Jueves 6 de agosto de 2026

El Niño en México: qué es y qué estados afectará el fenómeno meteorológico

Publicado por: Equipo de Estados Fecha: 2026-08-06 16:19:01
El Niño en México: qué es y qué estados afectará el fenómeno meteorológico
_ El Niño es un fenómeno climático que se origina por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, lo que altera los patrones de precipitación y temperatura en diversas regiones del mundo. En México, sus efectos no son uniformes: mientras algunas zonas experimentan lluvias por encima de lo normal, otras enfrentan sequías prolongadas. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), durante abril de 2026 se registraron condiciones neutrales del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), con una probabilidad del 80% de que estas condiciones prevalecieran hasta junio. No obstante, el propio organismo estimó un 61% de probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de 2026 y persista hasta finales de año.

El impacto de El Niño en México ha sido documentado por el Banco de México, que analiza los efectos del ENOS en las economías regionales. Según sus estudios, durante las fases de El Niño el noroeste del país tiende a registrar un aumento en las precipitaciones, lo que puede beneficiar a estados como Sonora, Sinaloa y Baja California. En contraste, el sureste mexicano, incluyendo Chiapas, Tabasco y la península de Yucatán, suele experimentar condiciones más secas de lo habitual, lo que podría afectar la agricultura y el suministro de agua en esas regiones. Estas variaciones también se extienden al centro y occidente del país, donde los patrones de lluvia pueden volverse irregulares.

A nivel global, la Organización de las Naciones Unidas y científicos climáticos han advertido sobre la posible intensificación de El Niño, que podría mostrar una fuerza sin precedentes y extender sus efectos hasta la primavera de 2027. Una zona crítica del océano Pacífico ha alcanzado temperaturas récord durante 15 semanas consecutivas, lo que podría exacerbar fenómenos extremos como olas de calor, sequías, lluvias torrenciales e incendios forestales. Para México, esto implica un escenario de mayor vulnerabilidad, especialmente en regiones que dependen de la temporada de lluvias para la agricultura y la recarga de acuíferos.

Los efectos de El Niño no solo se limitan al clima, sino que también tienen repercusiones económicas y sociales. El sector agrícola es uno de los más sensibles, ya que las variaciones en las precipitaciones pueden reducir los rendimientos de cultivos básicos como maíz, frijol y caña de azúcar. Además, la gestión del agua en presas y sistemas de riego se vuelve más compleja, y la salud pública podría enfrentar un aumento en enfermedades relacionadas con el calor o con la escasez de agua. Por ello, las autoridades mexicanas han subrayado la importancia de fortalecer los planes de respuesta ante desastres y de implementar medidas de adaptación a largo plazo.

En resumen, el fenómeno de El Niño en 2026 representa un desafío significativo para México, con posibles alteraciones en los patrones climáticos que afectarán de manera diferenciada a los estados del noroeste, sureste y otras regiones. La vigilancia continua por parte del SMN y la coordinación entre los tres niveles de gobierno serán clave para mitigar los impactos adversos. La anticipación y la preparación, junto con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, son acciones fundamentales para enfrentar los efectos de este fenómeno meteorológico y proteger a la población y la economía del país.


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