Elastografía: técnica no invasiva que revoluciona el diagnóstico temprano de fibrosis hepática en México
_ El Hospital Juárez de México (HJM) es una de las pocas instituciones en el país que cuenta con la elastografía, una técnica de imagen no invasiva que permite detectar de forma temprana la fibrosis en órganos como el hígado, lo que posibilita brindar tratamientos oportunos a los pacientes. Esta herramienta, basada en ultrasonido o resonancia magnética, determina la rigidez tisular mediante la observación de respuestas a deformaciones inducidas por compresión o vibración, ofreciendo mejor información de localización espacial que la palpación clínica tradicional.
Los especialistas del Servicio de Radiodiagnóstico e Imagen del HJM, Agustín I. Rodríguez Blas, Omar Rubio Bustamante y Lucero E. Luis Vásquez, destacaron que este beneficio tecnológico se utiliza en la evaluación de diversos órganos, principalmente el hígado, y que en el hospital se realizan anualmente un promedio de 250 estudios de elastografía. La técnica, ejecutada por personal altamente capacitado, ha demostrado su utilidad en múltiples órganos y sistemas, aunque su aplicación más establecida se enfoca en la enfermedad hepática crónica y la fibrosis como complicación.
La fibrosis es una formación excesiva de tejido cicatricial que provoca endurecimiento, pérdida de elasticidad y disminución del funcionamiento normal del área afectada. Antes de la elastografía, los pacientes hepáticos requerían una biopsia para valorar las condiciones del tejido del hígado, un procedimiento invasivo que provoca dolor y conlleva riesgo de sangrado. En contraste, la elastografía es un método de imagen segura en manos expertas que cambió el manejo de estos pacientes al evitar la necesidad de biopsias.
Los expertos del HJM añadieron que el uso de la elastografía se ha extendido al estudio de otros órganos como la mama, la próstata, la tiroides, el sistema nervioso central e incluso al sistema músculo esquelético. Su impacto en la práctica radiológica actual radica en que detecta cambios funcionales antes de que aparezcan cambios morfológicos evidentes, lo que permite mejorar la caracterización de lesiones y realizar seguimiento de la enfermedad de forma no invasiva.
Sobre la importancia de medir la rigidez de un tejido, los especialistas explicaron que muchas enfermedades modifican las propiedades mecánicas de los tejidos incluso antes de que se puedan observar alteraciones evidentes en la imagen convencional. Finalmente, recordaron que la rigidez de los tejidos refleja propiedades biomecánicas y puede aumentar por diferentes causas, incluyendo fibrosis, inflamación, infiltración tumoral o cambios microestructurales.
Los especialistas del Servicio de Radiodiagnóstico e Imagen del HJM, Agustín I. Rodríguez Blas, Omar Rubio Bustamante y Lucero E. Luis Vásquez, destacaron que este beneficio tecnológico se utiliza en la evaluación de diversos órganos, principalmente el hígado, y que en el hospital se realizan anualmente un promedio de 250 estudios de elastografía. La técnica, ejecutada por personal altamente capacitado, ha demostrado su utilidad en múltiples órganos y sistemas, aunque su aplicación más establecida se enfoca en la enfermedad hepática crónica y la fibrosis como complicación.
La fibrosis es una formación excesiva de tejido cicatricial que provoca endurecimiento, pérdida de elasticidad y disminución del funcionamiento normal del área afectada. Antes de la elastografía, los pacientes hepáticos requerían una biopsia para valorar las condiciones del tejido del hígado, un procedimiento invasivo que provoca dolor y conlleva riesgo de sangrado. En contraste, la elastografía es un método de imagen segura en manos expertas que cambió el manejo de estos pacientes al evitar la necesidad de biopsias.
Los expertos del HJM añadieron que el uso de la elastografía se ha extendido al estudio de otros órganos como la mama, la próstata, la tiroides, el sistema nervioso central e incluso al sistema músculo esquelético. Su impacto en la práctica radiológica actual radica en que detecta cambios funcionales antes de que aparezcan cambios morfológicos evidentes, lo que permite mejorar la caracterización de lesiones y realizar seguimiento de la enfermedad de forma no invasiva.
Sobre la importancia de medir la rigidez de un tejido, los especialistas explicaron que muchas enfermedades modifican las propiedades mecánicas de los tejidos incluso antes de que se puedan observar alteraciones evidentes en la imagen convencional. Finalmente, recordaron que la rigidez de los tejidos refleja propiedades biomecánicas y puede aumentar por diferentes causas, incluyendo fibrosis, inflamación, infiltración tumoral o cambios microestructurales.
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