Museo Tamayo invita a explorar el movimiento en la exposición 'El gesto y lo invisible'
_ El Museo Tamayo, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), invita al público a recorrer la exposición El gesto y lo invisible y a participar en una serie de actividades de mediación inspiradas en la danza, el dibujo y la escultura contemporánea, que se llevarán a cabo los días 6, 13 y 20 de junio, de 13 a 14 horas.
Abierta hasta el 26 de julio, la muestra reúne a trece artistas contemporáneos provenientes de diversos países y explora el movimiento en un contexto de parálisis social mediante piezas que dialogan con la danza, el dibujo, el performance y las intervenciones en sitio específico. La exposición es una invitación al movimiento para reconocer la relevancia que este tiene en las células y los organismos, y cómo, desde lo social y lo colectivo, alcanza un gran potencial, según explicó Abril Zales, curadora de la exposición. “Es una muestra que ofrece exploraciones muy intuitivas, motivadas por el impulso o la necesidad de generar activación en el cuerpo”, señaló.
Abril Zales agregó que el diálogo curatorial entre las piezas resulta particularmente interesante porque no sigue una narración lineal. “La suma de todas estas voces hace alusión al gesto y lo invisible, a aquello que sucede y desaparece”. Entre los artistas participantes se encuentra Calixto Ramírez, de México, quien afirmó que su pieza 0 forma parte de un cuerpo de obra más amplio realizado en 2019 en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey. “Mi quehacer se caracteriza por trabajar con las constantes de cuerpo, objeto y espacio; en este caso, desde lo inconsciente inducido por la repetición de sonidos, instrumentos y la presencia de estudiantes, además de las particularidades arquitectónicas del espacio”, detalló.
También se exhiben piezas de Trisha Brown, de Estados Unidos, creadas en 2003. Se trata de una artista que, a partir de su formación como bailarina, encontró en las artes visuales otra vía de exploración, donde el movimiento permanece como huella tras la naturaleza efímera de la danza y el performance. Asimismo, se presentan trabajos icónicos del arte contemporáneo, como un video de Anthony McCall, del Reino Unido, realizado en 1972; y las piezas Un mundo hecho pedazos, un mundo uno (poema uno, dos y tres), de la artista peruana Rita Ponce de León, creadas en 2025. Su trabajo indaga en los sueños y en los diálogos como fuentes de inspiración, y recurre a la acuarela y al collage para plasmar pensamientos, experiencias de escucha y encuentros.
Destacan también obras de la artista mexicana Samara Colina, resultado de una sólida investigación sobre los impulsos del movimiento en el arte contemporáneo y en la vida cotidiana. Además, la exposición incluye obras creadas para sitio específico que permiten que la experiencia artística trascienda los muros y la arquitectura del museo, como la pieza de la mexicana Mayra Silva, ubicada en la terraza de la Galería 6 del Museo Tamayo; el muro intervenido a partir de una práctica performática de la artista británica Cally Spooner; y la obra Intenta caminar sin ningún ritmo, del estadounidense William Forsythe, instalada en una pasarela ubicada entre las avenidas Gandhi y Paseo de la Reforma, con indicaciones coreográficas para que el público pueda ejecutar la acción.
El equipo de Mediación del Museo Tamayo coordinará las actividades los días 6, 13 y 20 de junio, de 13 a 14 horas, con el objetivo de que los visitantes puedan interactuar con las piezas y reflexionar sobre el movimiento como elemento central de la exposición. La muestra El gesto y lo invisible permanecerá abierta hasta el 26 de julio, ofreciendo una oportunidad única para explorar las conexiones entre el arte, el cuerpo y la sociedad.
Abierta hasta el 26 de julio, la muestra reúne a trece artistas contemporáneos provenientes de diversos países y explora el movimiento en un contexto de parálisis social mediante piezas que dialogan con la danza, el dibujo, el performance y las intervenciones en sitio específico. La exposición es una invitación al movimiento para reconocer la relevancia que este tiene en las células y los organismos, y cómo, desde lo social y lo colectivo, alcanza un gran potencial, según explicó Abril Zales, curadora de la exposición. “Es una muestra que ofrece exploraciones muy intuitivas, motivadas por el impulso o la necesidad de generar activación en el cuerpo”, señaló.
Abril Zales agregó que el diálogo curatorial entre las piezas resulta particularmente interesante porque no sigue una narración lineal. “La suma de todas estas voces hace alusión al gesto y lo invisible, a aquello que sucede y desaparece”. Entre los artistas participantes se encuentra Calixto Ramírez, de México, quien afirmó que su pieza 0 forma parte de un cuerpo de obra más amplio realizado en 2019 en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey. “Mi quehacer se caracteriza por trabajar con las constantes de cuerpo, objeto y espacio; en este caso, desde lo inconsciente inducido por la repetición de sonidos, instrumentos y la presencia de estudiantes, además de las particularidades arquitectónicas del espacio”, detalló.
También se exhiben piezas de Trisha Brown, de Estados Unidos, creadas en 2003. Se trata de una artista que, a partir de su formación como bailarina, encontró en las artes visuales otra vía de exploración, donde el movimiento permanece como huella tras la naturaleza efímera de la danza y el performance. Asimismo, se presentan trabajos icónicos del arte contemporáneo, como un video de Anthony McCall, del Reino Unido, realizado en 1972; y las piezas Un mundo hecho pedazos, un mundo uno (poema uno, dos y tres), de la artista peruana Rita Ponce de León, creadas en 2025. Su trabajo indaga en los sueños y en los diálogos como fuentes de inspiración, y recurre a la acuarela y al collage para plasmar pensamientos, experiencias de escucha y encuentros.
Destacan también obras de la artista mexicana Samara Colina, resultado de una sólida investigación sobre los impulsos del movimiento en el arte contemporáneo y en la vida cotidiana. Además, la exposición incluye obras creadas para sitio específico que permiten que la experiencia artística trascienda los muros y la arquitectura del museo, como la pieza de la mexicana Mayra Silva, ubicada en la terraza de la Galería 6 del Museo Tamayo; el muro intervenido a partir de una práctica performática de la artista británica Cally Spooner; y la obra Intenta caminar sin ningún ritmo, del estadounidense William Forsythe, instalada en una pasarela ubicada entre las avenidas Gandhi y Paseo de la Reforma, con indicaciones coreográficas para que el público pueda ejecutar la acción.
El equipo de Mediación del Museo Tamayo coordinará las actividades los días 6, 13 y 20 de junio, de 13 a 14 horas, con el objetivo de que los visitantes puedan interactuar con las piezas y reflexionar sobre el movimiento como elemento central de la exposición. La muestra El gesto y lo invisible permanecerá abierta hasta el 26 de julio, ofreciendo una oportunidad única para explorar las conexiones entre el arte, el cuerpo y la sociedad.
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