Desarrollan en la UNAM sistema para controlar el gas en sismos
_ Usa nanomecanismos y tecnologÃa de alto nivel
El Sistema de Interrupción del Suministro de Gas por Emergencia SÃsmica (Sises) fue diseñado en la UNAM como último control de seguridad para compañÃas que distribuyen fluidos en las grandes urbes mediante tuberÃas enterradas.
En una metrópoli densamente poblada como la Ciudad de México, con una importante zona conurbada industrial y asentada en un ambiente vulnerable a los temblores, este dispositivo ayuda a no paralizar por completo la actividad ante eventos similares a los de 1985.
No se puede suspender, con los mismos criterios, la dotación del combustible a las industrias estratégicas ubicadas en la capital, como la Comisión Federal de Electricidad, que a los pequeños consumidores. Tampoco a sitios con suelos resistentes que a aquellos susceptibles a movimientos de gran magnitud, advirtió Silvia Raquel GarcÃa BenÃtez, investigadora del Instituto de IngenierÃa, quien desarrolló el procedimiento a solicitud de una compañÃa proveedora de gas.
Método de bloqueo
¿Cómo bloquea? Con nanomecanismos y tecnologÃa de alto nivel en transmisión de datos útiles para verificar el nivel de aceleración sÃsmica y de flujo, y con un órgano computacional cognitivo que relaciona premisas previamente programadas para anticipar riesgos.
Si los monitores captan aceleraciones menores (perceptibles, pero no dañinas), el sistema avisa a los órganos de control del proveedor de un evento que no merece encender alarmas. En cambio, si el movimiento es más fuerte y se registra una situación anómala y niveles extremos de aceleración, se decreta un corte automático.
En demarcaciones estratégicas, además de verificar estos aspectos, es factible leer e interpretar parámetros especÃficos sobre la cimentación de las estructuras, las instalaciones de entrada y otros recursos para enriquecer las variables de oclusión, subrayó.
Al intervenir en sitios de casas habitación, incluso ante sismos menores, el Sises puede cerrar válvulas y segundos después, vÃa remota y al alcanzar movimientos mÃnimos, indicar una apertura posterior con mandato humano o preprogramada.
¿Cómo está instrumentado? Junto a la válvula neumática de cierre hay un centro con tres módulos antiexplosión: una unidad encargada de la programación y transmisión (la programación de los valores esperables o anómalos para cada zona fueron estudiados con redes neuronales y las relaciones de los movimientos y las circunstancias atÃpicas con lógica difusa); otra nano para registrar aceleraciones (medición en tres ejes) en tiempo real (24 horas los 365 dÃas del año) y una tercera de avance del fluido.
En la primera, una vez analizados los valores referidos se verifica si son o no normales. En caso contrario, el Sises pondera las condiciones existentes y si la situación está fuera de las demandas históricas de la compañÃa, se lanza una alarma, se comunica la situación y se posibilita accionar de inmediato y automáticamente la válvula de corte.
Hay dos prototipos funcionales Sises programados y en operación, y seis más se pondrán en funcionamiento en 2015. La meta es llegar a 2016 con el total de situaciones de reacción especificadas por la compañÃa. Después, el sistema migrará a válvulas “satelitalesâ€, conductoras de la molécula en altos niveles de presión.
En este tránsito habrá modificaciones tanto en la comunicación del dispositivo para medir aceleraciones (cambiará la escala nano) como en el monitoreo de los parámetros de flujo (se proponen premisas más complejas para incluir combinaciones de variables turbulentas en una mayor cantidad de eventualidades).
Aunque por ahora se trabaja con molécula de gas, la patente en trámite es para sustancias dirigidas por ductos enterrados –una de las maneras más usadas y peligrosas–, como agua potable y de desecho, asà como para derivados del petróleo.
El caso de agua
Para GarcÃa BenÃtez, si bien es peligrosa una fuga por rotura de tuberÃa, también lo son las fracturas de los conductos hÃdricos registradas constantemente en la capital. La filtración por instalaciones subterráneas deficientes ha ocasionado fallas por remoción de material, cuya manifestación más evidente y grave han sido los socavones y derrumbes en la capital.
El caso de Guadalajara, donde la contaminación del drenaje por sustancias peligrosas causó una explosión en cadena, ejemplifica la necesidad de monitorear y evaluar estas situaciones.
Con una mezcla de criterios, teorÃas y tecnologÃas, algunas no usadas en equipos similares (cómputo cognitivo para flexibilizar los pronósticos y las premisas y métodos de avanzada automatizadores de procesos), el Sises se mantiene y erige como una tecnologÃa de alto nivel y única, indicó la académica.
Para generar mayor impacto social, se piensa instalar este sistema a escala. Para ello, GarcÃa BenÃtez trabaja en un modelo para entradas a casas habitación o edificios habitacionales. Eventualmente, compañÃas proveedoras del comburente podrÃan ofrecerlo a usuarios domésticos para cerrar la dotación si algún elemento estructural del predio, un muro exterior o columna se desplazan de manera peligrosa por efecto de un sismo, colapso o hundimiento.
