América y Cruz Azul son eliminados de la Concachampions por equipos de la MLS
_ El 14 de abril de 2026 marcó un punto de inflexión en la Copa de Campeones de la Concacaf, con la eliminación de dos gigantes del fútbol mexicano. América y Cruz Azul cayeron en los cuartos de final ante rivales de la Major League Soccer, evidenciando un cambio en el equilibrio de poder regional. Nashville SC y Los Ángeles FC lograron hazañas históricas al superar a equipos con amplia tradición en la competencia, lo que subraya el crecimiento constante de la liga estadounidense.
En el Estadio Azteca, ahora conocido como Estadio Banorte, el América no pudo capitalizar su condición de local frente al Nashville SC. Tras un empate sin goles en la ida, las Águilas cayeron por 1-0 con un gol de Hany Mukhtar al minuto 51, producto de un error defensivo. Este resultado es particularmente significativo, ya que Nashville se convirtió en el primer equipo de la MLS en eliminar al América como visitante en un torneo internacional, rompiendo una barrera histórica.
El partido también estuvo marcado por interrupciones debido a la activación del protocolo de la Concacaf contra el grito homofóbico, reflejando problemas persistentes en el comportamiento de la afición. Mientras tanto, Cruz Azul, jugando en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, intentó sin éxito remontar un 3-0 en contra ante el LAFC. Aunque Gabriel Fernández anotó un penal temprano, el equipo no logró concretar más oportunidades, y Denis Bouanga selló el empate 1-1 en el tiempo de compensación, dejando el global 4-1.
La eliminación de Cruz Azul impidió que el equipo defendiera el título conquistado el año anterior, aumentando la presión sobre el técnico Nicolás Larcamón. El estratega argentino fue abucheado por la afición, que coreó consignas pidiendo su salida, a lo que Larcamón respondió reconociendo la inconformidad pero manteniendo su serenidad. Este escenario contrasta con la racha positiva que el equipo había mantenido previamente, mostrando la volatilidad del entorno futbolístico.
Estas eliminaciones tienen implicaciones profundas para el fútbol mexicano, destacando el avance competitivo de la MLS y planteando preguntas sobre el nivel actual de la Liga MX. Además, los incidentes de comportamiento en las gradas reiteran la necesidad de acciones más efectivas para erradicar conductas discriminatorias. En conjunto, estos resultados no solo alteran la dinámica de la Concachampions, sino que también impulsan una reflexión necesaria sobre la evolución del deporte en la región.
En el Estadio Azteca, ahora conocido como Estadio Banorte, el América no pudo capitalizar su condición de local frente al Nashville SC. Tras un empate sin goles en la ida, las Águilas cayeron por 1-0 con un gol de Hany Mukhtar al minuto 51, producto de un error defensivo. Este resultado es particularmente significativo, ya que Nashville se convirtió en el primer equipo de la MLS en eliminar al América como visitante en un torneo internacional, rompiendo una barrera histórica.
El partido también estuvo marcado por interrupciones debido a la activación del protocolo de la Concacaf contra el grito homofóbico, reflejando problemas persistentes en el comportamiento de la afición. Mientras tanto, Cruz Azul, jugando en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, intentó sin éxito remontar un 3-0 en contra ante el LAFC. Aunque Gabriel Fernández anotó un penal temprano, el equipo no logró concretar más oportunidades, y Denis Bouanga selló el empate 1-1 en el tiempo de compensación, dejando el global 4-1.
La eliminación de Cruz Azul impidió que el equipo defendiera el título conquistado el año anterior, aumentando la presión sobre el técnico Nicolás Larcamón. El estratega argentino fue abucheado por la afición, que coreó consignas pidiendo su salida, a lo que Larcamón respondió reconociendo la inconformidad pero manteniendo su serenidad. Este escenario contrasta con la racha positiva que el equipo había mantenido previamente, mostrando la volatilidad del entorno futbolístico.
Estas eliminaciones tienen implicaciones profundas para el fútbol mexicano, destacando el avance competitivo de la MLS y planteando preguntas sobre el nivel actual de la Liga MX. Además, los incidentes de comportamiento en las gradas reiteran la necesidad de acciones más efectivas para erradicar conductas discriminatorias. En conjunto, estos resultados no solo alteran la dinámica de la Concachampions, sino que también impulsan una reflexión necesaria sobre la evolución del deporte en la región.