El Niño se intensificará entre julio y septiembre y elevará el riesgo de calor extremo, sequías y lluvias intensas: ONU
_ El fenómeno climático El Niño se intensificará entre julio y septiembre hasta alcanzar un episodio fuerte, lo que incrementará el riesgo de olas de calor, sequías y lluvias intensas en distintas regiones del mundo, advirtió este viernes la Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia especializada de la ONU.
De acuerdo con el organismo, ya se observan las condiciones características del fenómeno en el océano Pacífico tropical, donde el aumento de la temperatura del agua modifica los patrones de viento, presión atmosférica y precipitaciones a nivel global. Las autoridades meteorológicas prevén que sus efectos se fortalezcan durante los próximos meses.
La OMM informó que el fenómeno evolucionará rápidamente hacia un episodio fuerte, equivalente al nivel 3 de una escala de 4, entre julio y septiembre. La secretaria general de la organización, Celeste Saulo, explicó que el impacto será visible en diversas regiones del planeta. “Ya se observan condiciones características de un episodio de El Niño, y se prevé que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un episodio fuerte”, señaló.
Además, advirtió sobre las consecuencias que podría generar este cambio climático natural: “Esto aumentará las probabilidades de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo”.
La actualización complementa el informe emitido por la OMM el pasado 2 de junio, mientras que la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó días después que el fenómeno comenzó durante mayo.
Uno de los países que ya tomó medidas preventivas es Perú, donde cerca de 800 municipios fueron declarados en estado de emergencia por el peligro de lluvias intensas asociadas a El Niño. Según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), más de 9.3 millones de personas enfrentan un nivel de riesgo muy alto por posibles inundaciones y deslizamientos de tierra.
La OMM prevé que las temperaturas estarán por encima del promedio en la mayoría de las zonas continentales y en casi todas las regiones habitadas fuera de los polos. El organismo también anticipa más lluvias en el centro y este del Pacífico ecuatorial, menos precipitaciones en el Caribe, parte de Centroamérica, el noroeste de Sudamérica, el subcontinente indio y gran parte de Australia, y condiciones más húmedas en el suroeste de Estados Unidos. En Europa, se espera un contraste con más lluvias en el sur y menos en el norte, aunque las proyecciones son menos precisas.
La OMM recordó que el último episodio de El Niño, registrado entre 2023 y 2024, contribuyó a que esos años fueran los más cálidos de los que se tiene registro a nivel mundial.
De acuerdo con el organismo, ya se observan las condiciones características del fenómeno en el océano Pacífico tropical, donde el aumento de la temperatura del agua modifica los patrones de viento, presión atmosférica y precipitaciones a nivel global. Las autoridades meteorológicas prevén que sus efectos se fortalezcan durante los próximos meses.
La OMM informó que el fenómeno evolucionará rápidamente hacia un episodio fuerte, equivalente al nivel 3 de una escala de 4, entre julio y septiembre. La secretaria general de la organización, Celeste Saulo, explicó que el impacto será visible en diversas regiones del planeta. “Ya se observan condiciones características de un episodio de El Niño, y se prevé que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un episodio fuerte”, señaló.
Además, advirtió sobre las consecuencias que podría generar este cambio climático natural: “Esto aumentará las probabilidades de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo”.
La actualización complementa el informe emitido por la OMM el pasado 2 de junio, mientras que la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó días después que el fenómeno comenzó durante mayo.
Uno de los países que ya tomó medidas preventivas es Perú, donde cerca de 800 municipios fueron declarados en estado de emergencia por el peligro de lluvias intensas asociadas a El Niño. Según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), más de 9.3 millones de personas enfrentan un nivel de riesgo muy alto por posibles inundaciones y deslizamientos de tierra.
La OMM prevé que las temperaturas estarán por encima del promedio en la mayoría de las zonas continentales y en casi todas las regiones habitadas fuera de los polos. El organismo también anticipa más lluvias en el centro y este del Pacífico ecuatorial, menos precipitaciones en el Caribe, parte de Centroamérica, el noroeste de Sudamérica, el subcontinente indio y gran parte de Australia, y condiciones más húmedas en el suroeste de Estados Unidos. En Europa, se espera un contraste con más lluvias en el sur y menos en el norte, aunque las proyecciones son menos precisas.
La OMM recordó que el último episodio de El Niño, registrado entre 2023 y 2024, contribuyó a que esos años fueran los más cálidos de los que se tiene registro a nivel mundial.