Compromisos con pueblos indígenas siguen vigentes
_ El reto es lograr una profunda transformación para fortalecer la autogestión de los pueblos y comunidades indÃgenas, aseguró el Secretario General de Gobierno
Es tiempo de revalorar su contribución al desarrollo histórico y cultural de nuestro paÃs, sobre todo revertir las condiciones de rezago, afirmó
Dar cumplimiento a los Acuerdos de San Andrés, además de honrar la palabra y compromiso de las partes, serÃa una forma de fortalecer las acciones como las que se impulsan para resolver de fondo las causas de la pobreza que aquejan a los pueblos y comunidades indÃgenas de nuestro paÃs, aseguró el secretario general de Gobierno, Juan Carlos Gómez Aranda, al conmemorarse el vigésimo aniversario de la firma de este documento.
Al respecto, indicó que los Acuerdos de San Andrés fueron suscritos y construidos por infinidad de actores sociales y polÃticos, e incluso, por las instituciones de la República, por lo que su cumplimiento no solo saldarÃa una deuda histórica pendiente con los pueblos indÃgenas -con ese proceso de diálogo y negociación-, sino queserÃa un cauce adecuado para encontrar soluciones a conflictos actuales.
“Han transcurrido 20 años que se firmaron los Acuerdos de San Andrés y persisten aún condiciones de marginación y falta de oportunidades con los pueblos originarios de México, por lo tanto, el compromiso de entonces sigue vigenteâ€, agregó el funcionario.
El responsable de la polÃtica interna del estado subrayó que es necesario avanzar más rápido en los cambios legislativos que aún están pendientes, pues el cumplimiento de los Acuerdos serÃa el equivalente a las grandes reformas estructurales que impulsa el presidente Enrique Peña Nieto.
Chiapas, agregó, ha expresado su respaldo a las reformas para mover y transformar a México en materia de desarrollo social, cultural y derechos humanos.
Gómez Aranda recordó que en 1994 el movimiento zapatista puso a la vista una realidad innegable: los pueblos indÃgenas de México son el sector en condiciones de más vulnerabilidad, con mayor pobreza, rezago y marginación.
“El principal reto es lograr una profunda transformación, no solo en los programas y acciones que las instancias del gobierno focalizan hacia las comunidades indÃgenas, sino que es necesario reconocer y revalorar su contribución al desarrollo histórico y cultural de nuestro paÃs. La deuda sigue pendiente, por lo que es necesario redoblar el paso desde las instituciones como lo hacemos en Chiapasâ€, resaltó el titular de la SecretarÃa de Gobierno.
Reconoció que en el tema de los Derechos Humanos de las comunidades indÃgenas existen algunos avances, pero no son suficientes, porque aún falta profundizar en acciones como el acceso a los beneficios de la cultura universal, a través de su propio idioma, que también deben estar presentes en la administración e impartición de justicia, en la educación y en la salud.
Finalmente, Gómez Aranda refirió que es necesario recuperar la agenda que establecen los Acuerdos de San Andrés, para que las acciones encaminadas a combatir la pobreza y los rezagos, puedan generar mayores beneficios para los pueblos indÃgenas, que esperan con impaciencia soluciones para sus viejos y nuevos problemas.
Es tiempo de revalorar su contribución al desarrollo histórico y cultural de nuestro paÃs, sobre todo revertir las condiciones de rezago, afirmó
Dar cumplimiento a los Acuerdos de San Andrés, además de honrar la palabra y compromiso de las partes, serÃa una forma de fortalecer las acciones como las que se impulsan para resolver de fondo las causas de la pobreza que aquejan a los pueblos y comunidades indÃgenas de nuestro paÃs, aseguró el secretario general de Gobierno, Juan Carlos Gómez Aranda, al conmemorarse el vigésimo aniversario de la firma de este documento.
Al respecto, indicó que los Acuerdos de San Andrés fueron suscritos y construidos por infinidad de actores sociales y polÃticos, e incluso, por las instituciones de la República, por lo que su cumplimiento no solo saldarÃa una deuda histórica pendiente con los pueblos indÃgenas -con ese proceso de diálogo y negociación-, sino queserÃa un cauce adecuado para encontrar soluciones a conflictos actuales.
“Han transcurrido 20 años que se firmaron los Acuerdos de San Andrés y persisten aún condiciones de marginación y falta de oportunidades con los pueblos originarios de México, por lo tanto, el compromiso de entonces sigue vigenteâ€, agregó el funcionario.
El responsable de la polÃtica interna del estado subrayó que es necesario avanzar más rápido en los cambios legislativos que aún están pendientes, pues el cumplimiento de los Acuerdos serÃa el equivalente a las grandes reformas estructurales que impulsa el presidente Enrique Peña Nieto.
Chiapas, agregó, ha expresado su respaldo a las reformas para mover y transformar a México en materia de desarrollo social, cultural y derechos humanos.
Gómez Aranda recordó que en 1994 el movimiento zapatista puso a la vista una realidad innegable: los pueblos indÃgenas de México son el sector en condiciones de más vulnerabilidad, con mayor pobreza, rezago y marginación.
“El principal reto es lograr una profunda transformación, no solo en los programas y acciones que las instancias del gobierno focalizan hacia las comunidades indÃgenas, sino que es necesario reconocer y revalorar su contribución al desarrollo histórico y cultural de nuestro paÃs. La deuda sigue pendiente, por lo que es necesario redoblar el paso desde las instituciones como lo hacemos en Chiapasâ€, resaltó el titular de la SecretarÃa de Gobierno.
Reconoció que en el tema de los Derechos Humanos de las comunidades indÃgenas existen algunos avances, pero no son suficientes, porque aún falta profundizar en acciones como el acceso a los beneficios de la cultura universal, a través de su propio idioma, que también deben estar presentes en la administración e impartición de justicia, en la educación y en la salud.
Finalmente, Gómez Aranda refirió que es necesario recuperar la agenda que establecen los Acuerdos de San Andrés, para que las acciones encaminadas a combatir la pobreza y los rezagos, puedan generar mayores beneficios para los pueblos indÃgenas, que esperan con impaciencia soluciones para sus viejos y nuevos problemas.