Aumentan vida de fruta en anaquel con biopelículas comestibles
_ Para evitar que patógenos dañen frutas y verduras se utilizan fungicidas sintéticos, pero algunos organismos generan resistencia. Debido a lo anterior surgió el interés de cientÃficos politécnicos por desarrollar un producto de origen natural comestible que prolongue la vida de anaquel y prevenga el deterioro causado por bacterias, transportación y almacenamiento.
Esta cubierta comestible, creada por el investigador Ernesto Oregel Zamudio del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Michoacán, está hecha a base de candelilla, goma guar y de glicerol, adicionada con ácido gálico y combinada con una cepa de control biológico (bacillus subtilis). Es una innovadora forma de conservación de alimentos como aguacate, guayaba, zarzamora, fresa, entre otras.
Las biopelÃculas constituyen una barrera semipermeable al oxÃgeno, dióxido de carbono, humedad y solutos, lo que implica una reducción de la respiración, oxidación y pérdida de agua. Además, son portadoras de compuestos bioactivos, como antioxidantes, antimicrobianos o probióticos, que mejoran la calidad de los productos.
Las pelÃculas comestibles están constituidas por proteÃnas, lÃpidos (carnauba de abeja) y polisacáridos como zeina de maÃz, gluten de trigo, proteÃna de soya y leche, asà como albúmina de huevo, entre otras. Asà mismo se adicionan plastificantes como sorbitol, polietilenglicol y glicerol, el cual actúa para proporcionar estructura y textura.
Para prevenir el deterioro y disminuir el riesgo de crecimiento de hongos y patógenos se utiliza ácido gálico que además evita golpes en la fruta.
Se calcula que las pérdidas postcosecha de frutas y hortalizas a causa del ataque de microorganismos ascienden a 30 por ciento en México, éstas se deben al ataque de hongos durante su almacenamiento y transportación.
“La aplicación postcosecha de agentes de biocontrol es una estrategia apropiada en frutos como la fresa, que se dañan con facilidad o que no pueden ser expuestos a tratamientos basados en aguaâ€, explicó el politécnico.
La biopelÃcula se ha aplicado mayormente en fresa debido a que en México este producto cuenta con alta demanda, ya que se cultiva en 11 estados, entre los que destaca Michoacán, lugar donde se está promocionando para comercializarlo a corto plazo.
En la actualidad se exploran otras siembras para la aplicación de esta biopelÃcula, entre ellos la frambuesa. “Los cultivos de fruta son fuente de trabajo y mueven la economÃa mexicana debido a su exportación, por lo tanto son de vital importancia para el desarrollo y la economÃa nacionalâ€, expresó el investigador del CIIDIR.
Esta cubierta comestible, creada por el investigador Ernesto Oregel Zamudio del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Michoacán, está hecha a base de candelilla, goma guar y de glicerol, adicionada con ácido gálico y combinada con una cepa de control biológico (bacillus subtilis). Es una innovadora forma de conservación de alimentos como aguacate, guayaba, zarzamora, fresa, entre otras.
Las biopelÃculas constituyen una barrera semipermeable al oxÃgeno, dióxido de carbono, humedad y solutos, lo que implica una reducción de la respiración, oxidación y pérdida de agua. Además, son portadoras de compuestos bioactivos, como antioxidantes, antimicrobianos o probióticos, que mejoran la calidad de los productos.
Las pelÃculas comestibles están constituidas por proteÃnas, lÃpidos (carnauba de abeja) y polisacáridos como zeina de maÃz, gluten de trigo, proteÃna de soya y leche, asà como albúmina de huevo, entre otras. Asà mismo se adicionan plastificantes como sorbitol, polietilenglicol y glicerol, el cual actúa para proporcionar estructura y textura.
Para prevenir el deterioro y disminuir el riesgo de crecimiento de hongos y patógenos se utiliza ácido gálico que además evita golpes en la fruta.
Se calcula que las pérdidas postcosecha de frutas y hortalizas a causa del ataque de microorganismos ascienden a 30 por ciento en México, éstas se deben al ataque de hongos durante su almacenamiento y transportación.
“La aplicación postcosecha de agentes de biocontrol es una estrategia apropiada en frutos como la fresa, que se dañan con facilidad o que no pueden ser expuestos a tratamientos basados en aguaâ€, explicó el politécnico.
La biopelÃcula se ha aplicado mayormente en fresa debido a que en México este producto cuenta con alta demanda, ya que se cultiva en 11 estados, entre los que destaca Michoacán, lugar donde se está promocionando para comercializarlo a corto plazo.
En la actualidad se exploran otras siembras para la aplicación de esta biopelÃcula, entre ellos la frambuesa. “Los cultivos de fruta son fuente de trabajo y mueven la economÃa mexicana debido a su exportación, por lo tanto son de vital importancia para el desarrollo y la economÃa nacionalâ€, expresó el investigador del CIIDIR.