Encarcelan a mujer que defendió su vida durante una violación
_ la joven Yakiri Rubà Rubio Aupart, de 20 años, fue secuestrada alrededor de las 8:00 de la noche en la colonia Doctores, de la Ciudad de México. Sus agresores la amenazaron con un arma y la llevaron forzosamente a un hotel para abusar de ella.
Miguel Ãngel RodrÃguez Anaya la torturó, abusó sexual y fÃsicamente de la joven. El violador la acuchilló, pero la joven logró torcer la muñeca y dirigir el cuchillo hacia el agresor para defender su vida. El criminal herido salió del cuarto y escapó.
Rubà salió corriendo del hotel, gritando, semidesnuda y pidiendo ayuda. Logró llegar a una neverÃa donde explicó que acababa de ser violada y pidió apoyo para llamar a la policÃa. Al llegar la policÃa, explicó el ataque al que sobrevivió y realizaron un recorrido en busca del agresor y su cómplice. Localizaron al cómplice, Luis Omar RodrÃguez Anaya. La policÃa lo confrontó y el criminal acusó a la joven de haber matado a su hermano. A pesar de que las fotografÃas y exámenes acreditan las cortaduras profundas, lesiones y graves heridas que sufrió Yakiri durante el ataque, y de que fue ella quien pidió ayuda, la policÃa la detuvo y la remitió a la cárcel, donde se encuentra actualmente.
Su padre comparte relato José Luis Rubio, padre de Yakiri, ha compartido en redes sociales una parte del relato que su hija le dio sobre los hechos: “Cuando salà del metro para dirigirme al Super City, pues habÃa quedado de encontrarme con ella (pareja de la joven), me empezaron a molestar un par de tipos que iban a bordo de una moto. Me decÃan: ‘Adiós flaquita’, ‘Amiga: te llevamos’. No les hice caso y seguà caminando. De pronto uno de ellos se habÃa bajado de la moto y ya venÃa muy cerca de mÃ, insistiendo. Entonces me abrazó y me dijo: ‘¡Ni la hagas del pedo: Ya chingaste a tu madre!’, al tiempo que me aprisionaba con un cuchillo. Con miedo pero resuelta a dejarme robar le dije: ‘Está bien, toma mi bolsa, llévate mi dinero’. Él contestó: ‘¡eso vale madre: si quisiéramos robarte, ya lo hubiéramos hecho, súbete y no hagas pedos o aquà te carga la chingada!’. Me subieron en medio de ellos, yo iba temblando, pidiéndole a Dios ya terminara esto. Me llevaron a un hotel muy cercano que, ahora sé, se llama el Alcázar. AhÃ, uno de ellos, se quedó y el otro me abrazó con su brazo sobre mi cuello y la mano en el cuchillo, lastimándome. Cuando entramos, él saludó al administrador muy familiarmente y sin problemas, le dijo: ‘¿Qué tranza, carnal?’. -‘Ya sabes a dónde’-, le contestó el encargado. HabÃa también una mujer presente, que más tarde me dirÃa: ‘¡Ya vete pendeja, báñate y vete! ¿Qué le hiciste? él es buena genteâ€. Y asà sin pagar ni hacer ningún trámite, me subió a un cuarto que estaba abierto. Enseguida llegó el hermano y entonces ambos empezaron a golpearme y atacarmeâ€.
Criminalizan a Yakiri La ProcuradurÃa del Distrito Federal emitió una versión distinta criminalizando a Yakiri, la cual ha sido publicada en algunos medios de comunicación. Ante los hechos, se ha creado una petición en lÃnea dirigida a Miguel Ãngel Mancera Espinosa, jefe del gobierno capitalino: “Señor Jefe de Gobierno, Dr. Miguel Ãngel Mancera Espinosa: La Ciudad de México se ha distinguido por tener una polÃtica pionera en el reconocimiento de los Derechos Humanos de las mujeres. Esta es una oportunidad para que su gobierno demuestre que estas leyes y derechos, incluido el derecho a la legÃtima defensa de las mujeres, son reconocidos también en la práctica.
