Ediciones Era reduce sus operaciones tras 66 años de legado en la literatura mexicana
_ Ediciones Era, una de las editoriales independientes más representativas de México, redujo al mínimo sus operaciones después de 66 años de trayectoria. Fundada en 1960 por Vicente Rojo, Neus Espresate, Tomás Espresate, José Azorín, Pilar Alonso y Carlos Fernández del Leal, la casa publicó obras fundamentales de autores como José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska y José Revueltas.
La decisión obedece a los profundos cambios en el mercado del libro, acelerados por la pandemia de COVID-19. La desaparición de numerosas librerías y puntos de venta provocó que las ventas de Ediciones Era cayeran a 25 por ciento de los niveles previos a la emergencia sanitaria. Pese a los esfuerzos realizados durante los últimos seis años, los ingresos resultaron insuficientes para sostener el proyecto.
En un comunicado, la editorial reconoció que el mercado del libro ha cambiado de tal forma que ya no permite vivir de las ventas. La noticia generó una ola de reacciones en la comunidad cultural: escritores, académicos y editores expresaron su consternación y algunos calificaron la situación como una "tragedia cultural", con llamados a que el Estado intervenga para rescatar a la editorial.
La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que se analizará la manera de ayudar y encargó a la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, establecer contacto con la editorial para explorar posibles soluciones. Mientras tanto, Ediciones Era aclaró que su catálogo "existe, permanece y seguirá leyéndose", y adelantó que en los próximos meses habrá ventas y remates de parte de su fondo, incluidos ejemplares y materiales de archivo de sus primeros años.
El caso de Ediciones Era evidencia los desafíos que enfrentan las editoriales independientes en un mercado en transformación, signado por la digitalización y por nuevos hábitos de consumo. También subraya la urgencia de políticas públicas que apoyen y fomenten la cultura y la literatura en México, para que el legado de casas como esta no se apague del todo.
La decisión obedece a los profundos cambios en el mercado del libro, acelerados por la pandemia de COVID-19. La desaparición de numerosas librerías y puntos de venta provocó que las ventas de Ediciones Era cayeran a 25 por ciento de los niveles previos a la emergencia sanitaria. Pese a los esfuerzos realizados durante los últimos seis años, los ingresos resultaron insuficientes para sostener el proyecto.
En un comunicado, la editorial reconoció que el mercado del libro ha cambiado de tal forma que ya no permite vivir de las ventas. La noticia generó una ola de reacciones en la comunidad cultural: escritores, académicos y editores expresaron su consternación y algunos calificaron la situación como una "tragedia cultural", con llamados a que el Estado intervenga para rescatar a la editorial.
La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que se analizará la manera de ayudar y encargó a la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, establecer contacto con la editorial para explorar posibles soluciones. Mientras tanto, Ediciones Era aclaró que su catálogo "existe, permanece y seguirá leyéndose", y adelantó que en los próximos meses habrá ventas y remates de parte de su fondo, incluidos ejemplares y materiales de archivo de sus primeros años.
El caso de Ediciones Era evidencia los desafíos que enfrentan las editoriales independientes en un mercado en transformación, signado por la digitalización y por nuevos hábitos de consumo. También subraya la urgencia de políticas públicas que apoyen y fomenten la cultura y la literatura en México, para que el legado de casas como esta no se apague del todo.