Conmemoran el 138 aniversario del natalicio del General Francisco Villa
_ Cuauhtémoc Villa, nieto del caudillo revolucionario, destacó el interés del General Francisco Villa en la educación como vehÃculo de civilización y de progreso
Al pie de su estatua ecuestre, ubicada en el conocido Parque de los Venados, que oficialmente se llama Parque Francisco Villa, se llevó a cabo la mañana de este lunes la conmemoración del 138 aniversario del natalicio del General Doroteo Arango (Francisco Villa), una ceremonia realizada por la SecretarÃa de Cultura de la Ciudad de México y familiares del caudillo.
“Una de las cosas que lamentó siempre el General Francisco Villa fue su falta de instrucción; no obstante, procuró mejorar su educación y para compensar su frustración convirtió en deseo construir escuelas, convencido de que ellas y el trabajo serÃan el vehÃculo civilizador que resolverÃa los problemas de la humanidadâ€, externó Cuauhtémoc Villa Guerrero, nieto del General.
Recordó ante los presentes que quien también fuera conocido como el Centauro del Norte abrió más de 50 escuelas en Chihuahua, donde procuró siempre ayudar a los maestros a quienes guardó un gran respeto. “Ese Villa que poca gente conoce, ese Villa generoso, atento y observador de su épocaâ€, añadió Villa Guerrero en representación de la familia del revolucionario.
Nacido el 5 de Junio de 1878 en RÃo Grande, Durango, Doroteo Arango Arámbula cambió su destino al enfrentar a uno de los hijos de la familia López Negrete que intentó raptar a su hermana Martina, por lo que huyó a la sierra, donde comenzó a utilizar el pseudónimo de Pancho Villa, en memoria de su abuelo Jesús Villa.
Ramón Lépez Vela, director de Cultura CÃvica de la SecretarÃa de Cultura capitalina, destacó ante miembros de la familia del revolucionario, como Octavio, Francisco, MartÃn, Tomás y AgustÃn Villa, asà como Jesús Zapata, representante de la familia de Emiliano Zapata, el espÃritu mÃtico del también conocido como El brazo armado de la Revolución y su importante incursión en la Revolución Mexicana.
“La imagen de Pancho Villa a lo largo de la historia ha oscilado entre el mito y la realidad. Hay quienes lo consideran un héroe y hay quienes le dan trato de bandolero, pero como bien lo decÃa el propio Villa ‘La historia de mi vida se tendrá que contar de distintas maneras’. A pesar de las controversias, sin su decidida participación militar, la lucha revolucionaria no podrÃa entenderse sin la caÃda de los gobiernos dictatoriales de Porfirio DÃaz y Victoriano Huertaâ€, explicó Lépez Vela.
En 1914 Francisco Villa efectuó la toma de Zacatecas, que se tradujo en la renuncia y exilio de Victoriano Huerta; para 1916 atacó a Estados Unidos e invadió Columbus, Nuevo México, por lo que encabezó la lista de los hombres más buscados, cuando soldados norteamericanos emprendieron, al mando del general Pershing, la infructuosa búsqueda de villistas en territorio mexicano, conocida como la Expedición Punitiva.
Lépez Vela enfatizó que la importancia del Centauro del Norte no se redujo sólo a sus victorias en el campo de batalla, al mando del numeroso y famoso ejército La División del Norte, con quien tomó Torreón, Chihuahua, Ciudad Juárez y Tierra Blanca, “se le reconoce como un revolucionario social, debido a que luchó siempre a favor de los pobres, aprendió a leer y escribir ya adulto y con su lucha logró colocar en la balanza polÃtica el reconocimiento de los pobres en la Constitución de 1917â€.
Francisco Villa fue asesinado en una emboscada en Parral, Chihuahua, el 20 de julio de 1923, lugar donde sus restos permanecieron hasta 1976, año en que fueron trasladados al Monumento a la Revolución Mexicana, en la Ciudad de México.
Para dar inicio y al término de la ceremonia cÃvica, los asistentes realizaron los respectivos Honores a la Bandera y durante el homenaje el Grupo de PoesÃa Coral Dorados interpretó a viva voz algunos fragmentos de corridos de Pancho Villa, asà como la Expedición Punitiva parte I y II y el Himno Nacional a cargo del Coro de la Ciudad de México, bajo la dirección del maestro Aquiles Morales. Los miembros del presÃdium colocaron una ofrenda floral al pie de la estatua ecuestre realizada por Julián MartÃnez Sotos
Al acto acudió también el doctor Felipe Ãvila Espinosa, director adjunto de Servicios Históricos del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones en México; Bertha MarÃa Bilbao González, en representación de Ricardo MejÃa Borja, representante del gobierno del estado de Chihuahua en la Ciudad de México; Fabiola Rivas Bermúdez, en representación de Ricardo Navarrete Reyes, representante del gobierno del estado de Durango en la Ciudad, asà como José Reyes, presidente del Motoclub Los Dorados de Villa y Eduardo Navarro Padilla, presidente del Frente Popular Francisco Villa México Siglo XXI.
