Señala Unicef que en México uno de cada 5 niños trabaja en el país
_ La sociedad contribuye a negar la existencia del trabajo infantil.
El Sistema DIF Morelos otorga becas educativas para infantes en riesgo.
La sociedad, justificando la situación económica del paÃs, ha invisibilizado el problema del trabajo infantil, lo cual ha permitido que, desde temprana edad, niñas y niños tengan que dejar los estudios para ayudar con los gastos del hogar.
En resumen esta es la realidad en la que viven miles de niñas, niños y adolescentes, señala MarÃa Herlinda Suárez Zozaya, investigadora académica del Centro Regional de Investigaciones CRIM de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, y ponente en foro “Para erradicar el trabajo infantil", organizado por el Sistema DIF Morelos, donde también participó el DIF Nacional y la Red de Derechos Humanos de los Niños, REDIM.
Iván es la historia de uno de estos miles de trabajadores infantiles. Tiene 12 años y es originario de Cuautla, recuerda haber dejado la escuela a los ocho para ayudar a sus tres hermanos y a madre.
“Ya no le alcanzaba para mandarme a la escuela y darnos de comer, por eso me dijo 'debes salirte para ayudarme'".
Un vecino le sugirió a trabajar tirando basura en el mercado de esa localidad; de esta manera inició su vida laboral.
“Tirando basura me ganaba entre 50 y 70 pesos al dÃa, empezaba desde las siete treinta de la mañana hasta las seis, recolectando basura y llevándola a los contenedoresâ€, detalla.
Trabajó cerca de un año, pero lo que ganaba era insuficiente, asà que por invitación de un amigo se volvió limpiaparabrisas, “me dijo: puedes ganar más y me fui con él, agrega.
Iván ahora gana un aproximado de 150 pesos, “a veces más; en ocasiones menosâ€. Del total que percibe al dÃa, ocupa 30 o 40 pesos para su comida y un refresco, el resto lo entrega a su madre para los gastos de su casa.
Iván, asegura: “no es malo trabajar, sà es necesario ayudar en la casa, pero sà me gustarÃa volver a estudiar, pero debo tener dinero y trabajar para conseguirloâ€.
Trabajo fantasma
Iraq Omar RodrÃguez Velasco, Subdirector de Difusión y Capacitación de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Nacional, apunta que el trabajo infantil es un problema profundo y lamenta que, la falta de participación de la ciudadanÃa, se ha convertido en un problema caótico.
“En el paÃs, tenemos registrados dos millones y medio de niños trabajando, sólo el 49% son remunerados, el otro porcentaje pertenece a un ámbito laboral fantasmaâ€.
Conforme a la norma nacional vigente el trabajo remunerado o reconocido son aquellos oficios relacionados con servicios generales como recolección de basura, ventas, estibadores y ayudantes en comercios. Las actividades que se desarrollan en las calles como los conocidos "limpiaparabrisas" o vendedores en cruceros, están prohibidas.
Ilegal
MarÃa Herlinda Suárez Zozaya investigadora del CRIM-UNAM, asegura que en México, al permitir que el trabajo infantil exista, la sociedad se ha desarrollado dentro de la ilegalidad.
“El trabajo infantil es el indicador más claro de lo que está pasando en el paÃs, hace más de cien años que está prohibido, pero los niños siguen trabajando en esta situación de ilegalidad… sà tú desde pequeño estás en el ámbito de lo no legal, de lo ilegitimo, se convierte en algo natural la construcción de la ilegalidadâ€, expresa.
El trabajo infantil es un problema social y la sociedad niega conocer a niñas, niños o adolescentes que trabajen, además de no querer involucrarse, señala.
“En una investigación que hicimos al preguntar si conocÃan algún niño que trabaje, la mayorÃa respondÃan que no, eso nos indica queremos invisibilizar el problema. Mientras no tengamos los adultos una cultura de cuidado va a ser muy difÃcil erradicar el problema, yo por eso empezarÃa por supuesto a ir conquistando asuntos de la niñez, tal como se ha trabajado en DIF Morelosâ€, señala Suárez Zozaya.
La académica subraya que acciones como las implementadas por DIF Morelos focalizadas en estrategias para atender a la infancia, como es la educación, dignificando la atención de niñas y niños en albergues, además de otorgar becas educativas a niños en riesgo de deserción escolar, son algunas de las medidas que se deben de implementar.
¿Beca Educativa
Alma Delia BenÃtez Arce, responsable estatal de los programas del Buen Trato y Salud del Niño, explicó que en el foro la forma que trabaja con los municipios, al ser ellos el primer filtro en detectar riesgo de deserción escolar por trabajo infantil.
“Ellos son quienes se acercan a esos infantes que trabajan en cruceros, mercados, centros comerciales, jornaleros, entre otros, y a sus padres o tutores para conocer la razón por la que laboran y ver sà está en riesgo de dejar de estudiarâ€.
Al detectar que están en riesgo, dan parte al Sistema DIF Morelos para que investigue; si la razón es económica, se le otorga un apoyo.
“La beca educativa son tres mil pesos para niñas y niños en edad escolar de los niveles de primaria y hasta 2º de secundariaâ€, apunta.
En el 2015 el DIF Morelos entregó 553 becas, con un monto de inversión de un millón 659 mil pesos; 459 mil pesos equivalentes a 153 becas fueron de recursos federales y un millón 200 mil pesos, 400 becas, otorgados por el estado.
