LA TRADICIÓN ORAL, UN RASGO EN LA FUNDACIÓN DE LOS PUEBLOS OAXAQUEÑOS
_ Damián González rescata relatos en Las huellas de la culebra. Historia, mito y ritualidad en el proceso fundacional de Santiago Xanica, Oaxaca
El libro será presentado como parte de las actividades de la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa e Historia
La tradición oral en diferentes comunidades es una constante en la fundación de muchos pueblos de la zona sur de Oaxaca, asegura Damián González Pérez en el libro Las huellas de la culebra. Historia, mito y ritualidad en el proceso fundacional de Santiago Xanica, Oaxaca, que presentará el 26 de septiembre a las 18 horas en el auditorio Tláloc del Museo Nacional de AntropologÃa e Historia, como parte de las actividades de la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa e Historia.
“El proceso fundacional —explicó— es el conjunto de situaciones, testimonios, rituales y prácticas sociales que aluden al momento de origen de una comunidad. En ese transcurso existe una contextualización histórica en la que se cruzan diferentes entornos de la vida social que son el eje temático de dicho procesoâ€.
En su obra el autor revisa los factores o situaciones que inciden en el estatus de los pueblos, en su remoción, en su surgimiento y desaparición a lo largo del periodo colonial. “En Santiago Xanica, por ejemplo, a principios del siglo XX se perdió la ritualidad agrÃcola (como la conocemos) a partir del monocultivo del café. Cuando terminó el cultivo del maÃz se disipó una parte importante de la ritualidad; en estos procesos existe una desacralización del territorio. “El caso de la pérdida del cultivo del café estuvo acompañado de la privatización de la tierraâ€, afirmó González Pérez.
En los años treinta, dejó de realizarse la ceremonia de cambio de autoridad que se efectuaba el 1 de enero de cada año. En ella se consumÃa mole de frijol y una bola de maÃz crudo, que era residuo del atole y se llamaba “rayaâ€. La bebida ritual era atole de panela. El resto de la ceremonia consistÃa en visitar cuatro piedras llamadas de origen o fundación, que estaban en las esquinas del pueblo, destacó.
En esos cuatro lugares ofrendaban copal y sangre de guajolote; quemaban velas y plumas y visitaban la iglesia, el panteón y el municipio (en ese orden), que geográficamente están ubicados arriba, abajo y en el centro del pueblo. “Esta ceremonia fue importante porque en esas piedras se invocaba a las ánimas de los antepasados y del rayo, una de las principales entidades sagradas de esta región.
“Los rituales agrÃcolas consistÃan en el esparcimiento de sangre de guajolote en las cuatro esquinas del terreno de la milpa; los restos se depositaban en el centro y se incineraban. En otra ceremonia quemaban copal, plumas y velas, pero hay testimonios de abuelos que decÃan que se mataban dos guajolotes, una hembra y un macho. La sangre del primero era regada en el terreno y la de la hembra la bebÃan los participantes de la ceremoniaâ€.
La culebra de agua en la tradición oral
En la historia oral de la fundación de Santiago Xanica, explicó Damián González Pérez, se menciona la aparición de una culebra de agua en el momento en que una muchacha y un muchacho profanaban la cueva sagrada —morada de la culebra—, donde los abuelos realizaban peticiones de lluvia y cosecha. Este acontecimiento provocó el desplazamiento de la comunidad hacia otro lugar debido a la profanación de dicha morada. “Situación que ha sido común en la tradición oral de muchos pueblos de México asentados en lugares donde hay agua, elemento que provoca o propicia el desplazamiento, reubicación o instalación de una comunidadâ€, precisó.
Agregó que varios sucesos son reinterpretados a partir de relatos sobre la culebra de agua. “El lugar de origen del nagual de la culebra de agua es el pueblo huave de San Mateo del Mar. A veces el enlace de los relatos es el rapto de la campana de la iglesia del pueblo por parte de estos naguales. La campana es una figura recurrente en la oralidad de muchos pueblos porque funge como elemento identitario en las comunidades, como lo eran los templos de los dioses tutelares en la época prehispánicaâ€.
El libro aborda una región poco conocida por la antropologÃa, la historia y la arqueologÃa. “En Oaxaca el interés se ha centrado en ciertas temáticas, regiones o temporalidades porque hay temas más taquilleros que otros. En el caso de lo zapoteco, por ejemplo, el predominio está centrado en el Istmo y en la Sierra Norteâ€.
Las huellas de la culebra. Historia, mito y ritualidad en el proceso fundacional de Santiago Xanica fuepublicado por la SecretarÃa de Cultura y Artes de Oaxaca, la Fundación Harp Helú y el Conaculta. Es producto de la tesis de maestrÃa del autor, quien recientemente se incorporó como investigador del INAH en Oaxaca, dentro del proyecto EtnografÃa de los Pueblos IndÃgenas de México.
