Primer foro nacional sobre bioética y muerte digna reúne a especialistas y sociedad civil
_ La Secretaría de Salud, a través de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social, realizó el primer foro nacional sobre bioética y muerte digna, con el objetivo de abrir un espacio plural de diálogo y reflexión sobre la dignidad humana al final de la vida.
Durante la inauguración del Foro: Bioética y muerte digna, la titular de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social, Alejandra Alegría Arrieta, señaló que, por instrucciones del secretario de Salud, David Kershenobich, se abrió este espacio de diálogo con colectivos, académicos, expertos, profesionales de la salud y representantes de la sociedad civil.
Alegría Arrieta explicó que la razón de este encuentro fue crear un espacio para escuchar las distintas voces que participan en esta conversación, incluyendo a quienes han estudiado estos temas desde la medicina, la bioética y el derecho, así como a quienes acompañan diariamente a pacientes y familias, y a quienes desde su propia experiencia han construido convicciones sobre lo que significa vivir y morir con dignidad.
La funcionaria enfatizó que el análisis de este tema debe realizarse con sensibilidad y rigor médico y científico, porque detrás de conceptos como autonomía, voluntad, sufrimiento, cuidados paliativos o final de la vida, existen personas, familias y decisiones con profundas implicaciones médicas, éticas, jurídicas y sociales. "Por ello, debemos escuchar con atención y responsabilidad, identificar coincidencias, reconocer diferencias y aquellos aspectos que requieren mayor análisis", agregó.
En su intervención, el comisionado Nacional de Bioética, Patricio Santillán Doherty, afirmó que reflexionar sobre la muerte digna es un acto de vida, ya que durante la existencia se toman decisiones sobre cómo se quiere vivir y, en determinadas circunstancias, también se puede plantear cómo se desea que sea el final de la vida. Mencionó que, aunque la muerte es la única certeza de la existencia humana, pocas veces se reflexiona sobre ella de manera anticipada, por lo que consideró necesario abrir una conversación personal y colectiva para discutir con responsabilidad cómo afrontar el final de la vida.
La representante de Muerte Digna ¡Ya!, Samara Alejandra Martínez Montaño, resaltó que las personas que viven con enfermedades incurables deben ocupar un lugar central en la discusión sobre muerte digna, eutanasia y asistencia médica para morir.
Como parte del ejercicio de diálogo plural, participaron como ponentes representantes de la Coalición Muerte Digna ¡Ya!, Libertad para Morir, así como especialistas que abordaron temas relacionados con la ética y el realismo jurídico. Al foro también asistieron representantes de organizaciones y asociaciones vinculadas con la atención, acompañamiento y defensa de los derechos de las personas, entre ellas Alzheimer México, ILAR, FUNSAMEX y Asociación ALE, además de representantes de universidades y de la comunidad académica.
Durante la inauguración del Foro: Bioética y muerte digna, la titular de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social, Alejandra Alegría Arrieta, señaló que, por instrucciones del secretario de Salud, David Kershenobich, se abrió este espacio de diálogo con colectivos, académicos, expertos, profesionales de la salud y representantes de la sociedad civil.
Alegría Arrieta explicó que la razón de este encuentro fue crear un espacio para escuchar las distintas voces que participan en esta conversación, incluyendo a quienes han estudiado estos temas desde la medicina, la bioética y el derecho, así como a quienes acompañan diariamente a pacientes y familias, y a quienes desde su propia experiencia han construido convicciones sobre lo que significa vivir y morir con dignidad.
La funcionaria enfatizó que el análisis de este tema debe realizarse con sensibilidad y rigor médico y científico, porque detrás de conceptos como autonomía, voluntad, sufrimiento, cuidados paliativos o final de la vida, existen personas, familias y decisiones con profundas implicaciones médicas, éticas, jurídicas y sociales. "Por ello, debemos escuchar con atención y responsabilidad, identificar coincidencias, reconocer diferencias y aquellos aspectos que requieren mayor análisis", agregó.
En su intervención, el comisionado Nacional de Bioética, Patricio Santillán Doherty, afirmó que reflexionar sobre la muerte digna es un acto de vida, ya que durante la existencia se toman decisiones sobre cómo se quiere vivir y, en determinadas circunstancias, también se puede plantear cómo se desea que sea el final de la vida. Mencionó que, aunque la muerte es la única certeza de la existencia humana, pocas veces se reflexiona sobre ella de manera anticipada, por lo que consideró necesario abrir una conversación personal y colectiva para discutir con responsabilidad cómo afrontar el final de la vida.
La representante de Muerte Digna ¡Ya!, Samara Alejandra Martínez Montaño, resaltó que las personas que viven con enfermedades incurables deben ocupar un lugar central en la discusión sobre muerte digna, eutanasia y asistencia médica para morir.
Como parte del ejercicio de diálogo plural, participaron como ponentes representantes de la Coalición Muerte Digna ¡Ya!, Libertad para Morir, así como especialistas que abordaron temas relacionados con la ética y el realismo jurídico. Al foro también asistieron representantes de organizaciones y asociaciones vinculadas con la atención, acompañamiento y defensa de los derechos de las personas, entre ellas Alzheimer México, ILAR, FUNSAMEX y Asociación ALE, además de representantes de universidades y de la comunidad académica.
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