RECUERDAN A JOSÉ GARCÍA PAYÓN, PIONERO DE LA ARQUEOLOGÍA MEXICANA
_ Una muestra de sus objetos personajes, una mesa redonda y una conferencia magistral se llevan a cabo en su honor este 25 de agosto
Durante la creación del Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia (INAH), el zacatecano José GarcÃa Payón (1896-1977) era de los pocos investigadores de la naciente institución, cuyos conocimientos plenos en la arqueologÃa lo ubicaron como uno de los pioneros de la disciplina en México.
Su instrucción y formación académico-práctica, adquirida en Europa y Estados Unidos —donde trabajó al lado del antropólogo Franz Boas—, permitieron a GarcÃa Payón explorar en diversos estados de la República Mexicana, principalmente en el Estado de México, Guerrero, Yucatán y Veracruz, en este último registró cerca de 600 sitios arqueológicos, además de sentar las bases para configurar lo que hoy se conoce como la región del Totonacapan.
Para recordar el legado de quien también fue uno de los fundadores de la Escuela Nacional de AntropologÃa e Historia (ENAH), el Centro INAH Veracruz organiza una serie de actividades en el marco del 120 aniversario del nacimiento del arqueólogo José GarcÃa Payón, que se realiza este jueves 25 de agosto en el Museo de AntropologÃa de Xalapa y en la Facultad de AntropologÃa de la Universidad Veracruzana.
El arqueólogo Omar Ruiz Gordillo, del Centro INAH Veracruz, relató que el investigador nacido en Chalchihuites (Zacatecas), desde pequeño emigró a ParÃs (Francia), donde cursó hasta el equivalente al bachillerato. Gracias a las posibilidades económicas de su familia —entre quienes se encontraba su tÃo, el historiador Genaro GarcÃa, quien fue diplomático durante el gobierno de Porfirio DÃaz— tuvo una instrucción diversa en disciplinas, como historia del arte, filosofÃa y arqueologÃa, además de viajar por varios paÃses europeos.
Posteriormente, José GarcÃa Payón llegó a Estados Unidos donde estudió y trabajó al lado de Franz Boas, considerado como uno de los artÃfices de la antropologÃa mexicana. Ahà conoció a Manuel Gamio, en un proyecto de investigación para hallar las mercedes del gobierno virreinal que respaldaran los reclamos de tenencia de la tierra de los mexicanos que radicaban en Nuevo México.
“Don Pepe —como lo llamaban sus amigos— regresó a México en 1928 para integrarse a los trabajos arqueológicos en los sitios mexiquenses de Malinalco, Calixtlahuaca y Tenancingo, donde laboró hasta 1936. También fundó el Museo de ArqueologÃa en Toluca y participó en la creación de la Sociedad Mexicana de AntropologÃa, en 1937â€.
En 1938, se integró al Departamento de Monumentos que después se transformó en el INAH, bajo el mandato de Lázaro Cárdenas, y participó en la creación de la ENAH, en 1942.
El arqueólogo del Centro INAH Veracruz resaltó que en esa época, en el paÃs no habÃa un reconocimiento al tÃtulo de arqueólogo, sino hasta 1945, cuando dicho nombramiento le es conferido a GarcÃa Payón por el entonces secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet.
“Al momento de la creación del INAH, él era de los pocos con el conocimiento real de lo que era la arqueologÃa en ese entonces. La ENAH inició su andar en 1942 y sus primeros egresados salieron en 1948, y, aunque GarcÃa Payón obtuvo el tÃtulo en 1945, ya trabajaba como arqueólogo por la experiencia académica y profesional que tuvo en Europa y Estados Unidosâ€.
Aunque exploró sitios en el Estado de México, Guerrero y Yucatán, en Veracruz, como jefe de Monumentos de la Zona Oriental del INAH, realizó el registro de más de 600 sitios, entre los que destacan El TajÃn, Misantla y Cempoala, donde logró establecer la secuencia cultural de la región, a través de sus exploraciones en Trapiche, Chalahuite, Chachalacas y Oceloapan.
“Con sus investigaciones, José GarcÃa Payón delimitó la región del Totonacapan entre el rÃo Casones, cerca de Poza Rica y hacia Tuxpan, hasta el rÃo de la Antigua, e identificó algunos rasgos particulares de ésta, como tres tipos de escultura en piedra (hacha, yugo y palma) que formaban parte de la cosmovisión de esa cultura del área central de Veracruz, en el periodo Clásico (100- 800/850 d.C.)â€.
