Palabras del secretario de Gobernación en Congreso del Estado de Sonora, en torno a la reforma constitucional en materia de seguridad. - NTCD Noticias
Lunes 30 de enero de 2023

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Palabras del secretario de Gobernación en Congreso del Estado de Sonora, en torno a la reforma constitucional en materia de seguridad.

Palabras del secretario de Gobernación en Congreso del Estado de Sonora, en torno a la reforma constitucional en materia de seguridad.

Palabras del secretario de Gobernación en Congreso del Estado de Sonora, en torno a la reforma constitucional en materia de seguridad.

_ Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes, señoras diputadas, señores diputados, señor gobernador Alfonso Durazo Montaño. Me da mucho gusto estar aquí en Sonora, ya me gustó tanto que cada 15 días ofrecí regresar, igual al rato dentro de 15 días regresó con el pretexto de la reforma electoral o de la reforma eléctrica.

Es para mí y lo digo con toda franqueza, motivo de orgullo estar aquí en Sonora, visitar a Alfonso que es nuestro amigo, nuestro compañero entrañable, juntos con otro puñado de compañeros, soñamos en que sí era posible la transformación de este país y al igual que en mi caso, pues cuando todavía no había nada, Alfonso se echó para adelante y se vino aquí a construir a Sonora.

Tiene no nada más mi afecto personal, sino con toda seguridad el afecto y el reconocimiento de todos los millones de mexicanos que forman parte de este proyecto de transformación del país.

Es un lujo tener un gobernador como Alfonso Durazo y es el gobernador que Sonora necesitaba para ir a la vanguardia de la transformación. Así como en otras épocas los sonorenses nos marcaban la ruta a seguir a nivel nacional, ahora Durazo y todos los que lo acompañan en este proyecto de transformación, sin duda nos van a marcar por mucho tiempo cuál es la ruta a seguir, es pues para nosotros el faro que seguramente va a llevar a buen puerto este navío

Me ha encargado el presidente de la República que hagamos este ejercicio inédito en la historia del país, no se acostumbraba que un representante del gobierno federal, mucho menos un secretario de Gobernación acudiera a los congresos locales.

Primero, porque en el antiguo régimen había un menosprecio total a la representatividad popular, se les olvidaba que los congresos locales son parte fundamental de la vida política y del entramado constitucional en este país, por algo, pues son uno de los tercios de lo que se conoce como Constituyente Permanente.

Sin ustedes, sin las 32 legislaturas locales, pues el trabajo de los diputados y de los senadores, quienes integran el Congreso de la Unión, pues no tendría ninguna viabilidad. Ustedes representan o son la representatividad más cercana al pueblo, algunos decimos que los diputados federales representan al pueblo y los senadores representan a los estados de la Federación, lo cierto es que quienes más los representan, quienes son los cercanos son ustedes.

Por eso, el presidente de la República que no nada más es un demócrata reconocido, sino que quiere dejar patente qué en este proceso de transformación, hay que innovar, hay que ser transparentes, pero sobre todo hay que escuchar a todos y procurar que todos nos escuchen, solamente así seremos capaces de entablar un diálogo nacional que nos lleve a acuerdos y que nos permita la construcción de un mejor país.

De qué el tan anhelado bien común se obtenga con la participación de todos, por eso estamos aquí, esta tarde yo quiero agradecerles a todos ustedes, a la presidenta del Congreso, a quienes presiden los órganos de dirección de esta legislatura que hayan mostrado la disposición de llevar a cabo este ejercicio.

Y nuevamente agradecer la compañía y el aliento, el consejo, porque, así como lo ven ahí en la camioneta me venía aconsejando, de Alfonso Durazo y quisiera también pedirles una disculpa, los tabasqueños somos excesivamente puntuales, nada más que pues siempre existen imponderables, ya pues casi no llegábamos, se nos hizo muy tarde, yo sí quiero pedirles una sentida disculpa, prometo que ahora que regresemos para la reforma electoral voy a venir como una hora antes y voy a esperar afuera.

Miren, hemos estado hasta el día de hoy en 13 de los Congresos locales, esta semana debemos de completar y hacia el viernes, 20 Congresos, y han iniciado ya el proceso de debate y de votación en las legislaturas locales, la instrucción del presidente es ir a los 32 Congresos y seguramente como parte de ese ejercicio inédito el Congreso de la Unión computará los votos de las legislaturas hasta que terminemos este ejercicio republicano.

¿En qué consiste la reforma constitucional que hoy nos ocupa? Pues es simple y sencillamente la reforma a un artículo transitorio del decreto que dio origen a la Guardia Nacional, este decreto, esta reforma constitucional de origen, data de marzo del año 2019 y ahí, por primera vez en la historia de este país se pudo construir la posibilidad de que la Fuerza Armada permanente participara en tareas de seguridad pública.

