INAH Tamaulipas autoriza restauración de Casa Gándara y Antigua Aduana de Tampico
_ El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de su representación en Tamaulipas, autorizó los proyectos de intervención en dos construcciones representativas del puerto de Tampico: la Casa Gándara y el edificio principal de la Antigua Aduana. La autorización se otorgó al cumplir ambos proyectos con los criterios técnicos de protección, conservación, restauración y recuperación de inmuebles históricos.
La Sección de Monumentos Históricos del Centro INAH Tamaulipas revisó exhaustivamente las iniciativas, desarrolladas por especialistas asesorados por dicha sección. Las propuestas se apegan a las directrices que consideran el respeto a la historicidad e integridad de ambos inmuebles, es decir, a su devenir y características propias. Según la directora del Centro INAH Tamaulipas, Tonantzin Silva Cárdenas, este proceso demuestra que el diálogo entre la institución normativa, los profesionistas restauradores y los propietarios permite alcanzar metas específicas en pro del patrimonio edificado.
Respecto a la Casa Gándara, la coordinadora Cinthya de la Paz Apodaca explicó que el inmueble sobresale por sus tres fachadas con muros de ladrillos rojos y amarillos y mascarones de barro. Su fachada central tiene una forma en tríptico con cinco arcos. Sus elementos distintivos corresponden a las primeras décadas del siglo XX, aunque su pasado se remonta a la primera mitad del siglo XIX con la fundación del puerto. El trámite ante el INAH permitió corroborar estos orígenes, registrándose pisos, zapatas y muros de mampostería de mediados del siglo XIX. Pese a deterioros acentuados por el abandono y acciones inadecuadas sin autorización, no presenta riesgos estructurales. La obra ya está en ejecución en un área de cerca de 2,300 metros cuadrados.
En cuanto a la Ex Aduana Marítima, la arquitecta Vanessa Rutiaga Vázquez indicó que el proyecto presentado por la Asipona Tampico inició esta semana e intervendrá el edificio principal (aproximadamente 2,000 metros cuadrados), con énfasis en elementos decorativos como herrerías y carpinterías. Una investigación realizada en 2006 determinó que fue construido a finales del siglo XIX por instrucción del presidente Porfirio Díaz; su edificación comenzó en 1896 a cargo del Ferrocarril Central Mexicano. Muchos materiales fueron importados y destacan dos cuadros del Escudo Nacional hechos con mosaicos venecianos.
La Sección de Monumentos Históricos del Centro INAH Tamaulipas revisó exhaustivamente las iniciativas, desarrolladas por especialistas asesorados por dicha sección. Las propuestas se apegan a las directrices que consideran el respeto a la historicidad e integridad de ambos inmuebles, es decir, a su devenir y características propias. Según la directora del Centro INAH Tamaulipas, Tonantzin Silva Cárdenas, este proceso demuestra que el diálogo entre la institución normativa, los profesionistas restauradores y los propietarios permite alcanzar metas específicas en pro del patrimonio edificado.
Respecto a la Casa Gándara, la coordinadora Cinthya de la Paz Apodaca explicó que el inmueble sobresale por sus tres fachadas con muros de ladrillos rojos y amarillos y mascarones de barro. Su fachada central tiene una forma en tríptico con cinco arcos. Sus elementos distintivos corresponden a las primeras décadas del siglo XX, aunque su pasado se remonta a la primera mitad del siglo XIX con la fundación del puerto. El trámite ante el INAH permitió corroborar estos orígenes, registrándose pisos, zapatas y muros de mampostería de mediados del siglo XIX. Pese a deterioros acentuados por el abandono y acciones inadecuadas sin autorización, no presenta riesgos estructurales. La obra ya está en ejecución en un área de cerca de 2,300 metros cuadrados.
En cuanto a la Ex Aduana Marítima, la arquitecta Vanessa Rutiaga Vázquez indicó que el proyecto presentado por la Asipona Tampico inició esta semana e intervendrá el edificio principal (aproximadamente 2,000 metros cuadrados), con énfasis en elementos decorativos como herrerías y carpinterías. Una investigación realizada en 2006 determinó que fue construido a finales del siglo XIX por instrucción del presidente Porfirio Díaz; su edificación comenzó en 1896 a cargo del Ferrocarril Central Mexicano. Muchos materiales fueron importados y destacan dos cuadros del Escudo Nacional hechos con mosaicos venecianos.