_ La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un posicionamiento detallado sobre los hechos recientes en Venezuela, donde el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo una intervención directa que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, así como en la pérdida de vidas humanas. México reafirmó su posición firme, clara e histórica frente a cualquier forma de intervención, rechazando de manera categórica la injerencia en los asuntos internos de otros países.
Sheinbaum Pardo sostuvo que la historia de América Latina demuestra que la intervención nunca ha traído democracia, bienestar ni estabilidad duradera. Subrayó que solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino y ejercer soberanía sobre sus recursos naturales. Esta posición, afirmó, está consagrada en la Constitución mexicana y en instrumentos internacionales como la Carta de las Naciones Unidas, que establecen el respeto a la soberanía y a la libre determinación. Para México, estos principios no son opcionales ni negociables.
La mandataria expuso una visión para el Continente Americano basada en cinco puntos concretos: el respeto pleno a la soberanía y autodeterminación; inversión productiva orientada al desarrollo; integración económica regional basada en cadenas productivas compartidas; bienestar social como eje central del desarrollo; y diálogo permanente entre iguales. Sostuvo que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia, sino a los pueblos de cada uno de sus países.
En cuanto a la relación bilateral con Estados Unidos, Sheinbaum detalló que se ha establecido un Entendimiento basado en cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial; responsabilidad compartida y diferenciada; respeto y confianza mutua; y cooperación sin subordinación. Mencionó resultados como una reducción del 37% en homicidio doloso y cientos de toneladas incautadas de drogas ilegales. Sin embargo, recalcó las causas compartidas del problema: la entrada ilegal de armas desde Estados Unidos hacia México y el grave problema de consumo en el país vecino. Finalizó enfatizando: 'Cooperación, sí; subordinación e intervención, no'.