Reconoce Yasmín Esquivel la labor y el derecho de las personas en reclusión a forjar un nuevo proyecto de vida
_
Las mujeres privadas de la libertad se ven expuestas a desafíos complejos que les demandan una mayor fortaleza y resiliencia para hacer frente al desamparo de sus familias, el hacinamiento y la ausencia de perspectiva de género en ciertos centros de reinserción, manifestó la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Yasmín Esquivel Mossa. La funcionaria habló durante el montaje de un bazar de artesanías elaboradas por internas de los centros penitenciarios de la Ciudad de México, llevado a cabo en el inmueble del Poder Judicial en San Lázaro.
Esquivel Mossa precisó que muchas de ellas son madres cuyos hijos e hijas menores de seis años residen con ellas en los centros de reclusión, afrontando todas las dificultades y restricciones que esto supone. Por tal motivo, la ministra aplaudió que, con un espíritu solidario y de sororidad, se mantenga la organización de estos bazares, que además de proveer un ingreso a las personas encarceladas, incentivan el trabajo como un factor clave para la reinserción social de aquellas que han cometido un delito y han sido sentenciadas a una pena de prisión.
La ministra indicó que la realización de este bazar en el Palacio de Justicia Federal en San Lázaro brinda a los operadores jurídicos la posibilidad de conocer y unirse a la encomiable tarea que desempeñan las integrantes de la Comisión de Mujeres Privadas de la Libertad y Amnistía de la Asociación Nacional de Juzgadoras en Democracia (ANJUZ). También externó su reconocimiento a quienes, desde el sistema penitenciario de la Ciudad de México, posibilitan que el esfuerzo de las mujeres y los hombres encarcelados se convierta en una auténtica alternativa de transformación.
En el evento acompañaron a la ministra Rosa Montaño Martínez, presidenta de la Comisión de Mujeres Privadas de la Libertad y Amnistía de la ANJUZ; Gaspar Blancas Lara, director ejecutivo de Trabajo Penitenciario; y Zayra Galindo Lucero, subdirectora de Fomento Artesanal.
Las mujeres privadas de la libertad se ven expuestas a desafíos complejos que les demandan una mayor fortaleza y resiliencia para hacer frente al desamparo de sus familias, el hacinamiento y la ausencia de perspectiva de género en ciertos centros de reinserción, manifestó la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Yasmín Esquivel Mossa. La funcionaria habló durante el montaje de un bazar de artesanías elaboradas por internas de los centros penitenciarios de la Ciudad de México, llevado a cabo en el inmueble del Poder Judicial en San Lázaro.
Esquivel Mossa precisó que muchas de ellas son madres cuyos hijos e hijas menores de seis años residen con ellas en los centros de reclusión, afrontando todas las dificultades y restricciones que esto supone. Por tal motivo, la ministra aplaudió que, con un espíritu solidario y de sororidad, se mantenga la organización de estos bazares, que además de proveer un ingreso a las personas encarceladas, incentivan el trabajo como un factor clave para la reinserción social de aquellas que han cometido un delito y han sido sentenciadas a una pena de prisión.
La ministra indicó que la realización de este bazar en el Palacio de Justicia Federal en San Lázaro brinda a los operadores jurídicos la posibilidad de conocer y unirse a la encomiable tarea que desempeñan las integrantes de la Comisión de Mujeres Privadas de la Libertad y Amnistía de la Asociación Nacional de Juzgadoras en Democracia (ANJUZ). También externó su reconocimiento a quienes, desde el sistema penitenciario de la Ciudad de México, posibilitan que el esfuerzo de las mujeres y los hombres encarcelados se convierta en una auténtica alternativa de transformación.
En el evento acompañaron a la ministra Rosa Montaño Martínez, presidenta de la Comisión de Mujeres Privadas de la Libertad y Amnistía de la ANJUZ; Gaspar Blancas Lara, director ejecutivo de Trabajo Penitenciario; y Zayra Galindo Lucero, subdirectora de Fomento Artesanal.