Y se pudo construir en un momento en que había que tomar la decisión de qué país queríamos, qué tanto queríamos avanzar en la búsqueda de la tan anhelada paz, en la búsqueda o en la construcción de la seguridad que muchos millones de mexicanos anhelamos, aún quienes difieren de nosotros, quienes tienen posiciones políticas e ideológicas distintas, coinciden en la necesidad, en la urgente necesidad de construir la paz.

Y de alguna manera iniciar una recomposición del tejido social de este país, construyendo instituciones que nos ayuden o que hagan con eficacia, que realicen con eficacia las tareas de seguridad pública, Alfonso Durazo, que además estuvo a cargo de la Secretaría de Seguridad del gobierno federal y que fue quien diseñó y que en primariamente ejecutó la estrategia de seguridad, pues nos ha enseñado que es con la recomposición del tejido social.

Como dice el presidente, hay que ir a combatir las causas, no los efectos y con esa recomposición es posible salir adelante. Tenemos problemas graves de inseguridad en el país, en gran parte del país sí lo tenemos, tenemos policías municipales corrompidas por el crimen organizado.

Ya sea porque los presidentes municipales por temor al tomar posesión de su cargo entregaron la plaza, como se dice, o bien, porque y para decirlo honestamente, fueron financiados por quienes se dedican a actividades, no precisamente ortodoxas. Y qué cuando llegaron, pues esto exigiera que les pagarán la cuota por la aportación. Lo cierto es que esa es nuestra realidad y tenemos muchas policías estatales que apenas están en proceso de recomposición.

Por eso, el presidente de la República propuso en 2019, que fuese la Fuerza Armada permanente, que la integran básicamente los elementos del Ejército mexicano y de la Marina Armada de México, quienes auxiliarán en tareas de seguridad pública y se conformará un cuerpo policiaco con mando civil, denominado Guardia Nacional.

Por la razón que haya sido, se estableció un plazo perentorio para este actual y el plazo fenecía en marzo del 2018, se dio una reforma constitucional que posiblemente haya quedado inconclusa. En la que sí ya hablábamos de mecanismos de control o de obligatoriedad de rendir informes anuales, lo cierto es que no cumplimos.

Y que la tarea que debía de hacerse o coordinarse por el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública no se hizo. Los estados y yo asumo mi culpa, en la parte que me corresponde, pues me tocó gobernar mi estado dos años, ocho meses, no hicimos nuestra tarea.

Nuestras Fuerzas Armadas sí la hicieron, y salieron, así como en otras ocasiones, como corresponde a un Ejército de Paz, les ha tocado aplicar el Plan DN-III, el Plan Marina, auxiliar en desastres naturales. Hacer posible que 230 millones de vacunas llegaran a los mexicanos, hasta los más apartados rincones del país llegaron nuestras Fuerzas Armadas, el ejército o la Marina Armada de México, a vacunar a los mexicanos.

Y en este país, por una decisión que tomó el presidente de la República, solamente no se vacunaron contra el COVID, quienes no quisieron hacerlo por asuntos religiosos, por creencias de algún tipo. Pero quienes se encargaron de hacer eficiente este trabajo, fueron nuestras Fuerzas Armadas y así como han estado en estas tareas, pues les tocó echarse en hombros la tarea de sustituir, de coadyuvar con municipios y con estados para garantizar la seguridad pública.

Gracias a su labor, se ha logrado después de dos años, por ejemplo, que Aguililla ya no sea en Michoacán, un municipio tomado por la delincuencia. Hoy se puede transitar libremente en Aguililla, cuando hace ocho meses tenían que entrar hasta los víveres para alimentar a la población, solamente llegaban por helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana.

Ha sido un trabajo de recomposición política de parte del gobierno del estado, pero de total y absoluta colaboración con el gobierno federal y así como esos, pues yo podría mencionar otros espacios, otros municipios donde esto ha sido posible. Y tenemos una Fuerza Armada permanente, que trabaja de manera coordinada con los 32 titulares de los ejecutivos federales.

Aunque políticamente podamos tener diferencias que además son válidas, la tarea de nuestras Fuerzas Armadas en materia de seguridad pública, pues está desprovista de todo calificativo político, y se trabaja cómo lo hace el Ejército mexicano.

De manera leal, como dicen las letras de oro ahí por el centenario del Ejército mexicano ‘con honor y lealtad por México’, por eso, cuando a finales de agosto de este año, el día 30 de agosto para ser más exactos. Cuando el coordinador de los diputados federales del Morena, Ignacio Mier, nos comentó que había la posibilidad de construir una mayoría constitucional e ir en la búsqueda de una reforma constitucional, nosotros, porque además es una instrucción del presidente de la República, siempre ir a construir consensos.

