Reintroducen segunda manada de lobo mexicano en Durango para fortalecer conservación
_ La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó sobre la llegada, el 25 de marzo, de una nueva manada de lobo mexicano a la Sierra Madre Occidental en Durango para su próxima reintroducción a la vida silvestre. La manada está compuesta por un padre, una madre y dos crías machos de ocho meses de edad. Este traslado se realizó a través de la Subsecretaría de Biodiversidad y Restauración Ambiental.
Se trata del segundo traslado al nuevo sitio de reintroducción ubicado en la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes, Durango. Un primer traslado se había realizado el 13 de marzo con cuatro ejemplares. La incorporación de esta nueva familia busca fortalecer la diversidad genética y las dinámicas poblacionales de esta especie en peligro de extinción en la región.
Previo al traslado, los cuatro lobos fueron sometidos a estrictas revisiones sanitarias y ubicados en un recinto de preliberación. Allí permanecerán bajo observación temporal para facilitar su adaptación al entorno antes de su liberación definitiva. Una vez en vida silvestre, los ejemplares serán monitoreados mediante radiocollares satelitales, complementados con seguimiento en campo por personal especializado. Este sistema permite detectar oportunamente cualquier situación de riesgo y aplicar medidas para su protección.
La recuperación del lobo mexicano es resultado de un esfuerzo binacional entre México y Estados Unidos iniciado en la década de 1970. Actualmente se avanza en su retorno a los ecosistemas con el apoyo local. El proyecto cuenta con la colaboración entre Semarnat, Profepa, Conanp, UAM, UNAM, el Gobierno del Estado así como autoridades estadounidenses como Arizona Game and Fish Department; New Mexico Department of Game and Fish y el U.S. Fish and Wildlife Service.
Se trata del segundo traslado al nuevo sitio de reintroducción ubicado en la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes, Durango. Un primer traslado se había realizado el 13 de marzo con cuatro ejemplares. La incorporación de esta nueva familia busca fortalecer la diversidad genética y las dinámicas poblacionales de esta especie en peligro de extinción en la región.
Previo al traslado, los cuatro lobos fueron sometidos a estrictas revisiones sanitarias y ubicados en un recinto de preliberación. Allí permanecerán bajo observación temporal para facilitar su adaptación al entorno antes de su liberación definitiva. Una vez en vida silvestre, los ejemplares serán monitoreados mediante radiocollares satelitales, complementados con seguimiento en campo por personal especializado. Este sistema permite detectar oportunamente cualquier situación de riesgo y aplicar medidas para su protección.
La recuperación del lobo mexicano es resultado de un esfuerzo binacional entre México y Estados Unidos iniciado en la década de 1970. Actualmente se avanza en su retorno a los ecosistemas con el apoyo local. El proyecto cuenta con la colaboración entre Semarnat, Profepa, Conanp, UAM, UNAM, el Gobierno del Estado así como autoridades estadounidenses como Arizona Game and Fish Department; New Mexico Department of Game and Fish y el U.S. Fish and Wildlife Service.