El Sistema de Interrupción del Suministro de Gas por Emergencia SÃsmica (Sises) fue diseñado en la UNAM como último control de seguridad para compañÃas que distribuyen fluidos en las grandes urbes mediante tuberÃas enterradas.
En una metrópoli densamente poblada como la Ciudad de México, con una importante zona conurbada industrial y asentada en un ambiente vulnerable a los temblores, este dispositivo ayuda a no paralizar por completo la actividad ante eventos similares a los de 1985.
No se puede suspender, con los mismos criterios, la dotación del combustible a las industrias estratégicas ubicadas en la capital, como la Comisión Federal de Electricidad, que a los pequeños consumidores. Tampoco a sitios con suelos resistentes que a aquellos susceptibles a movimientos de gran magnitud, advirtió Silvia Raquel GarcÃa BenÃtez, investigadora del Instituto de IngenierÃa, quien desarrolló el procedimiento a solicitud de una compañÃa proveedora de gas.
Método de bloqueo
¿Cómo bloquea? Con nanomecanismos y tecnologÃa de alto nivel en transmisión de datos útiles para verificar el nivel de aceleración sÃsmica y de flujo, y con un órgano computacional cognitivo que relaciona premisas previamente programadas para anticipar riesgos.
Si los monitores captan aceleraciones menores (perceptibles, pero no dañinas), el sistema avisa a los órganos de control del proveedor de un evento que no merece encender alarmas. En cambio, si el movimiento es más fuerte y se registra una situación anómala y niveles extremos de aceleración, se decreta un corte automático.
En demarcaciones estratégicas, además de verificar estos aspectos, es factible leer e interpretar parámetros especÃficos sobre la cimentación de las estructuras, las instalaciones de entrada y otros recursos para enriquecer las variables de oclusión, subrayó.
Al intervenir en sitios de casas habitación, incluso ante sismos menores, el Sises puede cerrar válvulas y segundos después, vÃa remota y al alcanzar movimientos mÃnimos, indicar una apertura posterior con mandato humano o preprogramada.
¿Cómo está instrumentado? Junto a la válvula neumática de cierre hay un centro con tres módulos antiexplosión: una unidad encargada de la programación y transmisión (la programación de los valores esperables o anómalos para cada zona fueron estudiados con redes neuronales y las relaciones de los movimientos y las circunstancias atÃpicas con lógica difusa); otra nano para registrar aceleraciones (medición en tres ejes) en tiempo real (24 horas los 365 dÃas del año) y una tercera de avance del fluido.
En la primera, una vez analizados los valores referidos se verifica si son o no normales. En caso contrario, el Sises pondera las condiciones existentes y si la situación está fuera de las demandas históricas de la compañÃa, se lanza una alarma, se comunica la situación y se posibilita accionar de inmediato y automáticamente la válvula de corte.
Hay dos prototipos funcionales Sises programados y en operación, y seis más se pondrán en funcionamiento en 2015. La meta es llegar a 2016 con el total de situaciones de reacción especificadas por la compañÃa. Después, el sistema migrará a válvulas “satelitalesâ€, conductoras de la molécula en altos niveles de presión.
En este tránsito habrá modificaciones tanto en la comunicación del dispositivo para medir aceleraciones (cambiará la escala nano) como en el monitoreo de los parámetros de flujo (se proponen premisas más complejas para incluir combinaciones de variables turbulentas en una mayor cantidad de eventualidades).
Aunque por ahora se trabaja con molécula de gas, la patente en trámite es para sustancias dirigidas por ductos enterrados –una de las maneras más usadas y peligrosas–, como agua potable y de desecho, asà como para derivados del petróleo.
El caso de agua
Para GarcÃa BenÃtez, si bien es peligrosa una fuga por rotura de tuberÃa, también lo son las fracturas de los conductos hÃdricos registradas constantemente en la capital. La filtración por instalaciones subterráneas deficientes ha ocasionado fallas por remoción de material, cuya manifestación más evidente y grave han sido los socavones y derrumbes en la capital.
El caso de Guadalajara, donde la contaminación del drenaje por sustancias peligrosas causó una explosión en cadena, ejemplifica la necesidad de monitorear y evaluar estas situaciones.
Con una mezcla de criterios, teorÃas y tecnologÃas, algunas no usadas en equipos similares (cómputo cognitivo para flexibilizar los pronósticos y las premisas y métodos de avanzada automatizadores de procesos), el Sises se mantiene y erige como una tecnologÃa de alto nivel y única, indicó la académica.
Para generar mayor impacto social, se piensa instalar este sistema a escala. Para ello, GarcÃa BenÃtez trabaja en un modelo para entradas a casas habitación o edificios habitacionales. Eventualmente, compañÃas proveedoras del comburente podrÃan ofrecerlo a usuarios domésticos para cerrar la dotación si algún elemento estructural del predio, un muro exterior o columna se desplazan de manera peligrosa por efecto de un sismo, colapso o hundimiento.