Con una partida de ajedrez de integrantes de la comunidad de la Facultad de Ciencias contra uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos, Garry Kasparov, la entidad universitaria continuó los festejos por su 75 aniversario.

El Auditorio Alberto Barajas fue el escenario donde los jóvenes emplearon sus dispositivos electrónicos de manera simultánea para hacer frente al célebre contrincante ruso.

En silencio, los retadores observaron cada movimiento del campeón mundial, quien nunca dejó de mirar el tablero ni de apoyar la cabeza en sus brazos al meditar su siguiente movimiento.

El ganador

Al final de la partida, el tablero proyectado en una pantalla sugirió a la comunidad de la Facultad de Ciencias abandonar la contienda y la mayoría decidió que era lo mejor, con lo que el ganador fue Garry.

Antes del duelo, el ajedrecista refirió que es notable el interés y gusto en el país por esta actividad, por lo que eligió a la Ciudad de México como sede oficial de la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica.

Con modestia comentó que ya se ha retirado de los campeonatos y torneos, “pero me invitaron a jugar con ustedes. Siempre tengo miedo de la sabiduría de las masas porque el ajedrez es algo individual; espero expresar mis capacidades a un nivel decente y no desilusionarlos”.

Sobre la iniciativa añadió: “Estamos a punto de iniciar una cooperación productiva. Instalar la fundación en esta ciudad significa que se realizarán enormes programas en esta urbe y, por supuesto, la Universidad Nacional tendrá un papel fundamental en la expansión del ajedrez en Latinoamérica”.

La UNAM siempre ha estado interesada en promover este juego por los beneficios que reporta a la educación. La tecnología ofrece mayores posibilidades de interactuar no sólo en el ámbito personal, sino también en Internet, por medio de redes sociales, y esto me hace sentir optimista sobre el futuro del ajedrez, indicó.

Destacó que el juego-ciencia es útil no sólo como pasatiempo, sino que además ayuda a tomar mejores decisiones y a ser más competitivo intelectualmente.