Ópera Fidelio de Beethoven se estrena en Monterrey tras 220 años con Ramón Vargas
_ Monterrey, Nuevo León.- 220 años tuvieron que pasar para que “Fidelio”, única ópera compuesta por Ludwing van Beethoven se estrenara en Monterrey y más de cuatro décadas para que el tenor Ramon Vargas regresara a la Sultana del Norte cantando ópera, por esto y más los asistentes a la Gran Sala del Teatro de la Ciudad que lució a su máxima capacidad, vivieron una noche histórica.
Ambientada a finales de la década de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado, la historia presenta a Florestan, desaparecido dos años atrás y encarcelado en secreto por su enemigo político Don Pizarro. En su búsqueda, su esposa Leonora, se hace pasar por carcelero y bajo el nombre de Fidelio, entra al servicio de la prisión donde Pizarro es gobernador.
El reparto, con voces internacionales y de Nuevo León, prestó su talento para desenvolver a cabalidad las líneas de canto escritas en alemán que contaron con traducción simultánea para comodidad de la audiencia. La “química” escénica entre Dhyana Arom, como Leonora, y Ramón Vargas, como Florestan, fue evidente, conjuntando en el escenario experiencia y pasión.
Musicalmente, “Fidelio” es muestra de la madurez de Beethoven en el sentido melódico, orquestal y en el dinamismo. Esta fuerza orquestal destacó con la inigualable dirección del italiano Guido Maria Guiada al frente de los magníficos músicos de la OSUANL.
El elenco estuvo conformado por la soprano coreana Sory Kim en el rol de Marzelline; el barítono argentino Hernán Iturralde como Rocco; Jorge Lagunes dio vida a Don Pizarro. También se contó con la participación de talento local como el bajo Rafael Blásquez en el papel de Don Fernando y el tenor Enrique Guzmán como Jaquino. “Fidelio”, una obra vital y enérgica que en esta ocasión contó con la destacada participación del Coro de la Compañía de Ópera de Saltillo.
La dirección escénica estuvo a cargo de Marcelo Lombardero, mientras que la coproducción artística fue realizada por Ricardo Marcos y José Wolffer. La Secretaria de Cultura de Nuevo León, Melissa Segura Guerrero, encabezó la comitiva de bienvenida a la audiencia y a integrantes de la comunidad cultural en una noche trascendental en la historia musical de la entidad.
Se contó con una sala llena donde el protagonismo estuvo a cargo de jóvenes que asistieron aprovechando las cortesías a instituciones de enseñanza musical de la ciudad y los boletos a costo accesible por iniciativa de CONARTE y la SCNL. La producción fue posible gracias a CONARTE, la Secretaría de Cultura del Estado de Nuevo León, la Secretaría de Cultura del Estado de Guanajuato, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Instituto Municipal de Cultura de Saltillo y el hotel sede Gamma Monterrey Gran Hotel Ancira.
Medios de comunicación locales y regionales asistieron a este espectáculo histórico para la ciudad que tendrá también su presentación a inicios de mayo en el Teatro del Bicentenario de León Guanajuato. El aprecio por esta ópera se puso en evidencia en cada aplauso de la audiencia y en los comentarios positivos vertidos en las redes sociales de quienes acudieron a la cita, con observaciones positivas al despliegue escénico y lumínico, al igual que la escenografía y la infraestructura teatral del recinto.
Ambientada a finales de la década de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado, la historia presenta a Florestan, desaparecido dos años atrás y encarcelado en secreto por su enemigo político Don Pizarro. En su búsqueda, su esposa Leonora, se hace pasar por carcelero y bajo el nombre de Fidelio, entra al servicio de la prisión donde Pizarro es gobernador.
El reparto, con voces internacionales y de Nuevo León, prestó su talento para desenvolver a cabalidad las líneas de canto escritas en alemán que contaron con traducción simultánea para comodidad de la audiencia. La “química” escénica entre Dhyana Arom, como Leonora, y Ramón Vargas, como Florestan, fue evidente, conjuntando en el escenario experiencia y pasión.
Musicalmente, “Fidelio” es muestra de la madurez de Beethoven en el sentido melódico, orquestal y en el dinamismo. Esta fuerza orquestal destacó con la inigualable dirección del italiano Guido Maria Guiada al frente de los magníficos músicos de la OSUANL.
El elenco estuvo conformado por la soprano coreana Sory Kim en el rol de Marzelline; el barítono argentino Hernán Iturralde como Rocco; Jorge Lagunes dio vida a Don Pizarro. También se contó con la participación de talento local como el bajo Rafael Blásquez en el papel de Don Fernando y el tenor Enrique Guzmán como Jaquino. “Fidelio”, una obra vital y enérgica que en esta ocasión contó con la destacada participación del Coro de la Compañía de Ópera de Saltillo.
La dirección escénica estuvo a cargo de Marcelo Lombardero, mientras que la coproducción artística fue realizada por Ricardo Marcos y José Wolffer. La Secretaria de Cultura de Nuevo León, Melissa Segura Guerrero, encabezó la comitiva de bienvenida a la audiencia y a integrantes de la comunidad cultural en una noche trascendental en la historia musical de la entidad.
Se contó con una sala llena donde el protagonismo estuvo a cargo de jóvenes que asistieron aprovechando las cortesías a instituciones de enseñanza musical de la ciudad y los boletos a costo accesible por iniciativa de CONARTE y la SCNL. La producción fue posible gracias a CONARTE, la Secretaría de Cultura del Estado de Nuevo León, la Secretaría de Cultura del Estado de Guanajuato, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Instituto Municipal de Cultura de Saltillo y el hotel sede Gamma Monterrey Gran Hotel Ancira.
Medios de comunicación locales y regionales asistieron a este espectáculo histórico para la ciudad que tendrá también su presentación a inicios de mayo en el Teatro del Bicentenario de León Guanajuato. El aprecio por esta ópera se puso en evidencia en cada aplauso de la audiencia y en los comentarios positivos vertidos en las redes sociales de quienes acudieron a la cita, con observaciones positivas al despliegue escénico y lumínico, al igual que la escenografía y la infraestructura teatral del recinto.