Las campesinas y campesinos del programa Sembrando Vida cosechan anualmente más de 264 mil toneladas de maíz, destinadas al autoconsumo familiar y a la venta local, informó la Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural de la Secretaría de Bienestar. La cifra toma como referencia la cosecha de 2025, cuando se obtuvieron 264 millones 2 mil 885 kilogramos de maíz en 211 mil 640 hectáreas de milpa.

La producción permite que las familias cuenten con alimento propio y que los excedentes generen ingresos en las comunidades. En las parcelas del programa, la milpa forma parte de sistemas agroforestales como la Milpa Intercalada con Árboles Frutales, donde además de maíz se obtienen granos básicos, hortalizas y frutas de temporada, lo que diversifica la alimentación de las familias y mejora el aprovechamiento de la tierra.

Del total de parcelas, en el 72 por ciento se cultiva maíz criollo; en el 8 por ciento, maíz híbrido, y en el 20 por ciento se siembran ambos tipos. El cuidado de las semillas criollas y nativas conserva la diversidad genética del maíz, sus adaptaciones a cada territorio, sabores y formas de cultivo, lo que contribuye a la soberanía alimentaria, según la dependencia.

Las Comunidades de Aprendizaje Campesino son la base de esta organización, donde sembradoras y sembradores intercambian conocimientos, planean sus cultivos, comparten prácticas agroecológicas y acuerdan cómo destinar parte de la cosecha a la alimentación y otra a la venta directa.

Para aumentar la producción de maíz nativo, Sembrando Vida contempla 195 Parcelas de Aprendizaje Agroecológico Comunitario en 200 hectáreas, con la participación de 4 mil 800 sembradoras y sembradores. Con 11 millones de pesos de recurso dispersado, estas parcelas incorporan manejo agroecológico y mejoramiento genético participativo, con la meta de incrementar 20 por ciento su rendimiento.

La producción de maíz en Sembrando Vida, de acuerdo con la Subsecretaría, muestra que la seguridad alimentaria comienza en las parcelas: cuando las familias campesinas producen para alimentarse, conservan sus semillas y comercializan sus excedentes, se construye justicia para el campo mexicano.