COFEPRIS descarta presencia de Cyclospora en lechugas tras investigación
_ El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Salud y con base en una investigación realizada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), informó que las pruebas para detectar Cyclospora cayetanensis realizadas tanto por Estados Unidos como por México no han detectado el parásito en ninguna de las muestras recolectadas por ambos países. La investigación de la COFEPRIS se apegó a los protocolos internacionales señalados en el comunicado del organismo del 23 de julio. La dependencia destacó que el vínculo entre el reciente brote en Estados Unidos y el consumo de lechuga se basa en una asociación epidemiológica, es decir, en sospechas derivadas de entrevistas con pacientes y análisis estadísticos, por lo que se trata de probabilidades y no de pruebas de laboratorio que arrojen evidencia positiva de Cyclospora cayetanensis en productos agrícolas.
Tras la visita de inspección y verificación sanitaria realizada del 18 al 20 de julio en la instalación de Taylor Farms en México, la COFEPRIS no encontró evidencia del parásito. Las pruebas efectuadas por el Laboratorio Nacional de Referencia de la COFEPRIS arrojaron resultados negativos para Cyclospora cayetanensis. Se analizaron diez muestras de lechuga (cinco de producto crudo entero y cinco de producto procesado), junto con cuatro muestras de agua. Todos los análisis se realizaron con todo el rigor científico utilizando métodos moleculares estándar basados en PCR en tiempo real. La COFEPRIS subrayó que la muestra que arrojó un resultado falso positivo —reportado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) el domingo 19 de julio— provenía de un cargamento retenido en la aduana de Laredo, Texas, y nunca ingresó a territorio estadounidense.
La COFEPRIS reafirmó que sus acciones de vigilancia sanitaria se fundamentan en evidencia científica sólida y en la investigación de laboratorio, en estricto cumplimiento de las normas nacionales e internacionales de seguridad alimentaria, salvaguardando así la salud pública en México y la integridad de las exportaciones mexicanas. Además, recordó que la investigación realizada por la COFEPRIS se apegó a los protocolos internacionales establecidos, lo que garantiza la validez y confiabilidad de los resultados. La dependencia insistió en que el vínculo epidemiológico señalado por las autoridades estadounidenses no debe confundirse con una confirmación de laboratorio, ya que no se encontró el parásito en ninguna de las muestras analizadas en territorio mexicano ni en las muestras recolectadas por Estados Unidos que sí fueron analizadas con métodos científicos rigurosos.
En el marco de esta investigación, la COFEPRIS destacó la importancia de la colaboración internacional y del intercambio de información entre México y Estados Unidos para atender brotes de enfermedades transmitidas por alimentos. La dependencia reiteró su compromiso con la transparencia y la comunicación oportuna de resultados, tal como lo ha hecho a lo largo de este proceso. Asimismo, hizo un llamado a la población a mantener la calma y a confiar en los mecanismos de vigilancia sanitaria que operan en ambos países. Para más información, la Secretaría de Salud pone a disposición sus canales oficiales: X: @SSalud_mx, Facebook: facebook.com/SecretariadeSaludMX, Instagram: ssalud_mx, YouTube: Secretaría de Salud México.
Tras la visita de inspección y verificación sanitaria realizada del 18 al 20 de julio en la instalación de Taylor Farms en México, la COFEPRIS no encontró evidencia del parásito. Las pruebas efectuadas por el Laboratorio Nacional de Referencia de la COFEPRIS arrojaron resultados negativos para Cyclospora cayetanensis. Se analizaron diez muestras de lechuga (cinco de producto crudo entero y cinco de producto procesado), junto con cuatro muestras de agua. Todos los análisis se realizaron con todo el rigor científico utilizando métodos moleculares estándar basados en PCR en tiempo real. La COFEPRIS subrayó que la muestra que arrojó un resultado falso positivo —reportado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) el domingo 19 de julio— provenía de un cargamento retenido en la aduana de Laredo, Texas, y nunca ingresó a territorio estadounidense.
La COFEPRIS reafirmó que sus acciones de vigilancia sanitaria se fundamentan en evidencia científica sólida y en la investigación de laboratorio, en estricto cumplimiento de las normas nacionales e internacionales de seguridad alimentaria, salvaguardando así la salud pública en México y la integridad de las exportaciones mexicanas. Además, recordó que la investigación realizada por la COFEPRIS se apegó a los protocolos internacionales establecidos, lo que garantiza la validez y confiabilidad de los resultados. La dependencia insistió en que el vínculo epidemiológico señalado por las autoridades estadounidenses no debe confundirse con una confirmación de laboratorio, ya que no se encontró el parásito en ninguna de las muestras analizadas en territorio mexicano ni en las muestras recolectadas por Estados Unidos que sí fueron analizadas con métodos científicos rigurosos.
En el marco de esta investigación, la COFEPRIS destacó la importancia de la colaboración internacional y del intercambio de información entre México y Estados Unidos para atender brotes de enfermedades transmitidas por alimentos. La dependencia reiteró su compromiso con la transparencia y la comunicación oportuna de resultados, tal como lo ha hecho a lo largo de este proceso. Asimismo, hizo un llamado a la población a mantener la calma y a confiar en los mecanismos de vigilancia sanitaria que operan en ambos países. Para más información, la Secretaría de Salud pone a disposición sus canales oficiales: X: @SSalud_mx, Facebook: facebook.com/SecretariadeSaludMX, Instagram: ssalud_mx, YouTube: Secretaría de Salud México.
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