Nosotros aceptamos acompañar esta iniciativa de la diputada Yolanda de la Torre, que por cierto, hoy es presidenta del Tribunal Superior de Justicia, en un ejercicio político que tenía mucho que no se veía en el país.

Se obtuvo la mayoría calificada para que transitara una reforma que dé inicio, pues era muy simple, solamente modificaba el plazo de vigencia de la Guardia Nacional en tareas de seguridad pública, de marzo del 2018 a marzo de 2024. ¿Por qué aceptamos, acompañar y construir este consenso? De entrada, por un asunto de elemental lógica política, Alfonso me dijo pragmatismo y ortodoxia, pues, tiene razón.

Si hubiésemos tratado de construir esta mayoría en marzo del 2024, pues seguramente hubiese sido imposible, ¿Por qué? Porque en marzo de 2024 el país estará en otra dinámica política, habrá iniciado ya el proceso de renovación de la totalidad de la Cámara de los Diputados y la Cámara de los Senadores.

Habrá iniciado ya el proceso de renovación en nueve gubernaturas en los estados, habrá iniciado el proceso renovación en el 60 por ciento de los cabildos de los municipios, de dos mil 400 municipios de este país. Y en la mayoría de los Congresos locales y, sobre todo, pues estaremos ya todos inmersos en el proceso electoral para renovar la presidencia de la República, por eso, pues convenimos acompañar esta iniciativa.

Una vez que pasó y fue aprobada en la Cámara de los Diputados hubo que, pues, reiniciar la tarea y tratar de construir una mayoría calificada en la Cámara de senadores. Y con la participación, porque además aquí, en confianza, yo tengo que hablarle con la verdad, de nueve senadores del Partido Revolucionario Institucional y dos del Partido de la Revolución Democrática, se pudo construir esa mayoría calificada.

¿Cómo se construyó? Pues aceptando que tendrían que haber adendas y tendría que modificarse la iniciativa de origen. ¿Qué contienen esas adendas? Primero, pues el reconocimiento a cómo debían de actuar nuestra Fuerza Armada permanente en la prestación o en las tareas de seguridad.

La Suprema Corte de la Justicia de la Nación ya había definido cuatro parámetros y la iniciativa de los senadores o mejor dicho la propuesta de adenda, pues, se sujetaba a esos cuatro parámetros, le adicionaron otro párrafo que desde nuestro punto de vista pues es el que reviste de constitucionalidad en la tarea de la Fuerza Armada permanente.

¿Por qué? Porque ese párrafo dice qué es la Fuerza Armada permanente podrá prestar las tareas de seguridad pública siempre y cuando lo haga con su propia organización y medios y estará obligada a capacitarse en términos de la policía civil, como lo señala el artículo 21 Constitucional.

Dicen los abogados que hay aceptación explícita y aceptación intrínseca, la que nos ocupa es eso, cuándo adicionamos una reforma que se dio a leyes secundarias a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, a la Ley del Ejército y Fuerza Aérea mexicana, incluso a la Ley de Ascensos de la Fuerza Aérea del Ejército mexicano la ligamos fácilmente con esta reforma constitucional.

Porque ahora, por esa reforma a leyes secundarias, se crean dentro de la estructura administrativa y operativa de la Secretaría de la Defensa Nacional pues un tercer ente, el primero que ya existía desde hace prácticamente cien años, es el Ejército mexicano; el segundo que existe desde hace 87 años es la Fuerza Aérea Mexicana y el tercero es ya ahora la Guardia Nacional.

Luego entonces cuando la Constitución señala que tiene que ser bajo su propia organización y medios, está dando ya la constitucionalidad al actuar de nuestras fuerzas armadas. Y le adiciona, entre otras, la obligación de actuar respetando siempre los derechos humanos, incluso, en los reconocidos, en las convenciones o tratados internacionales que no contrapone la Constitución General de la República, y que tiene que actuar respetando los derechos de nuestras comunidades indígenas y afroamericanos.

Y hoy, pues el Ejército mexicano es básicamente un ejército de paz, yo ya definí algunas de las tareas que realiza hoy nuestro ejército, imagínense ustedes que el último presidente de origen militar fue el general Ávila Camacho.

Después de ese sexenio, el país transitó hacia la construcción de instituciones de carácter o de origen civil con un Ejército mexicano y una Marina Armada de México que hace gala hasta el día de hoy de lealtad y de institucionalidad, y nosotros creemos que afortunadamente en este país se ha quedado muy atrás las oscuras noches de Tlatelolco o las tardes de represión a estudiantes, a ferrocarrileros, a electricistas, a campesinos, agricultores. Hoy es otra la formación y la dinámica de nuestras Fuerzas Armadas, del Ejército mexicano.

