- El Secretario de Cultura de la Ciudad de México participó en el homenaje por el centenario del natalicio del autor mexicano que se le rindió en el Faro Tláhuac y al que asistió David Huerta, hijo del escritor, entre otros poetas

- Además de una mesa redonda sobre la obra de Huerta, se leyeron versos, se presentó una puesta en escena y se inauguró una exposición basada en sus poemas



Como el poeta del “Absoluto Amor” recordaron a Efraín Huerta (1914-2014) durante el homenaje que se le rindió en la Fábrica de Artes y Oficios (Faro) Tláhuac, por el centenario de su natalicio, y al que asistieron los poetas Eduardo Vázquez Martín, Secretario de Cultura de la Ciudad de México; David Huerta, hijo del escritor; así como Carlos López, Miguel Ángel Godínez y Andrés Cisneros.

El evento de este sábado, se realizó como parte del proyecto que inició en noviembre por los Círculos de Lectura de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y la Red de Faros del Distrito Federal, en el que se promovió la obra del autor de origen guanajuatense.

“Huerta es el gran amante de la ciudad, aunque su amor no es sencillo sino conflictivo, real, porque no es el amante que sólo cuenta los rasgos de la belleza de lo que ama, sino un amante que confronta, que quiere y que odia”, resaltó Eduardo Vázquez Martín durante su participación en la mesa redonda Efraín Huerta a 100 años de su natalicio y la repercusión de su obra poética.

El Secretario de Cultura capitalino consideró que esa característica lo hace un poeta sin el cual es difícil entender nuestra ciudad, ya que todos sus habitantes comparten esa relación de amor y odio hacia ésta.

Asimismo, manifestó que Efraín Huerta es un poeta de registros muy amplios, porque lo mismo va de una poesía del desaliento, a la de la patria, que a la festividad. Al tiempo que aseveró que su poesía era una irrupción de alegría, de gracia, de humor inteligente, ácido, en medio de la solemnidad de la poesía mexicana de su época.

“Reunirnos alrededor de Efraín es reunirnos para revisar todas las emociones que un poeta en la poesía puede contener, como una forma de convocarnos a la alegría, a la risa, a la ironía, desde luego al amor sincero y desgarrado a la patria, al conocimiento y amor al país, a ese absoluto amor contenido en la poesía de Efraín Huerta”, compartió.

A su vez, el músico y poeta Miguel Ángel Godínez recordó que cuando conoció la poesía de Efraín Huerta lo que más le llamó la atención fue su lenguaje, “juegos de palabras inscritos en el habla popular”, aunque aclaró que no se trataba de un humorista sino de un poeta que daba en el corazón humano, en sus alegrías y pesares más profundos.

Carlos López señaló que desde los primeros versos de Efraín Huerta publicados en Absoluto Amor, se puede sentir que están llenos de aire, que nada detiene su impulso aunque estén dentro de cierta métrica.

“Huerta no pone límites a su ritmo y nos comparte un universo próximo en el que es posible identificarse, porque están los personajes de la cotidianeidad, la contradictoria relación con la ciudad y la imagen de lo femenino como una presencia continua”, dijo.

A estas apreciaciones se sumó Andrés Cisneros, quien además resaltó la labor, poco conocida, que Huerta realizó como promotor de otros poetas, de quienes escribió en muchas de sus obras y sin lo cual, expuso, no se sabría casi nada de ellos.

En su oportunidad, el también poeta David Huerta e hijo del autor guanajuatense indicó que además del centenario por el natalicio de Efraín Huerta, en 2014 se cumplen 70 años de la publicación de su libro de poesía más importante: Los hombres del alba.

En este sentido, consideró que no pudo haber sido más justo un homenaje al poeta del alba en la ciudad, que precisamente en el Faro Tláhuac, ubicado al Oriente de la Ciudad de México, que es el lugar del amanecer, del alba.

David Huerta calificó el homenaje como “totalmente original”, en el que participó una parte considerable de la comunidad de la zona y el cual le hubiera resultado enormemente satisfactorio a su padre, aunque dijo que Efraín Huerta se hubiera burlado de él mismo, porque “era un hombre que solía no tomarse en serio, sabía vivir con soltura y aplicar su sentido del humor a él mismo”, sostuvo.

El programa en honor a Efraín Huerta continuó con la premiación del certamen de poesía “Absoluto Amor”, convocado por Faro Tláhuac, en el que resultó ganador Daniel Santiago Zúñiga Flores, quien fue galardonado con la publicación de su poema Cuento para antes de despertar en la edición conmemorativa 100 años del natalicio del poeta Efraín Huerta de la gaceta Río Arriba; así como con un kit de libros y una constancia que le fue entregada de manos de David Huerta.

Enseguida, integrantes de los Círculos de Lectura de la UACM en los Faros (de Oriente, Milpa Alta, Tláhuac e Indios Verdes) leyeron obras de Efraín Huerta. Mientras que la compañía de teatro Tezonclown, integrada por alumnos de la UACM, presentó una puesta escénica basada en poemas de Huerta.

La ceremonia terminó con la inauguración de la exposición Un cocodrilo aletargado que incluye diversas piezas basadas en Huerta, elaboradas en los talleres de Faro Tláhuac, y con la presentación del grupo musical Son 04 del Colegio de Bachilleres 4.