MÉXICO DEBE PROMOVER LA INVESTIGACIÓN QUE LLEVA AL DESARROLLO: PREMIO NOBEL DE FÍSICA 2007
_ Para que México sea un paÃs más eficiente e innovador es necesario promover la investigación que lleva al desarrollo y atraer más alumnos a la ciencia, sostuvo Albert Fert, premio Nobel de FÃsica (2007) y profesor extraordinario de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM.
En la conferencia “De la ciencia fundamental a la innovación tecnológicaâ€, expuso que en éste y otros paÃses existen enormes brechas entre los laboratorios que trabajan en ciencias fundamentales, y las empresas que se dedican al desarrollo de dispositivos.
Por ello, en esa entidad universitaria “serÃa bueno impulsar los laboratorios en ambas ramas: ciencia básica y desarrollo de tecnologÃaâ€. De igual modo, recomendó entablar contactos con la industria aunque, precisó, es difÃcil porque ésta se concentra en algunas naciones.
En el auditorio Alberto Barajas Celis, Fert (Carcassonne, Francia, 1938) resaltó la trascendencia de los avances que vemos hoy en computadoras, teléfonos portátiles o imágenes médicas; no obstante, el más importante “se da en la fÃsica fundamental, en la ciencia que lleva a la innovaciónâ€.
Ésta, consideró, lleva a un mejor entendimiento de los fenómenos a nanoescala, lo que ha permitido el desarrollo de nuevas ideas acerca de lo que es posible lograr si usamos la imaginación; eso abre nuevas direcciones de investigación, de búsqueda y exploración.
Los hallazgos de la tesis doctoral de Fert, Las propiedades del transporte del nÃquel y del hierro, asà como sus trabajos sobre materiales constituidos por capas delgadas de hierro y cromo, lo llevaron, junto con otros cientÃficos, al descubrimiento experimental del efecto conocido como magneto-resistencia gigante. La aplicación de éste ha permitido la fabricación de dispositivos magnéticos compactos para leer y almacenar información en forma masiva, como los discos duros de las computadoras.
Lo anterior es un ejemplo de cómo la investigación frecuentemente deriva en un resultado que se puede llevar a la aplicación, a la práctica o a un dispositivo.
El descubrimiento de ese fenómeno y su uso en los discos duros ha conducido, además, a un crecimiento de la actividad comercial a través de la tecnologÃa móvil (iPod o cámaras) y el avance continúa en ámbitos como el médico. En la Universidad de Stanford, ejemplificó, se desarrolla un escáner que localiza la concentración de algún tipo de molécula para la detección de cáncer en etapas tempranas, y no se trata “sino de un pequeño sensor de magneto-resistencia giganteâ€.
De igual modo, en dos o tres años se podrá ver un nuevo tipo de computadora, más eficiente en el consumo energético, innovación que permitirá optimizar el entendimiento del efecto quantum, un progreso de la fÃsica cuántica. También será de menor tamaño y más veloz.
No obstante, reconoció el profesor de la UNAM, se desconocen los lÃmites fÃsicos de los semiconductores, “pero tal vez ese progreso se alcance en cinco o 10 años. La industria y las universidades están preocupadas por determinar qué se puede hacer con esa tecnologÃa, qué se puede lograr con la espintrónica y la electrónica molecularâ€.
Otra ruta llevará al desarrollo de un nuevo tipo de ordenadores inspirados en el cerebro, la mejor “computadora†que existe y con mayor densidad de circuitos que una máquina, para lo cual se requiere entender la plasticidad de la sinapsis y la capacidad de transmisión de información entre neuronas.
En la actualidad se trabaja en simulaciones para lograr la misma eficiencia del cerebro, por lo menos para algunas tareas. Se trata, aclaró, de la neurociencia computacional.
“Es difÃcil imaginar el mundo dentro de 100 años y predecir cómo evolucionará, en especial, la ciencia médica, y lo que harán los humanos con todas esas posibilidades. SerÃa interesante verloâ€, sostuvo.
