INBAL recuerda a Luis Sandi a 30 años de su fallecimiento con charla y concierto
_ El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Subdirección General de Educación e Investigación Artísticas (SGEIA) y la Coordinación Nacional de Música y Ópera (CNMyO), realizó este viernes 3 de julio la charla Recordando a Luis Sandi. El evento reunió a especialistas del ámbito musical, artistas y familiares del destacado compositor, investigador y educador musical, en el marco del 30 aniversario luctuoso de una de las figuras más importantes de la música vocal del siglo XX en México.
La jornada también conmemoró el 160 aniversario de la fundación del Conservatorio Nacional de Música y los 52 años de la creación del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez (CENIDIM). Durante la charla, la investigadora Alejandra Juan Escamilla, del CENIDIM, ofreció un recorrido por la vida personal y profesional de Luis Sandi (México, 1905-1996). Con el apoyo de imágenes históricas, mostró recortes periodísticos sobre el Coro de Madrigalistas —agrupación fundada por el maestro en 1938—, su biblioteca y acervo, la invitación a la boda de sus padres, fotografías familiares y el registro de sus partituras. También proyectó un fragmento de la película Río Escondido, protagonizada por María Félix, en cuya banda sonora participa el Coro de Madrigalistas.
Alejandra Juan Escamilla detalló que el acervo del maestro Sandi está integrado por una amplia variedad de materiales relacionados con el folclor, la cocina, la música, la sociedad, el deporte, la natación y los viajes que realizó a lo largo de su vida. Este acervo se resguarda en instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el CENIDIM, la Escuela Nacional de Música de la UNAM y el Conservatorio Nacional de Música. “Él decía que tenemos que dar lo mejor, y en la época de 1930 a 1962 se hicieron reseñas sobre las canciones e interpretaciones del Coro de Madrigalistas en toda la República Mexicana, las obras que se estrenaron en México y que venían de Europa cantadas por los madrigales de los siglos XVI al XVIII”, señaló la investigadora.
Durante su participación, Celeste y Daniela Sandi, nietas de Luis Sandi, visiblemente emocionadas, agradecieron el reconocimiento brindado a su abuelo y señalaron que su música, su trabajo y el cariño de quienes lo conocieron han mantenido viva su presencia. “Su legado me ha permitido acercarme a él a través de la memoria de los demás. Para mí y mi familia es un honor que su obra siga siendo recordada y celebrada tantos años después. Gracias por mantener viva esa parte de él y deseo que siga inspirando a nuevas generaciones”, dijo Celeste. Por su parte, Daniela Sandi se refirió a la importancia que la música tenía para su abuelo: “Luis Sandi Meneses dejó un legado impresionante. Creo que en nuestro país necesitamos más músicos, más jóvenes envueltos en el arte y la música. Cuando Luis Sandi escribía libros para los más pequeños me encantaba su introducción porque decía: ‘Este libro tómalo como una nueva aventura y como el inicio de un viaje a algo nuevo’, y esta es la manera correcta para acercarnos a la música”.
El acto también contó con la participación del Coro de Madrigalistas de Bellas Artes, agrupación fundada por el maestro Luis Sandi en 1938 con el propósito de llevar lo mejor del arte coral a instituciones educativas de todos los niveles, así como a teatros y salas de concierto. Bajo la dirección huésped de Salvador Guízar, el coro interpretó diversas obras originales y versiones realizadas por Luis Sandi, entre ellas Cantos de los pueblos originarios de México, que incluyó Bura bampo, Los Xtoles, Kipeccum Kipeccocuas y Canto seri, además de las obras Canción de cuna, Cuatro poemas de Tu Fu, Gacela del amor desesperado, San Isidro y El tecolote.
La jornada también conmemoró el 160 aniversario de la fundación del Conservatorio Nacional de Música y los 52 años de la creación del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez (CENIDIM). Durante la charla, la investigadora Alejandra Juan Escamilla, del CENIDIM, ofreció un recorrido por la vida personal y profesional de Luis Sandi (México, 1905-1996). Con el apoyo de imágenes históricas, mostró recortes periodísticos sobre el Coro de Madrigalistas —agrupación fundada por el maestro en 1938—, su biblioteca y acervo, la invitación a la boda de sus padres, fotografías familiares y el registro de sus partituras. También proyectó un fragmento de la película Río Escondido, protagonizada por María Félix, en cuya banda sonora participa el Coro de Madrigalistas.
Alejandra Juan Escamilla detalló que el acervo del maestro Sandi está integrado por una amplia variedad de materiales relacionados con el folclor, la cocina, la música, la sociedad, el deporte, la natación y los viajes que realizó a lo largo de su vida. Este acervo se resguarda en instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el CENIDIM, la Escuela Nacional de Música de la UNAM y el Conservatorio Nacional de Música. “Él decía que tenemos que dar lo mejor, y en la época de 1930 a 1962 se hicieron reseñas sobre las canciones e interpretaciones del Coro de Madrigalistas en toda la República Mexicana, las obras que se estrenaron en México y que venían de Europa cantadas por los madrigales de los siglos XVI al XVIII”, señaló la investigadora.
Durante su participación, Celeste y Daniela Sandi, nietas de Luis Sandi, visiblemente emocionadas, agradecieron el reconocimiento brindado a su abuelo y señalaron que su música, su trabajo y el cariño de quienes lo conocieron han mantenido viva su presencia. “Su legado me ha permitido acercarme a él a través de la memoria de los demás. Para mí y mi familia es un honor que su obra siga siendo recordada y celebrada tantos años después. Gracias por mantener viva esa parte de él y deseo que siga inspirando a nuevas generaciones”, dijo Celeste. Por su parte, Daniela Sandi se refirió a la importancia que la música tenía para su abuelo: “Luis Sandi Meneses dejó un legado impresionante. Creo que en nuestro país necesitamos más músicos, más jóvenes envueltos en el arte y la música. Cuando Luis Sandi escribía libros para los más pequeños me encantaba su introducción porque decía: ‘Este libro tómalo como una nueva aventura y como el inicio de un viaje a algo nuevo’, y esta es la manera correcta para acercarnos a la música”.
El acto también contó con la participación del Coro de Madrigalistas de Bellas Artes, agrupación fundada por el maestro Luis Sandi en 1938 con el propósito de llevar lo mejor del arte coral a instituciones educativas de todos los niveles, así como a teatros y salas de concierto. Bajo la dirección huésped de Salvador Guízar, el coro interpretó diversas obras originales y versiones realizadas por Luis Sandi, entre ellas Cantos de los pueblos originarios de México, que incluyó Bura bampo, Los Xtoles, Kipeccum Kipeccocuas y Canto seri, además de las obras Canción de cuna, Cuatro poemas de Tu Fu, Gacela del amor desesperado, San Isidro y El tecolote.
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