EN MÉXICO HAY MUCHO CAMINO POR RECORRER EN MATERIA DE INNOVACIÓN MULTIDISCIPLINARIA
_ Es necesario incrementar la intervención de la ciencia y la tecnologÃa en procesos productivos, dijo Remy Fernand Ãvila Foucat, del CFATA, en el marco del DÃa del Inventor Mexicano, que se conmemora el 17 de febrero
En México falta mucho para dar verdadero valor económico y social a la intervención de la ciencia y la tecnologÃa en los procesos productivos, señaló Remy Fernand Ãvila Foucat.
Al mismo tiempo, permanece una noción de “elitismo cientÃfico†que, por fortuna, poco a poco ha disminuido en favor de la comunicación entre ambos sectores, dijo el investigador del Centro de FÃsica Avanzada y TecnologÃa Avanzada (CFATA) de la UNAM, con sede en Juriquilla, Querétaro.
En el marco del DÃa del Inventor Mexicano, que desde 1993 se conmemora el 17 de febrero para recordar el natalicio de Guillermo González Camarena, creador de la televisión a color, el cientÃfico universitario resaltó que nos falta mucho camino por recorrer en materia de innovación multidisciplinaria, aunque “cada vez se tiende más a elloâ€.
Esto ha cambiado con el paso de los años y es una tendencia mundial, pero no sólo en el ámbito de la innovación, sino de la docencia, donde se deben preparar profesionistas que tengan conocimientos en muchas disciplinas, por ejemplo, biologÃa, fÃsica o ingenierÃa.
En la actualidad, las aportaciones de México destacan en distintas áreas como la instrumentación astronómica, la ingenierÃa de materiales y la farmacéutica, resaltó el universitario.
Ãvila Foucat explicó que un invento se refiere al desarrollo de algún producto que sea pertinente para la solución de problemas sociales y la generación de riqueza, entendida como empleos y valor agregado, por ejemplo, un nuevo material o un software. Además, es susceptible de ser protegido mediante la propiedad intelectual.
Ese concepto, consideró el cientÃfico, ha cambiado y cada vez más se habla de innovación, la cual se aplica, incluso, a sistemas de gestión que mejoran procesos.
En la actualidad, los inventos se producen de dos maneras: mediante un censo de los requerimientos o necesidades del mercado, de la industria, y con base en eso los expertos generan o ponen en práctica ideas nuevas, asentados en sus conocimientos y capacidad de investigar y conjuntar información.
O bien, a través de la investigación cientÃfica. “Durante su curso, muchas veces de manera fortuita, se descubre algo que puede ser útil para determinadas necesidadesâ€. Ambas son importantes, calificó.
Aunque han existido aportaciones de relevancia mundial de inventores mexicanos, como la televisión a color de González Camarena, o el primer anticonceptivo oral, del investigador de la UNAM Luis Miramontes Cárdenas, “la mayorÃa de los grandes inventos han estado circunscritos a paÃses desarrolladosâ€.
En nuestra nación ese proceso ha sido lento, debido a distintas causas, consideró el investigador: una de ellas es que muchas industrias de alta tecnologÃa son transnacionales que realizan sus innovaciones en sus territorios de origen.
La importancia que los gobiernos han dado a la innovación en ciencia y tecnologÃa no ha sido tan fuerte, aunque, reconoció, hay una mejorÃa en ese sentido. Otra vez, “queda mucho camino por recorrerâ€.
Una dificultad más es la comunicación entre cientÃficos y las industrias; “los investigadores estamos más entrenados para hacer artÃculos sobre nuestros avances que para desarrollar patentes o procesos que sirvan para la industriaâ€. A ello se suma que falta reforzar las oficinas de innovación y desarrollo en las instituciones educativas.
Remy Fernand Ãvila destacó la vocación del CFATA, un centro multidisciplinario donde fÃsicos, ingenieros, biólogos, bioquÃmicos y quÃmicos interactúan todos los dÃas y generan investigaciones, muchas de ellas enfocadas a la aplicación.
Ahà destaca la licenciatura en TecnologÃa, creada en 2007 con el Centro y la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán como entidades responsables, donde ingresan estudiantes apasionados por la ciencia y la tecnologÃa después de aprobar un segundo proceso de selección, consistente en exámenes de matemáticas, fÃsica, quÃmica y biologÃa.
“Los alumnos tienen un espÃritu competitivo fuerte; cursan todas esas áreas, además de computación, electrónica y materias optativas para elegir el campo que les guste más; biotecnologÃa o tecnologÃa ambiental, por ejemploâ€, precisó.