Al pie de su estatua ecuestre, ubicada en el conocido Parque de los Venados, que oficialmente se llama Parque Francisco Villa, se llevó a cabo la mañana de este lunes la conmemoración del 138 aniversario del natalicio del General Doroteo Arango (Francisco Villa), una ceremonia realizada por la SecretarÃa de Cultura de la Ciudad de México y familiares del caudillo.
“Una de las cosas que lamentó siempre el General Francisco Villa fue su falta de instrucción; no obstante, procuró mejorar su educación y para compensar su frustración convirtió en deseo construir escuelas, convencido de que ellas y el trabajo serÃan el vehÃculo civilizador que resolverÃa los problemas de la humanidadâ€, externó Cuauhtémoc Villa Guerrero, nieto del General.
Recordó ante los presentes que quien también fuera conocido como el Centauro del Norte abrió más de 50 escuelas en Chihuahua, donde procuró siempre ayudar a los maestros a quienes guardó un gran respeto. “Ese Villa que poca gente conoce, ese Villa generoso, atento y observador de su épocaâ€, añadió Villa Guerrero en representación de la familia del revolucionario.
Nacido el 5 de Junio de 1878 en RÃo Grande, Durango, Doroteo Arango Arámbula cambió su destino al enfrentar a uno de los hijos de la familia López Negrete que intentó raptar a su hermana Martina, por lo que huyó a la sierra, donde comenzó a utilizar el pseudónimo de Pancho Villa, en memoria de su abuelo Jesús Villa.
Ramón Lépez Vela, director de Cultura CÃvica de la SecretarÃa de Cultura capitalina, destacó ante miembros de la familia del revolucionario, como Octavio, Francisco, MartÃn, Tomás y AgustÃn Villa, asà como Jesús Zapata, representante de la familia de Emiliano Zapata, el espÃritu mÃtico del también conocido como El brazo armado de la Revolución y su importante incursión en la Revolución Mexicana.
“La imagen de Pancho Villa a lo largo de la historia ha oscilado entre el mito y la realidad. Hay quienes lo consideran un héroe y hay quienes le dan trato de bandolero, pero como bien lo decÃa el propio Villa ‘La historia de mi vida se tendrá que contar de distintas maneras’. A pesar de las controversias, sin su decidida participación militar, la lucha revolucionaria no podrÃa entenderse sin la caÃda de los gobiernos dictatoriales de Porfirio DÃaz y Victoriano Huertaâ€, explicó Lépez Vela.
En 1914 Francisco Villa efectuó la toma de Zacatecas, que se tradujo en la renuncia y exilio de Victoriano Huerta; para 1916 atacó a Estados Unidos e invadió Columbus, Nuevo México, por lo que encabezó la lista de los hombres más buscados, cuando soldados norteamericanos emprendieron, al mando del general Pershing, la infructuosa búsqueda de villistas en territorio mexicano, conocida como la Expedición Punitiva.
Lépez Vela enfatizó que la importancia del Centauro del Norte no se redujo sólo a sus victorias en el campo de batalla, al mando del numeroso y famoso ejército La División del Norte, con quien tomó Torreón, Chihuahua, Ciudad Juárez y Tierra Blanca, “se le reconoce como un revolucionario social, debido a que luchó siempre a favor de los pobres, aprendió a leer y escribir ya adulto y con su lucha logró colocar en la balanza polÃtica el reconocimiento de los pobres en la Constitución de 1917â€.
Francisco Villa fue asesinado en una emboscada en Parral, Chihuahua, el 20 de julio de 1923, lugar donde sus restos permanecieron hasta 1976, año en que fueron trasladados al Monumento a la Revolución Mexicana, en la Ciudad de México.
Para dar inicio y al término de la ceremonia cÃvica, los asistentes realizaron los respectivos Honores a la Bandera y durante el homenaje el Grupo de PoesÃa Coral Dorados interpretó a viva voz algunos fragmentos de corridos de Pancho Villa, asà como la Expedición Punitiva parte I y II y el Himno Nacional a cargo del Coro de la Ciudad de México, bajo la dirección del maestro Aquiles Morales. Los miembros del presÃdium colocaron una ofrenda floral al pie de la estatua ecuestre realizada por Julián MartÃnez Sotos
Al acto acudió también el doctor Felipe Ãvila Espinosa, director adjunto de Servicios Históricos del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones en México; Bertha MarÃa Bilbao González, en representación de Ricardo MejÃa Borja, representante del gobierno del estado de Chihuahua en la Ciudad de México; Fabiola Rivas Bermúdez, en representación de Ricardo Navarrete Reyes, representante del gobierno del estado de Durango en la Ciudad, asà como José Reyes, presidente del Motoclub Los Dorados de Villa y Eduardo Navarro Padilla, presidente del Frente Popular Francisco Villa México Siglo XXI.