Historias en el metro - Piernas de oro - NTCD Noticias
Martes 30 de noviembre de 2021

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Historias en el metro - Piernas de oro

Historias en el metro - Piernas de oro

Historias en el metro - Piernas de oro

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Por Ricardo Burgos Orozco

En los Juegos Olímpicos de 1968 México logró nueve medallas, tres de oro, tres de plata y tres de bronce, pero ninguna de ellas fue en ciclismo, una disciplina que ha tenido excelentes competidores. Fue hasta Los Ángeles en 1984 cuando Manuel Youshimatz obtuvo el tercer lugar y luego Belem Guerrero, en Atenas 2004, se quedó con la presea de plata. No ha habido más.

El ciclismo en nuestro país se remonta al Siglo XIX. Las primeras bicicletas llegaron a México en 1892. Las competencias de este deporte empezaron en los años cuarenta; las más famosas la Vuelta México, La Vuelta de la Juventud, la Carrera Transpeninsular y la Ruta México.

Los mejores ciclistas mexicanos han sido Raúl Alcalá (estuvo entre los diez primeros lugares en el Tour de Francia en tres ocasiones en las que participó); Miguel Ángel Arroyo; Jesús Sarabia (participó en los Juegos Olímpicos de México en 1968 y Alemania en 1972), Julio Alberto Pérez Cuapio, José Ángel “Zapopan” Romero, Rosendo Ramos, Rodolfo Vitela, Sabás Cervantes, Radamés Treviño, Agustín Alcántara y Jacinto Brito, y de mujeres, por supuesto Belem Guerrero.

Por eso, hay una estación del Metro dedicada al ciclismo en México. Es precisamente Velódromo – de la línea 9 que corre de Tacubaya a Pantitlán -- y está a unos metros del Velódromo Olímpico, escenario de los Juegos Olímpicos de 1968. El velódromo ocupa un lugar especial en nuestra memoria porque en su tiempo fue reconocido como único en el mundo y el más rápido.

El entonces responsable de las estaciones emblemáticas (doce en total), Sandalio Sainz de la Maza, inauguró el sitio en septiembre de 2017 junto con autoridades del gobierno de lo que era el Distrito Federal, hoy Ciudad de México.

Así como están abandonadas las instalaciones de lo que fue el complejo deportivo en los Juegos Olímpicos de 1968, también tienen en el olvido a la estación emblemática; no funciona su principal atractivo: un simulador de bicicleta.

La pregunté a uno de los guardias del lugar y no me supo decir desde cuando no sirve ese simulador. Los usuarios de la estación, van y vienen, pero ni siquiera se fijan en las imágenes espectaculares que adornan la estación.

Hay fotos desde el inicio del ciclismo en México en el Siglo XIX, de los primeros corredores y de los principales deportistas de esta especialidad.

Frente a una de las salidas del Metro está el Velódromo Olímpico, prácticamente inservible en la actualidad, sin competencias nacionales ni internacionales de pista. No hay ninguna actividad deportiva por la pandemia y desde antes.

Tampoco hay en la actualidad pedalistas mexicanos destacados y desde hace años, sólo hay competencias regionales o estatales sin ninguna trascendencia. La bicicleta en México, es cierto, cada vez es más usada como medio de transporte, pero en cuestión deportiva, está en el olvido, al igual que la estación emblemática del Metro Velódromo.

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