Desde el primer semestre los alumnos desarrollan un proyecto de investigación. Al concluir, los egresados, atentos a su entorno y en detectar problemas en los que puedan incidir, eligen continuar con estudios de posgrado, se emplean en una empresa o crean la suya propia, concluyó.
En México falta mucho para dar verdadero valor económico y social a la intervención de la ciencia y la tecnologÃa en los procesos productivos, señaló Remy Fernand Ãvila Foucat.
Al mismo tiempo, permanece una noción de “elitismo cientÃfico†que, por fortuna, poco a poco ha disminuido en favor de la comunicación entre ambos sectores, dijo el investigador del Centro de FÃsica Avanzada y TecnologÃa Avanzada (CFATA) de la UNAM, con sede en Juriquilla, Querétaro.
En el marco del DÃa del Inventor Mexicano, que desde 1993 se conmemora el 17 de febrero para recordar el natalicio de Guillermo González Camarena, creador de la televisión a color, el cientÃfico universitario resaltó que nos falta mucho camino por recorrer en materia de innovación multidisciplinaria, aunque “cada vez se tiende más a elloâ€.
Esto ha cambiado con el paso de los años y es una tendencia mundial, pero no sólo en el ámbito de la innovación, sino de la docencia, donde se deben preparar profesionistas que tengan conocimientos en muchas disciplinas, por ejemplo, biologÃa, fÃsica o ingenierÃa.
En la actualidad, las aportaciones de México destacan en distintas áreas como la instrumentación astronómica, la ingenierÃa de materiales y la farmacéutica, resaltó el universitario.
Ãvila Foucat explicó que un invento se refiere al desarrollo de algún producto que sea pertinente para la solución de problemas sociales y la generación de riqueza, entendida como empleos y valor agregado, por ejemplo, un nuevo material o un software. Además, es susceptible de ser protegido mediante la propiedad intelectual.
Ese concepto, consideró el cientÃfico, ha cambiado y cada vez más se habla de innovación, la cual se aplica, incluso, a sistemas de gestión que mejoran procesos.
En la actualidad, los inventos se producen de dos maneras: mediante un censo de los requerimientos o necesidades del mercado, de la industria, y con base en eso los expertos generan o ponen en práctica ideas nuevas, asentados en sus conocimientos y capacidad de investigar y conjuntar información.
O bien, a través de la investigación cientÃfica. “Durante su curso, muchas veces de manera fortuita, se descubre algo que puede ser útil para determinadas necesidadesâ€. Ambas son importantes, calificó.
Aunque han existido aportaciones de relevancia mundial de inventores mexicanos, como la televisión a color de González Camarena, o el primer anticonceptivo oral, del investigador de la UNAM Luis Miramontes Cárdenas, “la mayorÃa de los grandes inventos han estado circunscritos a paÃses desarrolladosâ€.
En nuestra nación ese proceso ha sido lento, debido a distintas causas, consideró el investigador: una de ellas es que muchas industrias de alta tecnologÃa son transnacionales que realizan sus innovaciones en sus territorios de origen.
La importancia que los gobiernos han dado a la innovación en ciencia y tecnologÃa no ha sido tan fuerte, aunque, reconoció, hay una mejorÃa en ese sentido. Otra vez, “queda mucho camino por recorrerâ€.
Una dificultad más es la comunicación entre cientÃficos y las industrias; “los investigadores estamos más entrenados para hacer artÃculos sobre nuestros avances que para desarrollar patentes o procesos que sirvan para la industriaâ€. A ello se suma que falta reforzar las oficinas de innovación y desarrollo en las instituciones educativas.
Remy Fernand Ãvila destacó la vocación del CFATA, un centro multidisciplinario donde fÃsicos, ingenieros, biólogos, bioquÃmicos y quÃmicos interactúan todos los dÃas y generan investigaciones, muchas de ellas enfocadas a la aplicación.
Ahà destaca la licenciatura en TecnologÃa, creada en 2007 con el Centro y la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán como entidades responsables, donde ingresan estudiantes apasionados por la ciencia y la tecnologÃa después de aprobar un segundo proceso de selección, consistente en exámenes de matemáticas, fÃsica, quÃmica y biologÃa.
“Los alumnos tienen un espÃritu competitivo fuerte; cursan todas esas áreas, además de computación, electrónica y materias optativas para elegir el campo que les guste más; biotecnologÃa o tecnologÃa ambiental, por ejemploâ€, precisó.
Desde el primer semestre los alumnos desarrollan un proyecto de investigación. Al concluir, los egresados, atentos a su entorno y en detectar problemas en los que puedan incidir, eligen continuar con estudios de posgrado, se emplean en una empresa o crean la suya propia, concluyó.