que engloba el supramundo, la esfera en que habitan sus deidades, en donde se busca la iniciación chamánica y que está “encarnada†en espacios reales, de ahà que el viaje a Wirikuta —el bajÃo al pie de la sierra de Catorce y el cerro Paritekia— sea una búsqueda colectiva de visiones.
Al centro de la Sala A1 del recinto, sobre una pared que se despliega como un libro, los mitos de esta cultura que hermana a los estados de Nayarit, Jalisco, Durango, Zacatecas y San Luis PotosÃ, en un solo territorio, el Gran Nayar, se reproducen a través de una proyección monumental. Una forma creativa y entretenida de adentrar al público en la visión de este pueblo.
Acompañado en el presÃdium por José Enrique Ortiz Lanz y Antonio Saborit, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del INAH y director del Museo Nacional de AntropologÃa, respectivamente, Diego Prieto recalcó que Caminos de luz. Universos huicholes, celebra las nuevas miradas que el INAH ofrece sobre las culturas vivas de México, “poniendo asÃ, al alcance de los más jóvenes, la posibilidad de resignificar la pieza como sÃntesis y portavoz de la cultura a la que perteneceâ€.
En esto coincidió Pilar Cuairán ChavarrÃa, curadora de la exposición, al señalar que de la colección que integra la Sala Gran Nayar, La visión de ‘Tatutsi Xuweri Timaiweme’ es, sin duda, de la que se desprenden más lecturas para el público. Se trata de un “enorme mosaico que contiene fragmentos de las ideas más representativos de la cosmovisión wixarika, identificándose al menos nueve sÃmbolos, trece deidades y diez de sus episodios mitológicos más importantesâ€.
La curadora de Caminos de luz. Universos huicholes, explicó que mediante un lenguaje asequible, la muestra gira sobre cinco ideas para encontrarse con la cultura wixarika: El origen, sección en que se abstrae su pasado mitológico y su vivencia en el presente; El espacio, dedicado a la geografÃa sagrada, escenario de su acontecer ancestral y contemporáneo; y La comunidad, en donde se revela cómo se entrelaza la vida cotidiana de las comunidades huicholas (una población estimada en 48 mil habitantes).
Las dos ideas que concluyen el recorrido curatorial son El ritual, acercamiento a la manera en que su acontecer cobra sentido mediante un conjunto de ritos; y El Destino, un concepto que engloba el supramundo, la esfera en que habitan sus deidades, en donde se busca la iniciación chamánica y que está “encarnada†en espacios reales, de ahà que el viaje a Wirikuta —el bajÃo al pie de la sierra de Catorce y el cerro Paritekia— sea una búsqueda colectiva de visiones.