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Lucha libre y momias despiden la exposición más exitosa en los 90 años del Museo de El Carmen
nacional - 2019-06-28
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Lucha libre y momias despiden la exposición más exitosa en los 90 años del Museo de El Carmen


La exhibición Momias. Ilusiones de vida eterna ha recibido más de 24 mil visitantes; este domingo 30 de junio llega a su fin.

Para despedir los cuerpos momificados, llegaron luchadores del CMLL, personajes que la cinematografía mexicana inmortalizó al lado de las momias.


A punto de cumplir 90 años, el Museo de El Carmen, ubicado en el antiguo barrio de San Ángel, montó la exhibición más visitada en su historia: Momias. Ilusiones de vida eterna, que en seis meses de presentación recibió a más de 24 mil personas.

Como preámbulo a su finalización —el próximo 30 de junio—, celebró una tarde de encuentro con una expresión del patrimonio inmaterial de la Ciudad de México que la cinematografía de la década de 1970 vinculó con las momias y, en especial, se inspiró con las que hay en la capilla mortuoria de este recinto museístico: la lucha libre mexicana.

Las actividades iniciaron en el auditorio del museo, donde el público escuchó las palabras de Eva Ayala Canseco, directora del recinto, quien leyó una semblanza del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), coorganizador del evento, el cual “ha sido y es un pilar para la lucha libre en México, con sede en la colonia Doctores donde, desde 1929, ha impulsado la carrera de varias estrellas de este deporte, ha formado a muchos campeones y en su ring han caído importantes máscaras y cabelleras, forjando así una tradición comunitaria”.

“Quien ha ido a las luchas reconoce elementos propios: cómo se hace una plancha, una llave, las patadas voladoras, la toalla enredada en el cuello…”, dijo Hugo Monroy, encargado de Medios y Relaciones Públicas del CMLL, al tiempo de recordar que la lucha libre nació como deporte en Estados Unidos, pero es en México donde se le han dado características que la hacen única a nivel mundial: elementos estéticos, culturales y de lenguaje por los cuales ha sido reconocida como patrimonio intangible de la Ciudad de México.

Monroy destacó que fue Gonzalo Avendaño el creador de una escuela mexicana de lucha libre e impulsor de mucho talento, desde las primeras grandes figuras como El Murciélago Velázquez (activo de 1938 a 1956), proveniente de las zonas rurales del país y que recién llegado a la Ciudad de México fue apedreado por robar libros en calles cercanas a la Arena Coliseo, lugar donde años después haría vibrar a la gente. Luego siguieron las generaciones de estrellas hasta hoy reconocidas como El Santo y Blue Demon.

Cuando el luchador Retro tomó la palabra, el público estalló en aplausos. El también historiador dijo que para entender lo grande que llegó a ser la lucha libre mexicana y el cine de luchadores hay que remitirse a finales de la década de 1940 y principios de 1950, cuando ocurrió el llamado “Milagro mexicano”, relacionado con el crecimiento económico derivado de la Segunda Guerra Mundial; entonces surge El Santo, el “Enmascarado de Plata”, un luchador cien por ciento mexicano y un superhéroe de carne y hueso, a diferencia de Superman, Batman o Spiderman que son personajes interpretados por un actor.

“A El Santo lo podías mirar en la pantalla o en una arena y saludarlo, y decir realmente existe”, dijo Retro tras destacar que el “Enmascarado de Plata” dio pie al cine de luchadores, hoy cine de culto, y cambió la mentalidad del mexicano al comunicarle que podía ser un triunfador; además se adelantó a su época con detalles como hablar a través del reloj o hacer video llamadas por la televisión, algo que hoy puede parecer normal pero hace 70 años era increíble. El Santo cambió la mentalidad del mexicano y rompió barreras a través de la lucha libre”.

En su intervención, Iván Olguín, jefe de Difusión Cultural del museo, dijo que “si nos basáramos en los filmes para definir lo que es una momia, pensaríamos que son entes poseídos por espíritus malignos y dotados de una fuerza sobrenatural, características obviamente fantásticas. Sin embargo, gracias a las disciplinas antropológicas sabemos que una momia es un objeto cultural del cual podemos obtener datos interesantes sobre nuestra historia”.