Después de la presentación de la obra en el Museo Nacional de AntropologÃa con motivo de la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa, el 26 de septiembre a las 18 horas, se promocionará en Miahuatlán, distrito polÃtico de Xanica.
El libro será presentado como parte de las actividades de la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa e Historia
La tradición oral en diferentes comunidades es una constante en la fundación de muchos pueblos de la zona sur de Oaxaca, asegura Damián González Pérez en el libro Las huellas de la culebra. Historia, mito y ritualidad en el proceso fundacional de Santiago Xanica, Oaxaca, que presentará el 26 de septiembre a las 18 horas en el auditorio Tláloc del Museo Nacional de AntropologÃa e Historia, como parte de las actividades de la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa e Historia.
“El proceso fundacional —explicó— es el conjunto de situaciones, testimonios, rituales y prácticas sociales que aluden al momento de origen de una comunidad. En ese transcurso existe una contextualización histórica en la que se cruzan diferentes entornos de la vida social que son el eje temático de dicho procesoâ€.
En su obra el autor revisa los factores o situaciones que inciden en el estatus de los pueblos, en su remoción, en su surgimiento y desaparición a lo largo del periodo colonial. “En Santiago Xanica, por ejemplo, a principios del siglo XX se perdió la ritualidad agrÃcola (como la conocemos) a partir del monocultivo del café. Cuando terminó el cultivo del maÃz se disipó una parte importante de la ritualidad; en estos procesos existe una desacralización del territorio. “El caso de la pérdida del cultivo del café estuvo acompañado de la privatización de la tierraâ€, afirmó González Pérez.
En los años treinta, dejó de realizarse la ceremonia de cambio de autoridad que se efectuaba el 1 de enero de cada año. En ella se consumÃa mole de frijol y una bola de maÃz crudo, que era residuo del atole y se llamaba “rayaâ€. La bebida ritual era atole de panela. El resto de la ceremonia consistÃa en visitar cuatro piedras llamadas de origen o fundación, que estaban en las esquinas del pueblo, destacó.
En esos cuatro lugares ofrendaban copal y sangre de guajolote; quemaban velas y plumas y visitaban la iglesia, el panteón y el municipio (en ese orden), que geográficamente están ubicados arriba, abajo y en el centro del pueblo. “Esta ceremonia fue importante porque en esas piedras se invocaba a las ánimas de los antepasados y del rayo, una de las principales entidades sagradas de esta región.
“Los rituales agrÃcolas consistÃan en el esparcimiento de sangre de guajolote en las cuatro esquinas del terreno de la milpa; los restos se depositaban en el centro y se incineraban. En otra ceremonia quemaban copal, plumas y velas, pero hay testimonios de abuelos que decÃan que se mataban dos guajolotes, una hembra y un macho. La sangre del primero era regada en el terreno y la de la hembra la bebÃan los participantes de la ceremoniaâ€.
La culebra de agua en la tradición oral
En la historia oral de la fundación de Santiago Xanica, explicó Damián González Pérez, se menciona la aparición de una culebra de agua en el momento en que una muchacha y un muchacho profanaban la cueva sagrada —morada de la culebra—, donde los abuelos realizaban peticiones de lluvia y cosecha. Este acontecimiento provocó el desplazamiento de la comunidad hacia otro lugar debido a la profanación de dicha morada. “Situación que ha sido común en la tradición oral de muchos pueblos de México asentados en lugares donde hay agua, elemento que provoca o propicia el desplazamiento, reubicación o instalación de una comunidadâ€, precisó.
Agregó que varios sucesos son reinterpretados a partir de relatos sobre la culebra de agua. “El lugar de origen del nagual de la culebra de agua es el pueblo huave de San Mateo del Mar. A veces el enlace de los relatos es el rapto de la campana de la iglesia del pueblo por parte de estos naguales. La campana es una figura recurrente en la oralidad de muchos pueblos porque funge como elemento identitario en las comunidades, como lo eran los templos de los dioses tutelares en la época prehispánicaâ€.
El libro aborda una región poco conocida por la antropologÃa, la historia y la arqueologÃa. “En Oaxaca el interés se ha centrado en ciertas temáticas, regiones o temporalidades porque hay temas más taquilleros que otros. En el caso de lo zapoteco, por ejemplo, el predominio está centrado en el Istmo y en la Sierra Norteâ€.
Las huellas de la culebra. Historia, mito y ritualidad en el proceso fundacional de Santiago Xanica fuepublicado por la SecretarÃa de Cultura y Artes de Oaxaca, la Fundación Harp Helú y el Conaculta. Es producto de la tesis de maestrÃa del autor, quien recientemente se incorporó como investigador del INAH en Oaxaca, dentro del proyecto EtnografÃa de los Pueblos IndÃgenas de México.
Después de la presentación de la obra en el Museo Nacional de AntropologÃa con motivo de la XXVI Feria Internacional del Libro de AntropologÃa, el 26 de septiembre a las 18 horas, se promocionará en Miahuatlán, distrito polÃtico de Xanica.