La ProcuradurÃa ha reconocido el derecho a la legÃtima defensa, en múltiples ocasiones cuando los hombres se han defendido hiriendo de muerte, por un robo de automóvil, su reloj o su casa. No permita que una mujer que defendió su vida durante una violación y al ser apuñalada, esté encarcelada.
Rubà salió corriendo del hotel, gritando, semidesnuda y pidiendo ayuda. Logró llegar a una neverÃa donde explicó que acababa de ser violada y pidió apoyo para llamar a la policÃa. Al llegar la policÃa, explicó el ataque al que sobrevivió y realizaron un recorrido en busca del agresor y su cómplice. Localizaron al cómplice, Luis Omar RodrÃguez Anaya. La policÃa lo confrontó y el criminal acusó a la joven de haber matado a su hermano. A pesar de que las fotografÃas y exámenes acreditan las cortaduras profundas, lesiones y graves heridas que sufrió Yakiri durante el ataque, y de que fue ella quien pidió ayuda, la policÃa la detuvo y la remitió a la cárcel, donde se encuentra actualmente.
Su padre comparte relato José Luis Rubio, padre de Yakiri, ha compartido en redes sociales una parte del relato que su hija le dio sobre los hechos: “Cuando salà del metro para dirigirme al Super City, pues habÃa quedado de encontrarme con ella (pareja de la joven), me empezaron a molestar un par de tipos que iban a bordo de una moto. Me decÃan: ‘Adiós flaquita’, ‘Amiga: te llevamos’. No les hice caso y seguà caminando. De pronto uno de ellos se habÃa bajado de la moto y ya venÃa muy cerca de mÃ, insistiendo. Entonces me abrazó y me dijo: ‘¡Ni la hagas del pedo: Ya chingaste a tu madre!’, al tiempo que me aprisionaba con un cuchillo. Con miedo pero resuelta a dejarme robar le dije: ‘Está bien, toma mi bolsa, llévate mi dinero’. Él contestó: ‘¡eso vale madre: si quisiéramos robarte, ya lo hubiéramos hecho, súbete y no hagas pedos o aquà te carga la chingada!’. Me subieron en medio de ellos, yo iba temblando, pidiéndole a Dios ya terminara esto. Me llevaron a un hotel muy cercano que, ahora sé, se llama el Alcázar. AhÃ, uno de ellos, se quedó y el otro me abrazó con su brazo sobre mi cuello y la mano en el cuchillo, lastimándome. Cuando entramos, él saludó al administrador muy familiarmente y sin problemas, le dijo: ‘¿Qué tranza, carnal?’. -‘Ya sabes a dónde’-, le contestó el encargado. HabÃa también una mujer presente, que más tarde me dirÃa: ‘¡Ya vete pendeja, báñate y vete! ¿Qué le hiciste? él es buena genteâ€. Y asà sin pagar ni hacer ningún trámite, me subió a un cuarto que estaba abierto. Enseguida llegó el hermano y entonces ambos empezaron a golpearme y atacarmeâ€.
Criminalizan a Yakiri La ProcuradurÃa del Distrito Federal emitió una versión distinta criminalizando a Yakiri, la cual ha sido publicada en algunos medios de comunicación. Ante los hechos, se ha creado una petición en lÃnea dirigida a Miguel Ãngel Mancera Espinosa, jefe del gobierno capitalino: “Señor Jefe de Gobierno, Dr. Miguel Ãngel Mancera Espinosa: La Ciudad de México se ha distinguido por tener una polÃtica pionera en el reconocimiento de los Derechos Humanos de las mujeres. Esta es una oportunidad para que su gobierno demuestre que estas leyes y derechos, incluido el derecho a la legÃtima defensa de las mujeres, son reconocidos también en la práctica.
La ProcuradurÃa ha reconocido el derecho a la legÃtima defensa, en múltiples ocasiones cuando los hombres se han defendido hiriendo de muerte, por un robo de automóvil, su reloj o su casa. No permita que una mujer que defendió su vida durante una violación y al ser apuñalada, esté encarcelada.