_ El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentó los resultados de la consulta nacional sobre el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), realizada en los 32 estados del país con 30 sectores económicos, el movimiento obrero y el sector agropecuario. El ejercicio reveló un consenso del 78.5% a favor de que el tratado permanezca, calificándolo como positivo para México. La consulta, descrita como la primera de su tamaño en el país, establece un mandato claro para las negociaciones que iniciarán formalmente dentro de ocho días.
Entre las principales conclusiones destaca la petición de perfeccionar el acuerdo, eliminando medidas unilaterales y aranceles fuera de lo previsto en el tratado, como los aplicados bajo las normas 232 o 301. Asimismo, se identificó una preocupación por las asimetrías y la necesidad de un mecanismo laboral. Ebrard subrayó un sentido de urgencia estratégica para avanzar hacia una visión común en Norteamérica que permita competir con economías asiáticas como Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam.
La primera ronda de conversaciones con Estados Unidos se centrará en tres puntos clave definidos tras las consultas: reducir la dependencia regional respecto a otras partes del mundo (ejemplificada con la dependencia del 90% en precursores farmacéuticos), ajustar las reglas de origen para mejorar la competitividad y fortalecer la seguridad económica ante el nuevo escenario geopolítico. El secretario destacó que se llegará a estas discusiones con varios temas resueltos, aunque pendientes quedan asuntos como el acero, la industria automotriz y el arancel del 25% por incumplimiento.
Ebrard detalló que el proceso contará con la asesoría permanente de alrededor de 100 representantes del sector privado (40 participantes directos), agropecuario, movimiento obrero y académico, apoyados por instancias como el INEGI y Banco de México. Anunció además que las conversaciones bilaterales con Canadá comenzarán en mayo. Finalmente, descartó que una revisión anual del tratado sea una salida inteligente frente a la competencia asiática y enfatizó que la integración regional es condición indispensable para la competitividad estadounidense.