El Sistema DIF Morelos otorga becas educativas para infantes en riesgo.
La sociedad, justificando la situación económica del paÃs, ha invisibilizado el problema del trabajo infantil, lo cual ha permitido que, desde temprana edad, niñas y niños tengan que dejar los estudios para ayudar con los gastos del hogar.
En resumen esta es la realidad en la que viven miles de niñas, niños y adolescentes, señala MarÃa Herlinda Suárez Zozaya, investigadora académica del Centro Regional de Investigaciones CRIM de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, y ponente en foro “Para erradicar el trabajo infantil", organizado por el Sistema DIF Morelos, donde también participó el DIF Nacional y la Red de Derechos Humanos de los Niños, REDIM.
Iván es la historia de uno de estos miles de trabajadores infantiles. Tiene 12 años y es originario de Cuautla, recuerda haber dejado la escuela a los ocho para ayudar a sus tres hermanos y a madre.
“Ya no le alcanzaba para mandarme a la escuela y darnos de comer, por eso me dijo 'debes salirte para ayudarme'".
Un vecino le sugirió a trabajar tirando basura en el mercado de esa localidad; de esta manera inició su vida laboral.
“Tirando basura me ganaba entre 50 y 70 pesos al dÃa, empezaba desde las siete treinta de la mañana hasta las seis, recolectando basura y llevándola a los contenedoresâ€, detalla.
Trabajó cerca de un año, pero lo que ganaba era insuficiente, asà que por invitación de un amigo se volvió limpiaparabrisas, “me dijo: puedes ganar más y me fui con él, agrega.
Iván ahora gana un aproximado de 150 pesos, “a veces más; en ocasiones menosâ€. Del total que percibe al dÃa, ocupa 30 o 40 pesos para su comida y un refresco, el resto lo entrega a su madre para los gastos de su casa.
Iván, asegura: “no es malo trabajar, sà es necesario ayudar en la casa, pero sà me gustarÃa volver a estudiar, pero debo tener dinero y trabajar para conseguirloâ€.
Trabajo fantasma
Iraq Omar RodrÃguez Velasco, Subdirector de Difusión y Capacitación de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Nacional, apunta que el trabajo infantil es un problema profundo y lamenta que, la falta de participación de la ciudadanÃa, se ha convertido en un problema caótico.
“En el paÃs, tenemos registrados dos millones y medio de niños trabajando, sólo el 49% son remunerados, el otro porcentaje pertenece a un ámbito laboral fantasmaâ€.
Conforme a la norma nacional vigente el trabajo remunerado o reconocido son aquellos oficios relacionados con servicios generales como recolección de basura, ventas, estibadores y ayudantes en comercios. Las actividades que se desarrollan en las calles como los conocidos "limpiaparabrisas" o vendedores en cruceros, están prohibidas.
Ilegal
MarÃa Herlinda Suárez Zozaya investigadora del CRIM-UNAM, asegura que en México, al permitir que el trabajo infantil exista, la sociedad se ha desarrollado dentro de la ilegalidad.
“El trabajo infantil es el indicador más claro de lo que está pasando en el paÃs, hace más de cien años que está prohibido, pero los niños siguen trabajando en esta situación de ilegalidad… sà tú desde pequeño estás en el ámbito de lo no legal, de lo ilegitimo, se convierte en algo natural la construcción de la ilegalidadâ€, expresa.
El trabajo infantil es un problema social y la sociedad niega conocer a niñas, niños o adolescentes que trabajen, además de no querer involucrarse, señala.
“En una investigación que hicimos al preguntar si conocÃan algún niño que trabaje, la mayorÃa respondÃan que no, eso nos indica queremos invisibilizar el problema. Mientras no tengamos los adultos una cultura de cuidado va a ser muy difÃcil erradicar el problema, yo por eso empezarÃa por supuesto a ir conquistando asuntos de la niñez, tal como se ha trabajado en DIF Morelosâ€, señala Suárez Zozaya.
La académica subraya que acciones como las implementadas por DIF Morelos focalizadas en estrategias para atender a la infancia, como es la educación, dignificando la atención de niñas y niños en albergues, además de otorgar becas educativas a niños en riesgo de deserción escolar, son algunas de las medidas que se deben de implementar.
¿Beca Educativa
Alma Delia BenÃtez Arce, responsable estatal de los programas del Buen Trato y Salud del Niño, explicó que en el foro la forma que trabaja con los municipios, al ser ellos el primer filtro en detectar riesgo de deserción escolar por trabajo infantil.
“Ellos son quienes se acercan a esos infantes que trabajan en cruceros, mercados, centros comerciales, jornaleros, entre otros, y a sus padres o tutores para conocer la razón por la que laboran y ver sà está en riesgo de dejar de estudiarâ€.
Al detectar que están en riesgo, dan parte al Sistema DIF Morelos para que investigue; si la razón es económica, se le otorga un apoyo.
“La beca educativa son tres mil pesos para niñas y niños en edad escolar de los niveles de primaria y hasta 2º de secundariaâ€, apunta.
En el 2015 el DIF Morelos entregó 553 becas, con un monto de inversión de un millón 659 mil pesos; 459 mil pesos equivalentes a 153 becas fueron de recursos federales y un millón 200 mil pesos, 400 becas, otorgados por el estado.