América Latina representó el 8.3 % de las víctimas de ransomware registradas a nivel mundial, de acuerdo con el CyberThreat Report de noviembre de 2026 de Trellix, elaborado con datos y análisis recopilados entre el 1 de abril y el 30 de septiembre de 2026. El estudio registró más de 2.2 millones de detecciones relacionadas con ransomware en 775 campañas distintas, un aumento del 4.7 % respecto del periodo anterior.

A nivel global, los sitios web de filtraciones publicaron 5,505 entradas sobre víctimas procedentes de 124 grupos activos, la cifra más alta registrada en un periodo de seis meses. En la región, Brasil destacó con 102 entradas, seguido de Argentina con 56. Salud, manufactura, educación y gobierno son los sectores que concentran el mayor volumen de operaciones maliciosas, según el reporte.

Stephen Fallas, Field CTO de Trellix, señaló que, a diferencia de mercados como Estados Unidos o la Unión Europea, donde las empresas públicas tienen la obligación de notificar inmediatamente cualquier brecha de seguridad, países como México o Colombia carecen de una regulación similar y bien establecida. Añadió que los ciberdelincuentes explotan vulnerabilidades conocidas y apuntan constantemente a PyMEs, que frecuentemente carecen de una infraestructura de seguridad robusta, lo que facilita pasar desapercibidos.

Sobre las incidencias en Brasil y Argentina, Fallas indicó que las organizaciones deben invertir en soluciones de IA automatizadas y autónomas para la supervisión en tiempo real de las amenazas localizadas, además de dotar a los equipos de seguridad de planes de respuesta ante incidentes que puedan activarse de inmediato sin retrasos burocráticos. También planteó pasar de comprobar si existe una copia de seguridad a realizar pruebas de recuperación exhaustivas y periódicas para calcular el tiempo objetivo de recuperación real.

Los datos de campañas de Trellix muestran que 40 de las 94 campañas de ransomware intentaron desactivar o modificar herramientas de seguridad. En 14 de ellas, la firma identificó herramientas diseñadas para neutralizar soluciones de detección y respuesta en endpoints (EDR) o el uso de controladores vulnerables.

La proporción de campañas que mencionan la IA o los grandes modelos de lenguaje casi se duplicó, al pasar del 5.3 % al 10.4 %, mientras que los ataques a la cadena de suministro de software aumentaron del 9.1 % al 11.9 %. Trellix ARC también observó agentes de IA y malware autónomo capaces de ejecutar múltiples fases de una intrusión con una supervisión humana mínima.