NARRAR EN MAZATECO LAS FANTASÍAS DE SU PUEBLO, COMPROMISO DE FILOGONIO VELASCO CASIMIRO
_ El escritor recuperó los relatos de su lugar de origen con el fin de que su comunidad los conociera y reivindicar su cultura
Al autor de Qué cosa dice mi tata le interesa narrar cuento y novela para niños, porque los infantes son más receptivos
Filogonio Velasco Casimiro, joven mazateco, nació en Mazatlán Villa de Flores, Oaxaca (26 de diciembre, 1986). Le gustaba, desde que era niño, escuchar las historias, leyendas y tradiciones del pueblo que contaban sus abuelos y adultos para después dibujarlas.
“En mi pueblo no se registran las leyendas, cuentos, mitos e historias. Por eso se me ocurrió escribirlas y llevar un registroâ€, dijo el pintor y escritor oaxaqueño, quien el 27 de septiembre presentará su libro Qué cosa dice mi tata, en la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa e Historia (FILAH).
Escrito en español y en mazateco e ilustrado por él, su texto recuperó las historias de su lugar de origen. Su idea fue mostrarlas a su comunidad para que las conocieran y de esta manera reivindicar la cultura mazateca: “Deseo que la gente conozca las leyendas de su región. El lector encontrará en esta obra la cosmogonÃa de Mazatlán Villa de Flores: relatos de seres que se transforman como el del nagual y muchos que tratan sobre temas de la naturaleza. Cada región de Oaxaca tiene su propia cosmovisiónâ€, asegura Velasco Casimiro.
Lo que más le gustó de su libro fue conocer “cómo la gente elabora leyendas y fantasÃas en lugares que existen, son narraciones sin implicaciones religiosas, más bien son de Ãndole espiritualâ€.
Qué cosa dice mi tata fue editado por el Instituto Nacional de Lenguas IndÃgenas. Actualmente Filogonio trabaja en la corrección e ilustración de otro escrito, en un cómic en color y en un diccionario mazateco-español. “El mazateco se divide en tres: alto, bajo y medio. El mazateco del norte se habla en Huautla y el alto y bajo en zonas más cercanas a Veracruz. La lengua tiene dieciséis variantes y una de ellas es la de mi cultura, la de la sierra mazatecaâ€.
Aseguró que no hay literatura escrita en mazateco y que su interés es escribir cuento y novela para niños, “porque los infantes son más receptivos. Me gustarÃa recopilar obra de diferentes autores, entre ellos a los creadores de los llamados ‘escritores malditos’â€.
En Mazatlán Villa de Flores, Oaxaca, el 80% habla mazateco, “el resto, debido a la discriminación y a la falta de comunicación con otras poblaciones, está aprendiendo español, además de que no le dan valor a nuestra lengua. Incluso muchos familiares prefieren hablar español que mazateco. Si les respondo en nuestra lengua, se intimidanâ€.
Recordó que cuando empezó a asistir a la escuela primaria su vida se complicó, porque las clases eran impartidas en español y él aprendió a hablarlo después de los diez años. “No obstante, como tenÃa la habilidad para copiar y dibujar, esa actividad me protegÃa de la discriminación y el bullying. Fue mi única protección contra las burlas.
“En la escuela secundaria me fue igual porque todavÃa no dominaba el español. Me daba pena hablar, era inseguro y temÃa que si pronunciaba mal las palabras la gente se burlara de mÃâ€.
Filogonio Velasco egresó en 2005 de la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. De 2006 a la fecha ha participado en diez exposiciones colectivas y dos individuales. En la actualidad imparte talleres de pintura en la Casa Talavera de la Universidad de la Ciudad de México y el 17 de octubre lo hará en el taller Rufino Tamayo de Oaxaca. “Me interesa mucho la enseñanza a los niñosâ€.
Al autor de Qué cosa dice mi tata le interesa narrar cuento y novela para niños, porque los infantes son más receptivos
Filogonio Velasco Casimiro, joven mazateco, nació en Mazatlán Villa de Flores, Oaxaca (26 de diciembre, 1986). Le gustaba, desde que era niño, escuchar las historias, leyendas y tradiciones del pueblo que contaban sus abuelos y adultos para después dibujarlas.
“En mi pueblo no se registran las leyendas, cuentos, mitos e historias. Por eso se me ocurrió escribirlas y llevar un registroâ€, dijo el pintor y escritor oaxaqueño, quien el 27 de septiembre presentará su libro Qué cosa dice mi tata, en la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa e Historia (FILAH).
Escrito en español y en mazateco e ilustrado por él, su texto recuperó las historias de su lugar de origen. Su idea fue mostrarlas a su comunidad para que las conocieran y de esta manera reivindicar la cultura mazateca: “Deseo que la gente conozca las leyendas de su región. El lector encontrará en esta obra la cosmogonÃa de Mazatlán Villa de Flores: relatos de seres que se transforman como el del nagual y muchos que tratan sobre temas de la naturaleza. Cada región de Oaxaca tiene su propia cosmovisiónâ€, asegura Velasco Casimiro.
Lo que más le gustó de su libro fue conocer “cómo la gente elabora leyendas y fantasÃas en lugares que existen, son narraciones sin implicaciones religiosas, más bien son de Ãndole espiritualâ€.
Qué cosa dice mi tata fue editado por el Instituto Nacional de Lenguas IndÃgenas. Actualmente Filogonio trabaja en la corrección e ilustración de otro escrito, en un cómic en color y en un diccionario mazateco-español. “El mazateco se divide en tres: alto, bajo y medio. El mazateco del norte se habla en Huautla y el alto y bajo en zonas más cercanas a Veracruz. La lengua tiene dieciséis variantes y una de ellas es la de mi cultura, la de la sierra mazatecaâ€.
Aseguró que no hay literatura escrita en mazateco y que su interés es escribir cuento y novela para niños, “porque los infantes son más receptivos. Me gustarÃa recopilar obra de diferentes autores, entre ellos a los creadores de los llamados ‘escritores malditos’â€.
En Mazatlán Villa de Flores, Oaxaca, el 80% habla mazateco, “el resto, debido a la discriminación y a la falta de comunicación con otras poblaciones, está aprendiendo español, además de que no le dan valor a nuestra lengua. Incluso muchos familiares prefieren hablar español que mazateco. Si les respondo en nuestra lengua, se intimidanâ€.
Recordó que cuando empezó a asistir a la escuela primaria su vida se complicó, porque las clases eran impartidas en español y él aprendió a hablarlo después de los diez años. “No obstante, como tenÃa la habilidad para copiar y dibujar, esa actividad me protegÃa de la discriminación y el bullying. Fue mi única protección contra las burlas.
“En la escuela secundaria me fue igual porque todavÃa no dominaba el español. Me daba pena hablar, era inseguro y temÃa que si pronunciaba mal las palabras la gente se burlara de mÃâ€.
Filogonio Velasco egresó en 2005 de la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. De 2006 a la fecha ha participado en diez exposiciones colectivas y dos individuales. En la actualidad imparte talleres de pintura en la Casa Talavera de la Universidad de la Ciudad de México y el 17 de octubre lo hará en el taller Rufino Tamayo de Oaxaca. “Me interesa mucho la enseñanza a los niñosâ€.