Espectáculos / Cultura por: BT Inauguran instalación bordada 'Hilando Ternura' en Cecut como acto de resistencia y memoria colectiva 2026-03-03

La charla e inauguración de la pieza instalación 'Hilando Ternura' tuvo lugar el pasado 27 de febrero en el Centro de Documentación de las Artes (Cendoart) del Centro Cultural Tijuana (Cecut), institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. Esta actividad se realizó en colaboración con el programa Miércoles de Bordado del CEART Rosarito y en el marco del programa Hilo y Memoria.

Las artistas bordadoras Yomilett Rosales y Melissa Quintero conversaron sobre esta instalación colectiva en forma de casa, compuesta por quince piezas bordadas en punto de cruz. La obra surgió como un ejercicio de rescate y revalorización de esta técnica tradicional, entendida no solo como práctica artesanal sino como lenguaje simbólico y político. Melissa Quintero, coordinadora y museógrafa, explicó que museográficamente se busca 'la resignificación de la ternura en todos los espacios', para que lugares como el Cecut o el CEART no se perciban como fríos, sino como 'lugares tiernos, seguros'. Quintero puntualizó que exhibir esta obra es una posición política para hacer pensar y repensar qué es tierno hoy en día.

Por su parte, la bordadora Yomilett Rosales comentó que presentan los resultados del volumen 6 del Miércoles de Bordado, el cual trató sobre la ternura radical. En este trabajo colectivo abordaron la técnica del punto de cruz desde una práctica autodidacta, sin centrarse en la rigurosidad o perfeccionismo técnico, sino de manera libre mientras resignificaban el tema según su contexto individual. Rosales informó que recurrieron al simbolismo del hogar y del refugio para resignificar la práctica del punto de cruz, buscando hacerla más accesible e inspiradora.

El público contempló una pieza que articula el concepto de ternura radical como una forma de resistencia cotidiana, un gesto que confronta las lógicas de la violencia, el despojo y la deshumanización a través del cuidado, el afecto y la construcción comunitaria. Cada bordado funciona como una voz individual que, al integrarse en la estructura común, construye un espacio colectivo para la memoria, el afecto y la reflexión. Para las quince artistas participantes –Lina Romero, Marielos Zazueta, Sandra Ramos, Yomilett Rosales, Alejandrina Valdespino, Michelle Rosete, Melissa Quintero, Lourdes Navarro , Pita Álvarez , Melissa Sánchez , Ester Espinoza , Alma Ortíz , Sanjuana Contreras , Julieta Meza y Eleonora Mancilla– esta casa se presenta como metáfora del cuerpo humano propio territorio físico emocional refugio compartido: un lugar tejido por múltiples manos donde lo íntimo deviene político doméstico transformándose acción estética social.