No obstante, añadió, los guiones fílmicos mezclaron elementos de terror gótico y ciencia ficción en el cine de lucha libre, que por su bajo presupuesto y lo ilógico de sus relatos, hizo que algunos críticos las clasificaran como comedias, aunque después, ciertos círculos europeos las catalogaron como parte del “cine surrealista mexicano”.

Terminada la conferencia, tomó la escena la teatralidad cuando una menuda luchadora vestida de azul eléctrico saltó entre el público, desde la parte de atrás del auditorio lleno, y comenzó hacer pequeñas maromas por el pasillo de acceso a butacas para conducir, de manera ordenada a la gente, hasta la escenografía de un ring, montada en el Patio de Estudiantes, donde fueron llamados uno a uno, las y los portadores de máscaras para intercambiar un diálogo con sus seguidores.

Uno… dos… tres… la primera fue Maligna, quien parecía la más ruda y mostró clara ventaja sobre el público masculino. Dijo ser miembro de una familia de Saltillo, Coahuila, dedicada a la lucha libre, a quienes ella les ha diseñado sus máscaras, todas de personajes maléficos; le siguió el técnico Retro, luego Guerrero Maya Jr. y la dulce Saneli, quienes respondieron a la curiosidad de su público.

La gente se tomó fotografías con los cuatro enmascarados, los primeros fueron los niños. Junto al ring, otra escenografía mostraba las imágenes de grandes dimensiones de tres momias, enmarcadas por una cortina de terciopelo carmesí, ahí también los asistentes se fotografiaron. Fue una Noche de Museos entre momias, luchadores y palomitas de maíz.

A tres días de que el acervo de momias regrese a las bóvedas del Museo Nacional de Antropología para su conservación en condiciones adecuadas, la exposición está por recibir al visitante 24 mil 500, “es ya la exposición más visitada del museo, que está a punto de cumplir 90 años”, dijo Eva Ayala Canseco.

La directora del recinto comentó que se decidió organizar una convivencia entre el público y los luchadores, porque los 13 cuerpos momificados que se exhiben de manera permanente en el Museo de El Carmen inspiraron algunas de las películas de luchadores, y se quiso dar espacio a esa expresión del patrimonio intangible de la Ciudad de México que ha dado fama a las momias como inspiradoras de fantasía.

Pero más allá de la imaginación son acervos culturales que guardan importante información biológica y cultural y, “antes que nada, son restos de lo que fue un ser humano, la cáscara de lo que somos, personas que vivieron en otro tiempo y hoy merecen todo nuestro respeto, y la mejor forma de otorgárselos es con un tratamiento científico integral que explique su historia, un análisis biológico a través de la antropología física y su restauración”, comentó.

“Por eso —agregó Eva Canseco—, en el Museo de El Carmen seguimos trabajando con el acervo de 13 cuerpos momificados, la mayoría exhibidos en la capilla mortuoria del ex convento carmelita, cuya construcción inició en 1615”. Explicó que recientemente se cambió la posición en la que se exhibían los cuerpos, históricamente estaban de pie, lo cual es dañino para su preservación, se acomodaron con orientación especial, como si estuvieran recostadas, y se les colocaron aparatos que controlan temperatura, humedad y que purifican el aire.

Asimismo, para mejorar la museografía del espacio donde se exhiben fueron cambiadas las tarimas de madera que tenían 30 años, por otras de acrílico que ahora permiten observar el piso histórico de la capilla, que data del siglo XVII.

La exposición Momias. Ilusiones de vida eterna se puede visitar hasta el próximo domingo 30 de junio, día en que la entrada es gratuita; viernes y sábado no pagan entrada los menores de 12 y mayores de 60 años, estudiantes, ni maestros. El Museo de El Carmen se ubica en avenida Revolución 4 y 5, San Ángel. Horario: 10:00 a 17:00 horas.


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