La Ciudad de México volvió a convertirse en el epicentro del heavy metal con la llegada de Iron Maiden al Estadio GNP Seguros. El viernes 2 de octubre de 2026, la banda británica subió al escenario como parte de su gira Run For Your Lives World Tour, con la que conmemora 50 años de trayectoria. La noche contó además con Anthrax como invitado especial, lo que permitió a los asistentes disfrutar de una jornada completa dedicada al género y a varias generaciones de seguidores reunidas en la alcaldía Iztacalco.

La logística del evento estuvo marcada por horarios escalonados que facilitaron el ingreso del público. La apertura de puertas se realizó a las 16:30 horas, mientras que la actuación de Anthrax comenzó a las 19:30 horas. El turno estelar llegó cuando Iron Maiden arrancó su show a las 21:00 horas, con una duración aproximada de dos horas y diez minutos que concluyó alrededor de las 23:10 horas, dejando un cierre emotivo para los miles de fans que permanecieron hasta el final.

El repertorio incluyó 17 canciones emblemáticas extraídas de los primeros nueve álbumes de la banda, un recorrido por la etapa clásica que definió su sonido. Entre los temas interpretados figuraron Murders in the Rue Morgue, Wrathchild, Killers, Phantom of the Opera, The Number of the Beast, Infinite Dreams, Powerslave, 2 Minutes to Midnight, Rime of the Ancient Mariner, Run to the Hills, Seventh Son of a Seventh Son, The Trooper, Hallowed Be Thy Name, Iron Maiden y Aces High, piezas que desataron coros masivos y momentos de alta intensidad.

Para arribar al recinto, ubicado en Viaducto Río de la Piedad s/n, colonia Granjas México, alcaldía Iztacalco, se recomendaron opciones de transporte público. El Metro Línea 9, identificado por su color café, ofrece las estaciones Ciudad Deportiva y Velódromo, mientras que el Metrobús Línea 2, color morado, dispone de las estaciones UPICSA e Iztacalco. El costo del viaje es de 5 pesos en Metro y 6 pesos en Metrobús, por lo que resulta indispensable contar con la Tarjeta de Movilidad Integrada para acceder a ambos sistemas.

La relevancia del concierto radicó en la celebración de medio siglo de historia musical y en el lleno total de un inmueble con capacidad cercana a las 65,000 personas, lo que confirmó la vigencia de Iron Maiden entre el público mexicano. La combinación del legado de sus primeros discos, la energía de Anthrax y la respuesta masiva de los asistentes consolidó una fecha memorable para la escena del heavy metal en el país y reforzó el vínculo de la banda con sus seguidores latinoamericanos.