La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) otorgó una aprobación provisional a una versión genérica del lenacapavir, un medicamento inyectable que previene la infección por el VIH y se administra dos veces al año. El fármaco fue desarrollado por la farmacéutica india Dr. Reddy's Laboratories y se espera que tenga un costo de 40 dólares anuales por persona en 120 países de ingresos bajos y medianos, lo que representa un avance significativo en el acceso a la profilaxis preexposición.

El lenacapavir es un antirretroviral que actúa sobre la cápside del VIH, una estructura esencial para la replicación del virus. Su administración semestral ofrece una alternativa más conveniente a las pastillas preventivas diarias, ya que facilita la adherencia al tratamiento y aumenta su eficacia. Los ensayos clínicos han demostrado que esta inyección reduce de manera significativa las nuevas infecciones en personas con alto riesgo de contraer el virus.

En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó el 24 de septiembre de 2026 el uso del lenacapavir original como profilaxis preexposición. Sin embargo, el país no está incluido en el acuerdo internacional que permite la distribución del genérico a 40 dólares anuales, pues no figura entre los 120 países beneficiados por las licencias voluntarias establecidas, por lo que ese precio reducido no se aplicará en territorio mexicano.

Para atender esta situación, el 15 de septiembre de 2026 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció un acuerdo con Gilead Sciences, fabricante del lenacapavir original, para facilitar su adquisición mediante los Fondos Rotatorios Regionales. Este convenio incluye a México y otros 13 países de América Latina y el Caribe, como Argentina, Brasil, Colombia y Perú, aunque las adquisiciones estarán sujetas a los procedimientos regulatorios y a las decisiones de implementación de cada nación.

La aprobación del lenacapavir genérico es relevante porque podría ampliar de forma considerable el acceso a la profilaxis preexposición en países con recursos limitados y contribuir a la reducción de nuevas infecciones por VIH. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2025, 41 millones de personas vivían con VIH y 570,000 murieron por causas relacionadas con el virus, de modo que la disponibilidad de un tratamiento efectivo y asequible resulta crucial para cambiar estas estadísticas y acercar al mundo a la meta de poner fin a la epidemia.