OBSEQUIA PLANTAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN COMO EL MEJOR REGALO PARA LAS FIESTAS DECEMBRINAS
_ En estas fechas, obsequiar algo diferente como una planta natural y, en particular, alguna especie en peligro de extinción, podrÃa convertirse en el mejor regalo.
Con ese objetivo, el Centro de Adopción de Plantas Mexicanas en Peligro de Extinción, ubicado en el JardÃn Botánico (JB) del Instituto de BiologÃa (IB) de la UNAM, pone a disposición un número importante de especÃmenes que se encuentran en alguna categorÃa de riesgo: amenazadas, en peligro de extinción o bajo protección especial.
Se trata de más de 60 cactáceas y crasuláceas propagadas en el JB por métodos convencionales (semillas o hijuelos), con cuotas de recuperación accesibles. Quienes las reciban serán padres o madres adoptivos y se convertirán en actores de la conservación, apuntó Linda Balcázar Sol, coordinadora de dicho centro.
La bióloga consideró que obsequiar un motivo ornamental vivo y cambiante, como una planta natural, significa dar alegrÃa, belleza y eternidad, algo que con dificultad podrÃa experimentarse con otros regalos.
Se trata de especies nobles y fáciles de mantener, con capacidad de adaptación y resistencia al clima de la Ciudad de México; no requieren grandes cantidades de agua para sobrevivir, lo que las hace idóneas para esta metrópoli.
Las plantas propagadas en el JardÃn Botánico son pequeñas y pueden vivir en cualquier espacio soleado, dentro o fuera de las habitaciones de una casa. Además, “requieren de pocos cuidados; en época de humedad casi no se riegan y en primavera, cuando florecen, sus colores son llamativos, caracterÃsticas que las hacen un presente especialâ€, reiteró.
Conchitas, Turbinicarpus (pequeños cactus de formas extrañas y floraciones atractivas), Echeverias, Viejitos y Mammillarias, entre otras, podrán ser adquiridas; se entrega un certificado que acredita a las personas que las adquieren como padres adoptivos y les da la certeza de haberlas comprado de manera legal. Con los datos de registro se conforma una base para dar seguimiento de las variedades que se tienen en resguardo.
Con ello se estará en la posibilidad de resolver dudas sobre el mantenimiento de esos especÃmenes. Además, las que están en alguna categorÃa de riesgo podrÃan dejar de estarlo si son cuidadas y, en algún momento, reintroducidas a su hábitat natural.
Linda Balcázar indicó que el JB cuenta con una especie de “clÃnica para plantasâ€, en caso de que presenten algún deterioro. “Ahà les cambiamos sustrato y brindamos mantenimiento hasta que mejoran. También, si los padres adoptivos deben ausentarse y no pueden cuidarlas, nosotros lo hacemos, y resolvemos dudas por correo electrónico o vÃa telefónica. Además, cada mes se ofrece un taller de acompañamiento para que se sientan convencidos de este compromisoâ€.
Hasta el 16 de diciembre el Centro de Adopción de Plantas Mexicanas en Peligro de Extinción, ubicado en la tienda Tigridia del JardÃn Botánico, “ofrecerá sus servicios para que los interesados elijan sus regalos, que no sólo significarán una muestra de afecto y amor a la vida, sino un trozo de esperanza para contribuir a la tarea de conservaciónâ€, concluyó.
Con ese objetivo, el Centro de Adopción de Plantas Mexicanas en Peligro de Extinción, ubicado en el JardÃn Botánico (JB) del Instituto de BiologÃa (IB) de la UNAM, pone a disposición un número importante de especÃmenes que se encuentran en alguna categorÃa de riesgo: amenazadas, en peligro de extinción o bajo protección especial.
Se trata de más de 60 cactáceas y crasuláceas propagadas en el JB por métodos convencionales (semillas o hijuelos), con cuotas de recuperación accesibles. Quienes las reciban serán padres o madres adoptivos y se convertirán en actores de la conservación, apuntó Linda Balcázar Sol, coordinadora de dicho centro.
La bióloga consideró que obsequiar un motivo ornamental vivo y cambiante, como una planta natural, significa dar alegrÃa, belleza y eternidad, algo que con dificultad podrÃa experimentarse con otros regalos.
Se trata de especies nobles y fáciles de mantener, con capacidad de adaptación y resistencia al clima de la Ciudad de México; no requieren grandes cantidades de agua para sobrevivir, lo que las hace idóneas para esta metrópoli.
Las plantas propagadas en el JardÃn Botánico son pequeñas y pueden vivir en cualquier espacio soleado, dentro o fuera de las habitaciones de una casa. Además, “requieren de pocos cuidados; en época de humedad casi no se riegan y en primavera, cuando florecen, sus colores son llamativos, caracterÃsticas que las hacen un presente especialâ€, reiteró.
Conchitas, Turbinicarpus (pequeños cactus de formas extrañas y floraciones atractivas), Echeverias, Viejitos y Mammillarias, entre otras, podrán ser adquiridas; se entrega un certificado que acredita a las personas que las adquieren como padres adoptivos y les da la certeza de haberlas comprado de manera legal. Con los datos de registro se conforma una base para dar seguimiento de las variedades que se tienen en resguardo.
Con ello se estará en la posibilidad de resolver dudas sobre el mantenimiento de esos especÃmenes. Además, las que están en alguna categorÃa de riesgo podrÃan dejar de estarlo si son cuidadas y, en algún momento, reintroducidas a su hábitat natural.
Linda Balcázar indicó que el JB cuenta con una especie de “clÃnica para plantasâ€, en caso de que presenten algún deterioro. “Ahà les cambiamos sustrato y brindamos mantenimiento hasta que mejoran. También, si los padres adoptivos deben ausentarse y no pueden cuidarlas, nosotros lo hacemos, y resolvemos dudas por correo electrónico o vÃa telefónica. Además, cada mes se ofrece un taller de acompañamiento para que se sientan convencidos de este compromisoâ€.
Hasta el 16 de diciembre el Centro de Adopción de Plantas Mexicanas en Peligro de Extinción, ubicado en la tienda Tigridia del JardÃn Botánico, “ofrecerá sus servicios para que los interesados elijan sus regalos, que no sólo significarán una muestra de afecto y amor a la vida, sino un trozo de esperanza para contribuir a la tarea de conservaciónâ€, concluyó.