Por eso, nosotros desde luego que respetamos a quienes dicen no a la militarización, pero nadie está pensando en militarizar a este país, esos son fantasmas que ya deben de desterrarse en México.

Nuestro país está más allá de eso, nuestro país está para construir paulatinamente, como lo dice la minuta, como lo obliga la minuta, instituciones policiacas sí de carácter civil, municipales o estatales, pero tendremos que hacerlo paulatinamente porque ni aún con todo el dinero del mundo para darles un ejemplo, Alfonso Durazo podría contratar mañana mil policías estatales.

Se necesita todo un proceso de selección, de preparación, de capacitación, que nos va a llevar todavía largo tiempo. En tanto, pues más que decir no a la militarización, pues tendríamos que agradecer el ejercicio de lealtad institucional de nuestras Fuerzas Armadas.

El país requiere orden, el país requiere que haya disciplina en las tareas de seguridad pública. Y es a hoy, afortunadamente, los elementos de nuestras fuerzas armadas están dispuestos a realizar.

Sonora, pues es un ejemplo. Es un estado fundamental para la estrategia de seguridad nacional, no sólo por lo mucho que han sufrido los sonorenses y en general toda la frontera norte los estragos de la violencia. Pues así está desangrado Chihuahua, así está desangrado Baja California, así está desangrado Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas.

Es tiempo de restituir la seguridad pública, es tiempo de regresarle a las mexicanas y a los mexicanos el derecho a la esperanza de un país mejor, de un país más seguro. Nadie, aun los que se oponen a esta reforma, y lo dije hace rato, son contrarios a que construyamos la paz y que haya un México más seguro.

Nos ha llevado cuatro largos años que la estrategia de seguridad comience a dar sus frutos, que la decisión de incorporar a los programas sociales a los jóvenes, con el objeto de arrancarlos de las garras del crimen organizado y capacitarlos para que se incorporen a la vida productiva nacional, empiece a dar frutos.

El programa social de Jóvenes Construyendo el Futuro, no tiene un igual en todo el mundo. Y así como eso, pues hay una serie de programas sociales y de apoyos a los jóvenes, sobre todo, que nos permiten ya ver la luz al final del túnel.

Sí, me dirán que ha aumentado el número de homicidios dolosos. Seguramente así es, porque no podemos ocultar la realidad. No ha sido una batalla fácil, luchamos incluso contra los vicios del pasado. Hoy, los que dicen públicamente oponerse a la militarización, como dicen algunos, callaron como momias aquella tarde de noviembre, hace 16 años, cuando Felipe Calderón en una absurda decisión decidió sacar a las tropas del ejército mexicano a combatir en una absurda guerra contra el narcotráfico.

¿Y en que devino el estado en aquella época? Pues acabó convirtiéndose en vil traficante de armas que debían de ser destinadas para el Ejército mexicano y para las policías, terminaron en manos de las organizaciones delictivas. Nadie se acuerda, que incluso había la obligatoriedad de poner una especie de chip en cada arma, disque para darle seguimiento a las organizaciones delictivas.

Esa trágica etapa del país se llamó ‘Rápido y furioso’. Por eso está detenido un ex secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, en los Estados Unidos. Y por eso hay otros indiciados. Este país ya cambió. Ahora la estrategia de seguridad del gobierno federal se basa en la inclusión social, en la recomposición del tejido social.

Porque tenemos un presidente comprometido, un presidente que aprecia el trabajo de las fuerzas armadas, pero sobre todo que, como comandante supremo de las fuerzas armadas, sería incapaz, porque esa es su convicción, de dar la instrucción, por ejemplo, de que se reprima al pueblo de México.

Y nos han acusado de utilizar eso del “abrazos, no balazos” para justificar la inacción, y es una la frase por demás poética, que algún día le voy a platicar de quién es y dónde estaba pintada, dónde la vio el presidente, que engloba la necesidad de que en este país alguien tomara la decisión de iniciar el proceso de reconciliación nacional.

La transformación de este país pasa por la reconciliación de todas y todos nosotros, por eso me ha instruido el presidente de la República para estar aquí con ustedes, esta tarde, a escucharles, como les dije, a intercambiar puntos de vista. Y pedirles que lo hagamos pensando en la seguridad de nuestros hijos, de nuestros nietos, en que ese viejo anhelo de que nuestros hijos puedan ir al parque o a la calle a jugar, o a divertirse con sus amigos sea una realidad.

Y que nunca más las mujeres trabajadoras tengan que ir penando en el autobús, en la combi, en el microbús o por la calle a altas horas de la noche, encomendándose a todos los santos para que no vayan a ser objeto de la violencia o de un asalto. Eso tiene que terminar, y yo creo que, con la colaboración de todos nosotros, ya se empieza a ver la luz al final del túnel.

Muchas gracias, de verdad, a todas y a todos ustedes.

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