Cirugía de columna de alta complejidad devuelve movilidad a paciente del ISSSTE
_ Especialistas en neurocirugía del Centro Médico Nacional (CMN) “20 de Noviembre” del ISSSTE realizaron una cirugía de columna de alta complejidad a una derechohabiente de 44 años, originaria de Baja California Sur, que le permitió recuperar la movilidad y mejorar su calidad de vida. La intervención, que duró aproximadamente cuatro horas, requirió la participación de más de 20 trabajadores de la salud, entre especialistas, anestesiólogos, enfermeras y camilleros.
La paciente, quien es enfermera, ingresó a la unidad con dolores intensos en la espalda y ambas piernas, provocados por el quiebre de dos de los tornillos que le habían colocado en una cirugía de columna realizada dos años atrás. El médico residente del Curso de Cirugía de Columna de Alta Especialidad, Eduardo Cerda Govea, explicó que la mujer presentaba una apertura en dos de los tornillos que le habían sido puestos en la parte posterior de la columna.
El tratamiento se dividió en dos intervenciones, según detalló el médico Miguel Ángel Soto Ramírez, quien también participó en el caso. Primero se colocó un espaciador entre las dos vértebras y, tres días después, se retiraron los tornillos dañados y se introdujeron nuevos, con ayuda de un tomógrafo transoperatorio y un sistema de navegación quirúrgica en tercera dimensión. “Tuvimos que planear la cirugía en dos tiempos: primero poner una caja o un espaciador entre las dos vértebras. A los tres días se quitaron los tornillos y, con uso de la navegación 3D, a través de un tomógrafo, colocamos los tornillos adecuados con el grosor más ancho que evite que se vuelvan a romper”, señaló.
Cerda Govea detalló que la colocación de los tornillos fue una cirugía compleja que duró aproximadamente cuatro horas y que devolvió la salud a la paciente, quien cuenta con un buen pronóstico de recuperación. “La paciente en este momento se encuentra bastante bien, ya no tiene el dolor que refería en la pierna principalmente. También del lado izquierdo tenía cierta molestia, desapareció por completo. Tenemos la experiencia en este servicio para poder tratar este tipo de casos”, afirmó.
Tras la cirugía, la paciente recibió el alta médica para continuar su recuperación desde casa y agradeció al personal del ISSSTE que hizo posible su atención. “Fui intervenida muy favorablemente. El doctor me dice que voy a tener una muy buena evolución. Voy a tener una mejor calidad de vida, que eso era lo que yo realmente buscaba, porque yo ya no tenía vida, ya no había nada que me pudiera controlar el dolor. Un agradecimiento a todos, son unos grandes médicos, muy profesionales”, concluyó.
El caso fue posible gracias a la colaboración de más de 20 trabajadores de la salud, entre especialistas en neurocirugía, anestesiología y oncología, así como camilleros, enfermeras y enfermeros, bajo el liderazgo del titular del Curso de Cirugía de Columna de Alta Especialidad, Cuauhtémoc Gil Ortiz Mejía. El ISSSTE garantiza servicios médicos de alta especialidad a los derechohabientes con padecimientos complejos.
La paciente, quien es enfermera, ingresó a la unidad con dolores intensos en la espalda y ambas piernas, provocados por el quiebre de dos de los tornillos que le habían colocado en una cirugía de columna realizada dos años atrás. El médico residente del Curso de Cirugía de Columna de Alta Especialidad, Eduardo Cerda Govea, explicó que la mujer presentaba una apertura en dos de los tornillos que le habían sido puestos en la parte posterior de la columna.
El tratamiento se dividió en dos intervenciones, según detalló el médico Miguel Ángel Soto Ramírez, quien también participó en el caso. Primero se colocó un espaciador entre las dos vértebras y, tres días después, se retiraron los tornillos dañados y se introdujeron nuevos, con ayuda de un tomógrafo transoperatorio y un sistema de navegación quirúrgica en tercera dimensión. “Tuvimos que planear la cirugía en dos tiempos: primero poner una caja o un espaciador entre las dos vértebras. A los tres días se quitaron los tornillos y, con uso de la navegación 3D, a través de un tomógrafo, colocamos los tornillos adecuados con el grosor más ancho que evite que se vuelvan a romper”, señaló.
Cerda Govea detalló que la colocación de los tornillos fue una cirugía compleja que duró aproximadamente cuatro horas y que devolvió la salud a la paciente, quien cuenta con un buen pronóstico de recuperación. “La paciente en este momento se encuentra bastante bien, ya no tiene el dolor que refería en la pierna principalmente. También del lado izquierdo tenía cierta molestia, desapareció por completo. Tenemos la experiencia en este servicio para poder tratar este tipo de casos”, afirmó.
Tras la cirugía, la paciente recibió el alta médica para continuar su recuperación desde casa y agradeció al personal del ISSSTE que hizo posible su atención. “Fui intervenida muy favorablemente. El doctor me dice que voy a tener una muy buena evolución. Voy a tener una mejor calidad de vida, que eso era lo que yo realmente buscaba, porque yo ya no tenía vida, ya no había nada que me pudiera controlar el dolor. Un agradecimiento a todos, son unos grandes médicos, muy profesionales”, concluyó.
El caso fue posible gracias a la colaboración de más de 20 trabajadores de la salud, entre especialistas en neurocirugía, anestesiología y oncología, así como camilleros, enfermeras y enfermeros, bajo el liderazgo del titular del Curso de Cirugía de Columna de Alta Especialidad, Cuauhtémoc Gil Ortiz Mejía. El ISSSTE garantiza servicios médicos de alta especialidad a los derechohabientes con padecimientos complejos.
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