Omar Ruiz explicó que precisamente las actividades preparadas por el natalicio de “don Pepeâ€, se centran en su labor en el estado pero también en la parte humana del investigador.
Se exhibe una pequeña muestra de sus objetos personales: su salacot, lentes, pipa, brújula, escritorio, su máquina de escribir, sus escritos y algunas de sus publicaciones. La sede es el Museo de AntropologÃa de Xalapa donde estará hasta mediados de octubre, para después trasladarse a la ciudad de Veracruz y al Museo de Sitio de El TajÃn.
En la Facultad de AntropologÃa de la Universidad Veracruzana, de la cual fue cofundador GarcÃa Payón, se realiza una mesa redonda en torno a su vida y obra, con la participación de los arqueólogos del INAH: David Morales Gómez, Mario Navarrete Hernández (quien fue su alumno) y Omar Ruiz Gordillo, asà como el investigador Sergio Vásquez Zárate, director de dicha facultad; modera el delegado del Centro INAH Veracruz, Esteban RodrÃguez Flores. Asimismo, el coordinador nacional de ArqueologÃa del INAH, Pedro Francisco Sánchez Nava, dicta una conferencia magistral sobre la labor de José GarcÃa Payón.
“No se trata de hacer un héroe de GarcÃa Payón sino revalorar su trabajo y la persona en su justa medida. Él representa una etapa de la arqueologÃa mexicana. En una ocasión, durante la efervescencia petrolera en Veracruz, José GarcÃa Payón le dijo a un ingeniero: ‘si su plano es más antiguo que el mÃo, pase su tuberÃa por donde quiera. Si no, usted no pasa por El TajÃn’. De ese tamaño era su compromiso con el patrimonio cultural de la naciónâ€, resaltó el arqueólogo Ruiz Gordillo, coordinador del homenaje.
GarcÃa Payón, añadió, perteneció a una época en que se consolidó la identidad nacional y su labor en la restauración de arquitectura prehispánica coadyuvó en gran medida a ello. “En su tiempo no habÃa herramientas tecnológicas como los drones, el LIDAR o imágenes satelitales. La selva cubrÃa totalmente El TajÃn y era una odisea saber cómo eran los edificios que lo integran. Sin embargo, José GarcÃa Payón los reconstruyó hipotéticamente en dibujos, con una precisión asombrosaâ€, concluyó.
Durante la creación del Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia (INAH), el zacatecano José GarcÃa Payón (1896-1977) era de los pocos investigadores de la naciente institución, cuyos conocimientos plenos en la arqueologÃa lo ubicaron como uno de los pioneros de la disciplina en México.
Su instrucción y formación académico-práctica, adquirida en Europa y Estados Unidos —donde trabajó al lado del antropólogo Franz Boas—, permitieron a GarcÃa Payón explorar en diversos estados de la República Mexicana, principalmente en el Estado de México, Guerrero, Yucatán y Veracruz, en este último registró cerca de 600 sitios arqueológicos, además de sentar las bases para configurar lo que hoy se conoce como la región del Totonacapan.
Para recordar el legado de quien también fue uno de los fundadores de la Escuela Nacional de AntropologÃa e Historia (ENAH), el Centro INAH Veracruz organiza una serie de actividades en el marco del 120 aniversario del nacimiento del arqueólogo José GarcÃa Payón, que se realiza este jueves 25 de agosto en el Museo de AntropologÃa de Xalapa y en la Facultad de AntropologÃa de la Universidad Veracruzana.
El arqueólogo Omar Ruiz Gordillo, del Centro INAH Veracruz, relató que el investigador nacido en Chalchihuites (Zacatecas), desde pequeño emigró a ParÃs (Francia), donde cursó hasta el equivalente al bachillerato. Gracias a las posibilidades económicas de su familia —entre quienes se encontraba su tÃo, el historiador Genaro GarcÃa, quien fue diplomático durante el gobierno de Porfirio DÃaz— tuvo una instrucción diversa en disciplinas, como historia del arte, filosofÃa y arqueologÃa, además de viajar por varios paÃses europeos.
Posteriormente, José GarcÃa Payón llegó a Estados Unidos donde estudió y trabajó al lado de Franz Boas, considerado como uno de los artÃfices de la antropologÃa mexicana. Ahà conoció a Manuel Gamio, en un proyecto de investigación para hallar las mercedes del gobierno virreinal que respaldaran los reclamos de tenencia de la tierra de los mexicanos que radicaban en Nuevo México.
