Aprender del pasado para evitar una nueva era totalitaria
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Con el propósito de conocer diferentes visiones sobre el populismo -fenómeno polÃtico y social que ocupa a todos en la realidad polÃtica de América Latina-, la Comisión de Relaciones Exteriores, América Latina y el Caribe, realizó el panel “Populismo: Una visión Globalâ€, en el Senado de la República.
La senadora MarÃa del Pilar Ortega MartÃnez, del Partido Acción Nacional, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, América Latina, señaló que algunos defensores del concepto de populismo, lo identifican como un sistema enfocado primordialmente en la base social, en el que se priorizan las decisiones que benefician a un sector desfavorecido económica y socialmente.
En tanto que para otros, el populismo es la culminación de medidas populares generadas a través de obras o subsidios “poco efectivas para generar crecimiento y desarrollo a mediano y largo plazoâ€.
En su ponencia, Florian Hartleb, coordinador de PolÃtica Partidaria y Análisis de PolÃticas de la Fundación Konrad Adenauer, BerlÃn, apuntó que para evitar una nueva era totalitaria es necesario aprender del pasado y construir un buen sistema polÃtico, con separación de los poderes y protección de la Constitución en el que participe la sociedad civil.
“Necesitamos un movimiento de base en la sociedad civil y los populistas, pues al ver la historia no fueron tan malos en la idea de integrar a personas que estaban excluidasâ€, argumentó.
Reconoció que en América Latina el populismo tiene mucho que ver con la cuestión social y que en la mayorÃa de los casos viene de arriba, con los caudillos. En tanto que en Europa el lÃder populista tiene una relación especial con los medios de comunicación, “una conexión especialâ€.
Florian Hartleb también expresó que pese a que los populistas llegaron para quedarse en la polÃtica, “seguimos distantes de la situación en América Latina en el sentido de que el populismo en Europa en la mayorÃa de los casos es de oposiciónâ€.
En tanto, Rodrigo Iván Cortés, director de Sinergia Internacional México, reconoció que en la teorÃa populista se apela al pueblo y por lo tanto, una acción será legÃtima si tiene el aval del pueblo a través de sus representantes, para la seguridad y salud de la población.
Asimismo, detalló que desde la perspectiva de la teorÃa polÃtica, indicó, la relación gobernante-gobernado puede adquirir una connotación positiva o negativa.
En América Latina, dijo, los gobiernos pueden ser populistas en una acepción negativa y, entonces, se pueden ubicar las dictaduras tanto de derecha como de izquierda que oprimen al pueblo y dicen “yo gobierno para el bien del pueblo†pero terminan subordinando y disminuyendo cualquier otra entidad pública, subordinándolo todo a quien se dice la encarnación misma del pueblo.
Con el propósito de conocer diferentes visiones sobre el populismo -fenómeno polÃtico y social que ocupa a todos en la realidad polÃtica de América Latina-, la Comisión de Relaciones Exteriores, América Latina y el Caribe, realizó el panel “Populismo: Una visión Globalâ€, en el Senado de la República.
La senadora MarÃa del Pilar Ortega MartÃnez, del Partido Acción Nacional, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, América Latina, señaló que algunos defensores del concepto de populismo, lo identifican como un sistema enfocado primordialmente en la base social, en el que se priorizan las decisiones que benefician a un sector desfavorecido económica y socialmente.
En tanto que para otros, el populismo es la culminación de medidas populares generadas a través de obras o subsidios “poco efectivas para generar crecimiento y desarrollo a mediano y largo plazoâ€.
En su ponencia, Florian Hartleb, coordinador de PolÃtica Partidaria y Análisis de PolÃticas de la Fundación Konrad Adenauer, BerlÃn, apuntó que para evitar una nueva era totalitaria es necesario aprender del pasado y construir un buen sistema polÃtico, con separación de los poderes y protección de la Constitución en el que participe la sociedad civil.
“Necesitamos un movimiento de base en la sociedad civil y los populistas, pues al ver la historia no fueron tan malos en la idea de integrar a personas que estaban excluidasâ€, argumentó.
Reconoció que en América Latina el populismo tiene mucho que ver con la cuestión social y que en la mayorÃa de los casos viene de arriba, con los caudillos. En tanto que en Europa el lÃder populista tiene una relación especial con los medios de comunicación, “una conexión especialâ€.
Florian Hartleb también expresó que pese a que los populistas llegaron para quedarse en la polÃtica, “seguimos distantes de la situación en América Latina en el sentido de que el populismo en Europa en la mayorÃa de los casos es de oposiciónâ€.
En tanto, Rodrigo Iván Cortés, director de Sinergia Internacional México, reconoció que en la teorÃa populista se apela al pueblo y por lo tanto, una acción será legÃtima si tiene el aval del pueblo a través de sus representantes, para la seguridad y salud de la población.
Asimismo, detalló que desde la perspectiva de la teorÃa polÃtica, indicó, la relación gobernante-gobernado puede adquirir una connotación positiva o negativa.
En América Latina, dijo, los gobiernos pueden ser populistas en una acepción negativa y, entonces, se pueden ubicar las dictaduras tanto de derecha como de izquierda que oprimen al pueblo y dicen “yo gobierno para el bien del pueblo†pero terminan subordinando y disminuyendo cualquier otra entidad pública, subordinándolo todo a quien se dice la encarnación misma del pueblo.