Un caso grave de infección humana por el virus Oya fue confirmado en China, marcando el primer registro documentado de este patógeno causando enfermedad severa en personas. El hallazgo, dado a conocer el 27 de septiembre de 2026, involucra a una mujer de 54 años que trabajaba en una granja de gansos en Qingyuan, provincia de Guangdong, al sur del país.

La paciente ingresó al hospital con fiebre de 40 grados, escalofríos, malestar general, vómitos intensos, diarrea frecuente y signos de sangrado. Los análisis de laboratorio mostraron una disminución significativa en el recuento de plaquetas, anomalías en la coagulación y daño hepático, lo que llevó a los médicos a realizar pruebas genéticas que confirmaron la presencia del virus Oya en una muestra de sangre.

El caso fue documentado por científicos chinos y publicado en la revista The New England Journal of Medicine el 23 de septiembre de 2026. La mujer, trabajadora agrícola sin antecedentes de enfermedades previas ni problemas inmunológicos conocidos, recibió atención de soporte y fue dada de alta después de 19 días de hospitalización.

El virus Oya es un arbovirus del género Orthobunyavirus que circula entre animales y puede ser transmitido por insectos como mosquitos y jejenes. Identificado por primera vez en 2000, se había detectado en insectos en varias partes de Asia, incluyendo China, pero nunca antes se había confirmado una infección humana grave por este patógeno.

Aunque no hay evidencia de transmisión sostenida de persona a persona, el caso subraya la necesidad de vigilancia epidemiológica y estudios adicionales para comprender la circulación del virus, sus reservorios potenciales y el papel de los insectos en su propagación. Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico para el virus Oya, lo que resalta la importancia de las medidas preventivas y de control.