El presidente Donald Trump firmó este miércoles un decreto para retirar a Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales, al considerar que 'ya no sirven a los intereses nacionales', según informó la Casa Blanca. La orden ejecutiva incluye la salida de 31 organismos vinculados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y 35 entidades que no forman parte del sistema de la ONU. El Gobierno estadounidense no detalló en su comunicado difundido en X cuáles son todas las organizaciones afectadas.
La decisión implica un repliegue significativo en materia de cooperación climática global. La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos abandonará la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el tratado base que sustenta los principales acuerdos internacionales en esta área. Además, el decreto instruye el retiro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), organismo científico encargado de evaluar el calentamiento global, y de otras entidades relacionadas como la Agencia Internacional de Energías Renovables, ONU Océanos y ONU Agua. Esta medida se alinea con la postura reiterada del presidente Trump, quien ha rechazado el consenso científico sobre el cambio climático y lo ha calificado como un 'engaño', una posición que volvió a expresar durante la Asamblea General de la ONU en septiembre pasado.
Esta acción se enmarca en la política de 'Estados Unidos primero' que impulsa el mandatario republicano desde su regreso a la Casa Blanca, caracterizada por un repliegue de Washington de organismos multilaterales. En línea con movimientos similares durante su primer mandato, donde retiró al país del Acuerdo de París, rompió relaciones con la Unesco y dio salida a la Organización Mundial de la Salud (OMS), Trump busca ahora una reducción masiva del compromiso internacional estadounidense.
Los recortes asociados a esta política también han impactado directamente a agencias humanitarias. La administración Trump aplicó recortes a la ayuda internacional, lo que obligó a diversas agencias de la ONU, como el ACNUR (Alto Comisionado para los Refugiados) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), a reducir sus operaciones en terreno. Desde la tribuna de Naciones Unidas, Trump ha acusado en reiteradas ocasiones a la organización multilateral de estar lejos de cumplir su potencial, argumento que utiliza para justificar su decisión drástica.