“Don Pepe —como lo llamaban sus amigos— regresó a México en 1928 para integrarse a los trabajos arqueológicos en los sitios mexiquenses de Malinalco, Calixtlahuaca y Tenancingo, donde laboró hasta 1936. También fundó el Museo de ArqueologÃa en Toluca y participó en la creación de la Sociedad Mexicana de AntropologÃa, en 1937â€.
En 1938, se integró al Departamento de Monumentos que después se transformó en el INAH, bajo el mandato de Lázaro Cárdenas, y participó en la creación de la ENAH, en 1942.
El arqueólogo del Centro INAH Veracruz resaltó que en esa época, en el paÃs no habÃa un reconocimiento al tÃtulo de arqueólogo, sino hasta 1945, cuando dicho nombramiento le es conferido a GarcÃa Payón por el entonces secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet.
“Al momento de la creación del INAH, él era de los pocos con el conocimiento real de lo que era la arqueologÃa en ese entonces. La ENAH inició su andar en 1942 y sus primeros egresados salieron en 1948, y, aunque GarcÃa Payón obtuvo el tÃtulo en 1945, ya trabajaba como arqueólogo por la experiencia académica y profesional que tuvo en Europa y Estados Unidosâ€.
Aunque exploró sitios en el Estado de México, Guerrero y Yucatán, en Veracruz, como jefe de Monumentos de la Zona Oriental del INAH, realizó el registro de más de 600 sitios, entre los que destacan El TajÃn, Misantla y Cempoala, donde logró establecer la secuencia cultural de la región, a través de sus exploraciones en Trapiche, Chalahuite, Chachalacas y Oceloapan.
“Con sus investigaciones, José GarcÃa Payón delimitó la región del Totonacapan entre el rÃo Casones, cerca de Poza Rica y hacia Tuxpan, hasta el rÃo de la Antigua, e identificó algunos rasgos particulares de ésta, como tres tipos de escultura en piedra (hacha, yugo y palma) que formaban parte de la cosmovisión de esa cultura del área central de Veracruz, en el periodo Clásico (100- 800/850 d.C.)â€.
Omar Ruiz explicó que precisamente las actividades preparadas por el natalicio de “don Pepeâ€, se centran en su labor en el estado pero también en la parte humana del investigador.
Se exhibe una pequeña muestra de sus objetos personales: su salacot, lentes, pipa, brújula, escritorio, su máquina de escribir, sus escritos y algunas de sus publicaciones. La sede es el Museo de AntropologÃa de Xalapa donde estará hasta mediados de octubre, para después trasladarse a la ciudad de Veracruz y al Museo de Sitio de El TajÃn.
En la Facultad de AntropologÃa de la Universidad Veracruzana, de la cual fue cofundador GarcÃa Payón, se realiza una mesa redonda en torno a su vida y obra, con la participación de los arqueólogos del INAH: David Morales Gómez, Mario Navarrete Hernández (quien fue su alumno) y Omar Ruiz Gordillo, asà como el investigador Sergio Vásquez Zárate, director de dicha facultad; modera el delegado del Centro INAH Veracruz, Esteban RodrÃguez Flores. Asimismo, el coordinador nacional de ArqueologÃa del INAH, Pedro Francisco Sánchez Nava, dicta una conferencia magistral sobre la labor de José GarcÃa Payón.
“No se trata de hacer un héroe de GarcÃa Payón sino revalorar su trabajo y la persona en su justa medida. Él representa una etapa de la arqueologÃa mexicana. En una ocasión, durante la efervescencia petrolera en Veracruz, José GarcÃa Payón le dijo a un ingeniero: ‘si su plano es más antiguo que el mÃo, pase su tuberÃa por donde quiera. Si no, usted no pasa por El TajÃn’. De ese tamaño era su compromiso con el patrimonio cultural de la naciónâ€, resaltó el arqueólogo Ruiz Gordillo, coordinador del homenaje.
GarcÃa Payón, añadió, perteneció a una época en que se consolidó la identidad nacional y su labor en la restauración de arquitectura prehispánica coadyuvó en gran medida a ello. “En su tiempo no habÃa herramientas tecnológicas como los drones, el LIDAR o imágenes satelitales. La selva cubrÃa totalmente El TajÃn y era una odisea saber cómo eran los edificios que lo integran. Sin embargo, José GarcÃa Payón los reconstruyó hipotéticamente en dibujos, con una precisión asombrosaâ€, concluyó.