Antes, al presentar a Fert, Rosaura Ruiz, directora de la FC, señaló que en esa entidad el profesor realizará trabajo de investigación, docencia e intercambio, “y es un orgullo que forme parte de nuestra planta académica, de lo cual se beneficia no sólo la Facultad, sino los institutos y toda la UNAMâ€.
En la conferencia “De la ciencia fundamental a la innovación tecnológicaâ€, expuso que en éste y otros paÃses existen enormes brechas entre los laboratorios que trabajan en ciencias fundamentales, y las empresas que se dedican al desarrollo de dispositivos.
Por ello, en esa entidad universitaria “serÃa bueno impulsar los laboratorios en ambas ramas: ciencia básica y desarrollo de tecnologÃaâ€. De igual modo, recomendó entablar contactos con la industria aunque, precisó, es difÃcil porque ésta se concentra en algunas naciones.
En el auditorio Alberto Barajas Celis, Fert (Carcassonne, Francia, 1938) resaltó la trascendencia de los avances que vemos hoy en computadoras, teléfonos portátiles o imágenes médicas; no obstante, el más importante “se da en la fÃsica fundamental, en la ciencia que lleva a la innovaciónâ€.
Ésta, consideró, lleva a un mejor entendimiento de los fenómenos a nanoescala, lo que ha permitido el desarrollo de nuevas ideas acerca de lo que es posible lograr si usamos la imaginación; eso abre nuevas direcciones de investigación, de búsqueda y exploración.
Los hallazgos de la tesis doctoral de Fert, Las propiedades del transporte del nÃquel y del hierro, asà como sus trabajos sobre materiales constituidos por capas delgadas de hierro y cromo, lo llevaron, junto con otros cientÃficos, al descubrimiento experimental del efecto conocido como magneto-resistencia gigante. La aplicación de éste ha permitido la fabricación de dispositivos magnéticos compactos para leer y almacenar información en forma masiva, como los discos duros de las computadoras.
Lo anterior es un ejemplo de cómo la investigación frecuentemente deriva en un resultado que se puede llevar a la aplicación, a la práctica o a un dispositivo.
El descubrimiento de ese fenómeno y su uso en los discos duros ha conducido, además, a un crecimiento de la actividad comercial a través de la tecnologÃa móvil (iPod o cámaras) y el avance continúa en ámbitos como el médico. En la Universidad de Stanford, ejemplificó, se desarrolla un escáner que localiza la concentración de algún tipo de molécula para la detección de cáncer en etapas tempranas, y no se trata “sino de un pequeño sensor de magneto-resistencia giganteâ€.
De igual modo, en dos o tres años se podrá ver un nuevo tipo de computadora, más eficiente en el consumo energético, innovación que permitirá optimizar el entendimiento del efecto quantum, un progreso de la fÃsica cuántica. También será de menor tamaño y más veloz.
No obstante, reconoció el profesor de la UNAM, se desconocen los lÃmites fÃsicos de los semiconductores, “pero tal vez ese progreso se alcance en cinco o 10 años. La industria y las universidades están preocupadas por determinar qué se puede hacer con esa tecnologÃa, qué se puede lograr con la espintrónica y la electrónica molecularâ€.
Otra ruta llevará al desarrollo de un nuevo tipo de ordenadores inspirados en el cerebro, la mejor “computadora†que existe y con mayor densidad de circuitos que una máquina, para lo cual se requiere entender la plasticidad de la sinapsis y la capacidad de transmisión de información entre neuronas.
En la actualidad se trabaja en simulaciones para lograr la misma eficiencia del cerebro, por lo menos para algunas tareas. Se trata, aclaró, de la neurociencia computacional.
“Es difÃcil imaginar el mundo dentro de 100 años y predecir cómo evolucionará, en especial, la ciencia médica, y lo que harán los humanos con todas esas posibilidades. SerÃa interesante verloâ€, sostuvo.
Antes, al presentar a Fert, Rosaura Ruiz, directora de la FC, señaló que en esa entidad el profesor realizará trabajo de investigación, docencia e intercambio, “y es un orgullo que forme parte de nuestra planta académica, de lo cual se beneficia no sólo la Facultad, sino los institutos y toda la UNAMâ€.